domingo, 9 de agosto de 2026

AVE iterum morata est


 Fue el nueve de julio del 2026 cuando la familia Cebolleta cogió el AVE de RENFE para trasladarse desde Madrid a Córdoba. Eran las siete de la tarde cuando el tren partía de la estación Madrid – Atocha.

Dado que estamos en el 2026, conviene aclarar que la familia Cebolleta es una historieta creada por el ingenioso, e inconfundible, dibujante Manuel Vázquez, allá por 1951, año en el que me asomé a la ventana del mundo en el hospital de la Cruz Roja, de Córdoba. Las aventuras y anécdotas de don Rosendo, padre de familia, calvo, con bigote y pajarita, siempre metido en líos; doña Laura, madre y ama de casa; Diógenes, su hijo, calvo en la primeras historietas que luego se volvió rubio; Pocholita o Lolita, su hija joven y atractiva; Jeremías, un loro bastante deslenguado que fuma puros y el abuelo Cebolleta, con su enorme barba blanca y su interminable diarrea verbal obsesionado por contar batallitas, forman parte del imaginario colectivo de toda una generación. Salvando las distancias, el abuelo Cebolleta llegó a ser tan famoso como don Quijote, al menos en el escenario nacional. Vamos a poner a viajar a toda la familia en pleno siglo XXI y a ver qué pasa.

             Advertimos que la familia Cebolleta mantenía los rasgos básicos de sus peculiaridades, pero estaban puestos al día en nuevas tecnologías, en aconteceres políticos y actualidad deportiva, eventos culturales propios del 2026, etc… Algo parecido a lo que ocurre con los teléfonos móviles: sufren las actualizaciones que las multinacionales desean, siempre -por supuesto- para el bienestar del cliente.

   El tren sale con una puntualidad increíble, comentó don Rosendo mientras todos miraban por las ventanillas.

   Y qué rápido va, apenas se nota el cha – ca – chá del tren, apuntó doña Laura.

   Pues parece que frena, indicó Pocholita.

   El tren se ha parado. No ha pasado ni un minuto y nos hemos parado, añadió Diógenes con la cara pegada en el cristal.

   Este tren es una cafetera y para colmo no se puede fumar —denunció Jeremías con voz de loro cabreado y una ligera mala leche debido al bajón en si nivel de nicotina.

   Pues una vez, cuando yo era niño, comenzó a contar el abuelo, íbamos de Madrid a Salamanca y al tren le pasó lo mismo. Acompañaba yo a mis padres para visitar a mi abuela. Habíamos sacado la tortilla de patatas y el frenazo fue tan brusco que mi madre se cayó al suelo, con tortilla y todo. Se formó un revuelo tremendo y cuando la levantamos, la tortilla había desaparecido y bla, bla, bla….y unos soldados dijeron…. bla, bla, bla y el revisor enfadado dijo… bla, bla, bla….

   Abuelo, ya está bien, reclamó Lolita mientras echaba una ojeada al fondo del vagón buscando caras jóvenes.

El vecino de atrás, en un castizo sevillano, con voz muy alta dijo: ¡Ea, señores, salida Atocchhaa, parada Atocchhaa. ¡Lla hemos lllegao! ¿Será posible? ¡Con razón le dicen a esto harta velocidad! Va tan lento que te hartas de velocidad.

      Don Rosendo no pudo evitarlo y le exigió que, por favor, tuviera respeto por los servicios públicos ya que están pagados con el dinero de todos.

   Mire señor, respeto es lo que no nos tiene el Gobierno. Que un AVE se pare al minuto de salir, es una vergüenza. Si de mi dependiera, metía el tren en un asilo con algunos ministros dentro.

   Compañero de viaje, terció doña Laura, eso es un disparate. Habrá que conocer las causas de la avería.

   Lleva usted razón. Habrá que enterarse. Soy un poquito exagerado. No quiero el mal de nadie, pero ¿no le suena usted a cachondeo que a un tren se le paren los motores al minuto de salir? ¿Qué tipo de revisiones le hacen? ¿Para qué sirve tanta informática? Menos mal que es un AVE que va por la tierra y no un avión.

