lunes, 18 de mayo de 2015

Bicicletas


             Recuerdo cuando mis padres me cambiaron la BH por un colchón Flex a un trapero que periódicamente pasaba por el pueblo. Desconozco si el trapero ganó, supongo que sí, pero yo perdí algo de libertad y de capacidad de escapada. Tendría alrededor de diez u once años cuando mis padres pidieron a las entonces Vascongadas una bicicleta BH.
Beistegui Hermanos, también denominada BH Bikes, es la denominación y una de las marcas comerciales de la empresa Bicicletas de Álava, S.A. La empresa tiene su sede en la localidad vasca de Vitoria, en Álava, aunque es originaria de Éibar (Guipúzcoa) y es una de las más importantes de España.
            En el pueblo, primeros años de los 60, los niños teníamos la costumbre de dar grandes paseos con las bicis. Por un lado emulábamos la autonomía de los mayores y por otro dábamos rienda suelta a la imaginación por campos y caminos gastando una energía que nos sobraba. El término de mi pueblo, Alcaracejos, dentro de la comarca de Los Pedroches era auténtico, genuina pata negra de dehesas con encinas donde pastaban ovejas y cerdos. Pasear por aquellos caminos sin que nadie te vigilara, con amigos y con el aire en la cara era una sensación de bienestar sin medida. Cuando se desinflaba una rueda se desinflaba parte de tu espacio vital por eso siempre llevábamos bombas y si se pinchaba – aparte de entrar en un estado de parálisis y soledad - eras tú el encargado de desmontar la cámara, buscar el pinchazo, limar impurezas que lo rodeaban, poner la disolución y apretar el parche elegido.
               Mis padres, supongo que consumidos por la incertidumbre que rodeaba al “no sabemos dónde estás” decidieron el cambio con buena intención. Desde ese día tuve mejores sueños pero perdí las ruedas que me ayudaban a volar y cierta fortaleza en las piernas y en el ánimo. Sirva esta anécdota de introducción al título que encabeza estas líneas pues, aunque no lo parezca, no eran sobre mi niñez las reflexiones que pretendía desarrollar. La mente tiene sus propias razones que mi razón no comprende.

             Hoy las cosas han cambiado mucho. En los pueblos la mayor parte de los jóvenes parece que han cambiado la bici por el móvil y los coches se han impuesto. En la carretera, es frecuente, ver grupos de aficionados sin que les falte un detalle en la equipación y en muchas ciudades el carril bici es una realidad, aunque parece que nunca se construyen demasiados kilómetros.

              La bicicleta – salvando distancias – la comparo con la radio: ambas llegaron para quedarse y es bueno que así ocurra. La gran diferencia es que la radio transporta ondas – energía electromagnética- y las bicis transportan personas. Como medio de transporte que es debe de tener unas normas de uso. Últimamente hablan de exigir un carné de conducir para ciclistas. Me parece demasiado. Pero los cic-listas y cic –listos han de respetar unas normas básicas de circulación, tanto en carretera como en ciudad. Es cierto que en carretera siempre llevan las de perder, razón de más para que todos tengamos mucho cuidado, pero no ocurre así en la ciudad. Unas normas básicas de circulación deberían de incluir no saltarse semáforos en rojo y sobre todo no circular por las aceras y más si existe carril bici en esas calles / avenidas. Recomendaría encarecidamente que los ciclistas llevaran casco, señales luminosas y reflectantes y un timbre que suene fuerte. Tampoco descartaría que a los ciclistas se les hiciera la prueba del alcohol u otras sustancias que alteran los sentidos de manera significativa. Las bicis a motor añaden una problemática similar a ciclomotores o motos de pequeña cilindrada.

 A los automovilistas les pediría mucha precaución y a las diferentes administraciones que sigan impulsando kilómetros de carril bici, también entre ciudades, y campañas de concienciación ……y si con esto no basta…..pues sanciones económicas como al resto de conductores.





 

sábado, 9 de mayo de 2015

España de la Concordia

La concordia para mí no es una palabra mágica, debe ser una realidad social, algo vital. Las dos primeras acepciones de la RAE son bastante claras:
 
1. f. Conformidad, unión.
2. f. Ajuste o convenio entre personas que contienden o litigan.
 
El presente artículo, escrito en 1996 por Dª Mª Dolores GÓMEZ MOLLEDA, recoge con muy buenas palabras una interesante reflexión que suscribo. La pena es que su intuición de que el tiempo de tirarnos piedras entre españoles iba a ser sustituido por el de la recogida para construir un refugio en el que quepamos todos, no termina de cristalizar en la realidad. En estos tiempos de tanta campaña política y de tanta prepotencia e intereses por parte de todo el espectro político viene bien leer a personas que defiendan valores válidos que a todos nos interesan. La concordia es uno de ellos.
 