Escudadas en sus asientos, son varios las viajeras que se unen al intercambio de comentarios y valoraciones en voz alta:

   Si es que no le ha dado tiempo ni de meter la segunda. ¡Qué desastre!— se oyó por el fondo izquierda.

   Al menos que nos remolquen marcha atrás. Llegaremos antes. Aún no hemos salido de Madrid, comentó otra chica con pamela y gafas de sol.

   Que alguien me dé un abanico, murmuró Jeremías. Esto es un avicidio doble: se ha muerto el avetren y después me moriré yo, de calor. ¡ Romped una ventanilla! Yo, con un poco hueco me conformo.

   Por favor, que alguien le de un orfidal al loro. No lo soporto. ¡ Me come la moral! ¡ Me produce agobio y muchos nervios! Calor, el tren parado y ese loro que habla más que una cotorra… ¡Es una situación insoportable!

   ¿Tu madre bien, verdad? —respondió Jeremías.

En esto, pasa el supervisor de servicio e informa de viva voz que el maquinista está tratando de arreglar la avería, que se trata de una avería técnica y que disculpemos las molestias. Un comprensivo pasajero le dice que en la maleta lleva un destornillador y una navajita multiuso, por si sirve para algo. El supervisor, algo lívido le da las gracias y le dice:

—“No se preocupe, el tren está equipado con herramientas de emergencia. Llevamos un segundo ordenador de control, un móvil para uso en las catástrofes, 500 litros de agua mineral y un botiquín de calamidades. Aparte está, claro está, una caja de herramientas diversas compradas en el Lidl para este tipo de situaciónes. No estamos seguros de que los sensores de ubicación funcionen, pero entiendo de que los de Madrid y en Córdoba se han tenido que dar cuenta de que estamos parados”.

Doña Laura, escuchadora de todo lo anterior le dice a don Rosendo que se baje del tren. Que coja su blusa roja y camine hacia Madrid agitándola como señal de peligro y presencia. “Espero que no nos embista ningún tren por atrás”, dice.

El supervisor de servicio, máxima autoridad a bordo, les advierte a los dos que no podrán salir: “Las puertas no se abren. Nadie puede salir a pesar de que el aire acondicionado ya no acondiciona nada”.

Después de 25 minutos de parón, don Rosendo va a la cafetería, coche número 4. Necesita comprar agua. El loro le pide acompañarlo y él accede. La cafetería era la alegría de la huerta: llena, llenísima.

Un cliente pregunta a los camareros: ¿Ustedes no tendrán nada que ver con la avería? Lo digo por las ganancias de las superventas.

Jeremías interviene: ¿Tienen comidas para loros? Esto es una emergencia. O me dan de comer o me quejaré formalmente a la Sociedad Protectora de Animales Exijo mis derechos. Si no tienen comida, ruego que movilicen a la UME para que me rescate.

Uno de los camareros responde:

   No tenemos comida para loros. Proteste donde quiera.

Dirigiéndose a la gente le dice:

   Compren, compren… aprovechen que las bebidas aún están frías. Dentro de un rato, si el tren no arranca, estarán calientes.

Son las 19:30. Llega el primer mensaje de RENFE. Dice así: Debido a una incidencia técnica de equipos de a bordo, tu tren AVE 2190 se encuentra detenido a la salida de Madrid P. Atocha. Estamos trabajando para solucionar la incidencia. Disculpa las molestias.

Nada dice de las idas y venidas del aire acondicionado.

Al cabo de quince minutos más, el tren arranca. Recorre cinco o diez metros. Vuelve a pararse. Varios teléfonos móviles del vagón suenan al unísono. Mensaje de RENFE, 19:54: por razones técnicas, llevamos unos cuarenta minutos de retraso. Vuelvan a disculpar las molestias. Por favor, preste atención a las indicaciones de nuestro personal.

Al estar todo herméticamente cerrado los abanicos llevan veinte minutos de protagonismo. Alguien se cabrea y, hablando en alto, dice que son demasiados los ministros que no tienen responsabilidad ni vergüenza. La dejadez por la cosa pública es manifiesta: carreteras, vías, hospitales, formación profesional, … ¡Asco de gobernantes que no tienen ni idea! Personajillos venidos a más por el carné del partido y por la obediencia al líder.

El abuelo Cebolleta, escondido en su barba blanca, denuncia que hoy en España, la capacidad y el criterio son un inconveniente para ejercer de político.

Arranca el tren sin funcionar el aire… se anima… coge velocidad …. Y ¡arranca el aire acondicionado! El tren circula media hora bien… aunque el aire se enciende y se apaga caóticamente.

20:15 h- Hola fulanito, información de tu viaje a Córdoba- Estación Julio Anguita: Debido a un incendio próximo a la infraestructura ferroviaria, se encuentra interrumpida la circulación entre Alcolea y la estación de Córdoba. Tu tren puede registrar detenciones, circular a velocidad reducida y acumular una demora significativa. Por favor, presta atención a las indicaciones de nuestro personal. Gracias.

Jeremías añade:

   ¡Lo que faltaba, un incendio! Espero que no ardan las vías… Pues que se pare el tren, que no quiero morir asadito.

Paradiña del tren de unos cinco minutos… Seguimos a velocidad AVE y con refrigeración. El aire se apaga y se enciende al azar. El tiempo y el destiempo se mezclan formando un todo. La temperatura interior del tren forma parte de una misteriosa lotería.

Son las 8:40 cuando el tren pasa por el aeropuerto parking de Ciudad Real. La ciudad es real, pero el megaproyecto millonario es pura ficción. Algo parecido a la familia Cebolleta y a su viaje en un AVE que hoy, al menos, no lo es.

A las 8:50 el tren, muuuuuyyy deespaaciiiitoo, deja Puertollano atrás, municipio que en contra de la leyenda popular, explica don Rosendo, cumple geográficamente las dos condiciones que contiene su nombre.

9:09: aire no ok, tren bien… A las 9:13 aire ok. El loro suda la gota gorda.

9:20: Vva de Córdoba: Paso tortuga. STOP. Aire OK.

Avisan por megafonía que paramos en Villanueva de Córdoba porque la estación de Córdoba está saturada por trenes que van delante. Lo explica el supervisor de servicio …los trenes han tenido que ir lentos al pasar por la zona del incendio.

Don Rosendo, comenta:

   ¡Vaya tela, la tarde que está pasando este hombre!... otro viaje como este y pide la jubilación anticipada.

Diógenes, en un alarde de ingenio, con gracia e ironía, dice:

—¡Ya solo falta que pinchemos una rueda! ¡Vaya tren desgraciao!...¡que lo tiren o que lo vendan…aunque no creo que nadie lo querrá comprar!

-        Al menos no hemos volcado ni hemos tenido ningún accidente… dice una viajera agradecida al destino.

El abuelo Cebolleta aprovecha la intervención para comentar que el tren de la bruja de las ferias va más rápido que los AVEs de ahora…. “Por cierto que una vez me entró carbonilla en un ojo y estuvo llorándome tres días. La gente me preguntaba que si se me había muerto alguien y yo tenía que explicarle que iba en el tren ventanilla abierta,…. Bla bla bla… bla…

-        Abuelo no empiece que se embala, pare, pare…

-        Cuando tengas mi edad tú también querrás contar historias… porque sabes…. Los abuelos hemos vivido mucho y tenemos muchas cosas que contar… Tú contarás este desastre de viaje cuando tengas mis años… ya lo verás… ya lo verás….

A las 22:10, 1 hora y 26 minutos más tarde de la llegada prevista, …la familia Cebolleta subía las escaleras metálicas que conducen al nivel de la calle de la estación.

La impotencia de la familia Cebolleta, y la de todos los viajeros, es total. Todos coinciden en que el servicio de RENFE fue pésimo. No ha sido un viaje. Ha sido un abuso. Intentaremos coger un taxi para llegar a casa, alega don Rosendo.