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martes, 5 de mayo de 2015

Secretos

Una vez más ha sido el ambiente político el que me ha motivado a escribir estas líneas. Ciertas personas – la verdad es que demasiadas -  iluminadas por todas las estrellas del universo transmiten todo lo que les llega o casi todo. Hubo un tiempo en el que la palabra civil era sagrada. Un trato verbal, una confidencia, un secreto familiar o unas fotos comprometidas eran respetados. La dignidad de las personas estaba en juego. Siempre hubo traidores a la confianza depositada, pero los criterios de honradez y respeto a la profesión, amigos o familiares prevalecían y se valoraban por encima del dinero, la fama o posibles ascensos. Da cierta vergüenza ver como compañeros de partido filtran a los medios pruebas inequívocas de las malas prácticas de algún padrino o camarada; en el ambiente judicial las filtraciones son continuas a pesar del secreto sumarial; la vida más íntima de los famosos se va conociendo por precisas y calculadas entregas en revistas y en los platós de TV; la policía – a veces – filtra detalles de operaciones que se van a realizar por razones que desconozco; los periodistas con el derecho a informar que la Constitución les reconoce rozan límites de dudosa legalidad; ¿Qué decir de los amantes despechados que cuelgan fotos íntimas de su pareja o revelan secretos “a deux” por celos o por desacuerdos?. Prueba de todo lo anterior es que los juzgados están repletos de causas, querellas y denuncias por estos motivos o similares. Siempre creí que es mejor un acuerdo dialogado – aunque no sea el mejor - que un buen pleito.
Los motivos de tantas filtraciones pasan por venganzas personales, dinero, envidia, vanidad, ganas de hacer daño, posibles ascensos o descensos en el ámbito compartido, publicidad, ganancias electorales……a veces se filtran hasta mentiras y ¡ hasta se insiste en ellas con el ánimo de convertirlas en verdad!. Otro factor importante es el tiempo: Hay personas que son capaces de guardar un secreto durante años y ante una incidencia de última hora, publican todos los dimes y diretes tan concienzudamente guardados. La fecha, el tiempo de la difusión es clave. También se dan casos de que sea el mismo /a interesado/a el/la que revela detalles y matices para arrastrar al fango a la persona que fue su cómplice.
Quiero pensar y pienso en los secretos de la sociedad que deben seguir siéndolos. Pienso en las conversaciones privadas que han de mantenerse como tales y en las informaciones íntimas que, lógicamente, tienen que formar parte de la intimidad. No es mi intención fomentar la cultura de la boca cerrada, no. Si creo que las personas y los medios tenemos que aprender qué cosas podemos y debemos decir y qué cosas podemos y debemos callar.
Es normal que los profesionales de la medicina se enteren de las enfermedades que padecen sus enfermos. A veces los enfermos tienen grandes responsabilidades públicas. En otros casos lo importante son las circunstancias familiares que rodean a enfermos y enfermedades. En otros son las repercusiones sociales de su enfermedad….estoy pensando en artistas, toreros o futbolistas. Creo que no estaría bien que los médicos hicieran fotocopias de determinados informes y los repartieran a los medios. Si un medio publicara la enfermedad de un ciudadano traicionado por su médico ¿estaría bien? ¿Qué pasaría si eres tú - periodista - el traicionado, el perjudicado? ¿Comprenderías que un compañero hiciera pública tu enfermedad filtrada por tu sanitario?.
¿Cómo veríamos que un sacerdote compartiera las confesiones de sus feligreses en un reality show? ¿Cómo se sentiría una persona al ver que sus “faltas” son comentadas y analizadas en una tertulia? ¿El medio – canal de TV, emisora de radio, el periódico – y el periodista serían asépticos en un caso así?.
¿Qué podríamos decir del secreto profesional de un maestro? . Como docente y tutor he tenido la oportunidad de conocer detalles de mis alumnos, enfermedades o situaciones familiares de compañeros, familias y adolescentes. He realizado miles de anotaciones de reuniones, de problemas......Son pormenores que permanecerán en el baúl de los recuerdos y no estaría nada bien que yo cediera información o lo publicara directamente en las redes sociales….por mucho morbo o mucho interés que mis revelaciones pudieran tener.
Nunca me pareció bien el secreto bancario y más cuando se usa para tapar evasión de impuestos, dinero del narcotráfico o de la venta de armas. Unas entidades privadas que ayudan a esconder las ilegalidades de otros hay que denunciarlas y cerrarlas. Comprendo que en el ámbito de la investigación científica o industrial haya secretos siempre que estos no perjudiquen a la vida cotidiana de la ciudadanía. Temas de patentes o de fórmulas, dónde suele haber grandes inversiones de recursos humanos y económicos, deben de tener el ambiente necesario para que nadie diferente a sus autores se apropien de ellas. Asunto difícil – este de la investigación - cuando se trata de multinacionales: Tengo claro que las multinacionales deben de estar “por debajo” del Gobierno de un país y no al revés. 
Sobre secretos de los Estados – muchos de ellos militares – puedo decir que es un tema que se me escapa por completo. Desconozco ese ámbito y digo que no me gustan pero creo que resultan inevitables. Sí tengo claro que deben de ser los mínimos. Hay ámbitos – que la democracia debe definir - que llevan circunstancias intrínsecas y una de ellas es no revelar determinadas informaciones. Todo el mundo no puede saberlo todo.
 
Por último está el secreto ibérico, que no se refiere a ningún secreto de la península como todo el mundo sabe, sino a la parte interna del lomo de cerdo – lomito – en lo que sería su axila, con una textura y sabor excepcionales. Este secreto está para revelarlo a voces por su exquisitez, en particular si procede de los cerdos ibéricos del Valle de los Pedroches.

Secretos  del alma, secretos compartidos, secretos de mujer, secretos y mentiras, secretos del paraíso, secretos grandes, secretos de cocina, secretos del corazón, secretos del abuelo, secretos de amor, secretos cantados y secretos contados.....son secretos.