Papá dice Lolita: La próxima vez cogemos un bus. Los excepcionales retrasos de RENFE, en antaño, se han convertido en costumbre propia del cuarto mundo. ¿Qué está pasando con RENFE?

Nota: quién más dice defender lo público, más lo usa para sus fines particulares y más lo abandona.

martes, 21 de julio de 2026

Las emociones

 


Comentan que el hombre, y la mujer, somos seres racionales. Ser racional significa tener la capacidad de pensar, evaluar y actuar utilizando la lógica y el análisis en lugar de dejarse llevar por los impulsos o las emociones. Según la IA, lo racional implica buscar el sentido de las cosas, sopesar ventajas y desventajas antes de decidir y ajustar las propias creencias en función de la evidencia y de la experiencia. La racionalidad se manifiesta sobre todo en la toma de decisiones.

Llegados los 75, la experiencia me dice que la racionalidad existe y vale, pero las decisiones vitales, las más importantes se toman bajo el síndrome de las emociones y la intuición.

Uno se hace amigo de personas sin conocerlas demasiado. Te caen bien, por alguna razón no explicitada y te dejas arrastrar por esas vibraciones que tú entiendes como positivas. Con el tiempo comprobarás si llevaban razón tus emociones o solo eran sensaciones fatuas, pero la decisión la tomaste sin un análisis previo, sin evaluar los pros ni los contras.

Cuando eliges pareja te pasa igual. Los meses previos para emparejarte ves que las cosas funcionan, que hay feeling, que te puedes entender. Sigues, avanzas y profundizas, pero no dejan de ser sensaciones. Cuando decides el vivir juntos o formalizas con papeles, el escenario cambia por completo y te das cuenta de que las cosas no son como eran. Algunas pueden ir a mejor, otras a peor, pero la escala cambia y el día a día también. Tienes que aprender porque cambiáis los dos y también cambian las circunstancias. Es cierto que has de tener paciencia, medir y no precipitarte, pero surgen historias que nunca pensaste y nunca previstes… Sencillamente, te dejaste llevar por emociones. Las razones suelen aparecer después. Generalmente ganan las emociones. Las rupturas, o discusiones, también suelen producirse por choques de emociones.

Lo mismo te pasa con los padres ancianos y con los hijos. El cariño y el roce derrotan a las razones que a veces se presentan como insalvables cimas. La emoción las desgasta, las alisa y tú, sabiendo que estás haciendo lo contrario de lo que piensas, sigues adelante impulsado por una inquietud que no comprendes de donde sale, pero que te domina. Ya lo decía Pascal: “el corazón tiene sus razones, que la razón no comprende”.

¿Para qué tanto pensar entonces si al final es el torrente de emociones el que inclina la balanza y la toma las decisiones? En política, en la familia o en el trabajo hay auténticos expertos en manipulación. Saben que pulsando las teclas emocionales se terminará haciendo lo que ellos dicen. Además te quedarás contento pensando que has hecho lo que tú querías. Esa es su habilidad de la que salen siempre beneficiados.

Los políticos, con su legión de asesores sociólogos y psicólogos, son hábiles expertos. Controlan las emociones de millones de personas, ya sea apretando la tecla del emigrante, la del fútbol o la de los terroristas. Si a la primera no funciona, se trata de pulsar otra vez, o diez veces más. Al final el corazón decide, las neuronas racionales se ablandan y el personal acaba comprendiendo al manipulador que, con inteligencia, exhibe su triunfo como un logro colectivo.

En las guerras se acude al patriotismo, en los deportes se alude a la bandera o al territorio, en la familia se nombra a los ancestros, en las iglesias se tira del complejo de culpabilidad y de la incertidumbre de la eternidad, en las catástrofes “te podía haber pasado a ti”, en los fracasos te citan al “tú puedes” y ante una muerte está el socorrido “te acompaño en el sentimiento” con la intención de que no te hundas en la pena. En el terreno del marketing, las emociones se escriben con potentes imágenes y pormenorizados textos de impacto: Compra esto porque serás más feliz; échate esta colonia porque estremecerá a tus amigos; viaja a la Conchinchina, te sentirás más segura; disfruta de este yogurt, mejorará tu figura y relajará tu ánimo.

En todos los casos te alimentan el psique de las emociones. Así te dominan. Son vendedores de cantos de sirena que solo buscan equilibrar su ego o aumentar su bolsillo. Usan lo emocional para ocultar sus verdaderas intenciones. Es lo que hay. Ojo porque estamos en la época de las experiencias enriquecedoras, de los latidos únicos y del bienestar inquebrantable. Todos felices. Los dominadores porque dominan y se salen con la suya y los dominados porque no se dan cuenta de su dependencia. La vida sigue.

Como siempre no hay soluciones ni mágicas ni universales. Cada persona es distinta y cada situación diferente, si bien es cierto que el pensamiento crítico y una mente analítica te evitarán algunos sofocones y te darán alguna luz. Tampoco podemos ser máquinas. Lo recomendable es mantener cierto equilibrio y conocer el por qué tomas determinados caminos.

Este texto solo pretende advertir ante los radicalismos, ya sea racionalista o emocional.

sábado, 13 de junio de 2026

La mentira como lema

 

Imagen copiada de la IA

"La mentira  como lema, el bulo como defensa y el fango de referencia"

Estoy enfermo. Necesito rehabilitación mental con urgencia. Agradeceré cualquier tipo de ayuda que me permita diferenciar la mentira de la verdad, cualquier ayuda que me permita diferenciar al servidor público decente del farsante aprovechado, al pervertidor enmascarado del honrado ciudadano leal.

Estoy enfermo de repetidas consignas mentirosas y de asesores de imagen con sueldo de 100 personas que cobran de los impuestos. El cólico de amasadas mentiras me lleva —inexorablemente— a un estado crítico. Personas contratadas con nuestro dinero y lo reciben para engañarnos. ¿Cómo es eso posible? Pues, lo es.

Me asfixia la vaguedad como salida ¿inteligente? y las elevadas dosis de vanidad y de falacias. Son intragables las imágenes de revolucionarios que viven como marqueses del siglo veinte. Estamos en el veintiuno, pero a ellos y ellas les da lo mismo. Estoy enfermo por sobredosis de mentiras, de osadas estrategias contrarias al bien común, de líneas rojas traspasadas y de una ciudadanía abandonada a la intemperie de una manipulación interesada e intensa.

Poco a poco nos están robando el alma y nuestro encefalograma es cada vez más plano. No somos supermanes. Pero, lo tengo claro: Solo la cultura plural y democrática – en toda la profundidad de la palabra- nos dará libertad. La cultura -libremente aceptada- hará de flotador en medio de un océano de mediocridad y miseria creado por miserables. El pensamiento crítico tranquilo y reflexivo es la mejor pastilla contra el escándalo mediático, la polémica innecesaria, las cortinas de humo, las crisis artificiales y la indignación selectiva. Los gobernantes distraen, desvían, ocultan y protegen con calidad garantizada. Todo ocurre en función de los intereses del momento. Lo que hoy es verde, mañana puede ser azul y pasado mañana un fucsia fuerte.

Viva la quijotesca locura de aquellos que siguen afinando la cítara de la libertad… Fuera los envoltorios de las palabras huecas que tanto modifican… La poesía es un arma cargada de futuro…. Para la libertad, sangro, lucho, pervivo…Me gustas cuando callas porque estás como ausente… Y decidió batirse en duelo con el mar y recorrer el mundo en su velero y navegar… Hoy es siempre, todavía. << A la vida no hay que ponerle huevos, hay que ponerle ganas…>> Pau Donés, claro. “Eso que tú me das es mucho más de lo que pido…” Un poco de “jarabe de palo” siempre viene bien… Seguimos.

viernes, 29 de mayo de 2026

El absolutismo de los relativos

 

Javier Muriel Navarrete, 2017

Javier Muriel Navarrete no es pariente ni amigo. No lo conozco. Traer aquí su artículo "El absolutismo de los relativos" responde a mi afán de buscar, compartir y reflexionar. Se trata de un prestigioso abogado de la Costa del Sol al que se le da bien la pluma y colabora con frecuencia en La Opinión de Málaga. Su artículo, que no ha perdido actualidad, es una reflexión escrita hace más de diez años sobre el exacerbado relativismo que ha invadido todos los rincones de la sociedad. Como toda invasión exagerada e interesada, en mi opinión, nos hace daño. Se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con él. Como siempre, cada cual debe sacar sus propias conclusiones. ¡Felices pensamientos! 

Entre el sol y la sal * LA OPINIÓN de Málaga

El absolutismo de los relativos (28.10.2015)

        "Entre el miedo, lo políticamente correcto, la incultura y la vagancia hemos llegado al punto de que nos da todo igual, y claro, así nos tratan, como a inútiles abducidos por el qué dirán".

        Es el momento de decir basta. Miro a mi alrededor y no veo más que escondites y excusas: pensé que, creí que. Ya está bien. Sé que clamo en el desierto de ruido y luces de neón, sé que mis palabras se pierden entre disfraces de promesas, pero si me callara formaría parte de este absurdo al que falsamente llamamos estado de bienestar.

        Me pregunto dónde están los valores de nuestros abuelos, dónde los sueños que nos guiaron, dónde el futuro para el que nos preparamos. Hemos renunciado a casi todo a cambio de la miseria de sentirnos cómodos con nuestro espejismo. La gente no tiene palabra, no tiene respeto, no tiene verdad. Nos dijeron no te quejes y aprendimos a callar, nos dijeron no molestes y aprendimos a esquivar, nos dijeron no discutas y aprendimos a encajar. Eso se nos ha dado muy bien, tantas tonterías aprendimos que olvidamos que no es lo mismo ser que parecer.

        Ahora todo es depende. Puede que sí, puede que no, puede ser. Ya nada es auténtico o singular. Nos creemos más libres que nunca pero somos esclavos de la misma tienda de ropa, de la misma música, el mismo aspecto, las mismas marcas, el mismo teléfono, el mismo deporte, la misma cadena de televisión, más de lo mismo. Antes no había tanto y la gente se definía, ahora hay de todo y la gente se agolpa (apiña).

        Entre el miedo, lo políticamente correcto, la incultura y la vagancia hemos llegado al punto de que nos da todo igual, y claro, así nos tratan, como a inútiles abducidos por el qué dirán. Indolentes y cosificados.

        El compromiso. Dónde está el ser fiel a una ideología y compartirla sin complejos. Por qué hay que esconderse para ser normal. Parece que si no provocas nadie te escucha o que si no llamas la atención no eres tenido en cuenta. Por eso gana el escandaloso, por eso reinan el vociferante y el estrambótico. Pero que pasa con el equidistante, con el sereno, con el objetivo, con el consecuente. Somos más de lo que parece, pero nuestra voz se ahoga entre tanto relativismo. Nos dicen que ya nada es blanco o negro, y por tanto nos quieren convencer de que nada es cierto o falso, qué peligro. Si nada es verdad o mentira entonces todo vale. Esa es la trampa del siglo XXI, decir que todo vale. Pues yo me niego. Duda metódica si, crítica destructiva no.

        Seré un raro, pero a mí me gustan las cosas en su sitio, saber a qué me atengo, entender lo que se me dice, responder de mis actos y que el que venga se adapte como lo hago yo cuando voy. Me gusta que lo salado no sepa a dulce, que el que la hace la pague, que el que me hable no me mienta y que el que gobierna no me robe. Me gusta que el esfuerzo sea recompensado, que sepamos que no todos somos iguales, que se respeten los credos, que dos sigan siendo más que uno, que las cosas estén claras y el chocolate sea espeso, saber que mi cultura es la que es, que lo claro aporte más seguridad que lo difuso, y tener muy presente que no se puede callar ante la provocación.

        Empezamos por vendernos barato, seguimos por avergonzarnos al mirarnos a los ojos, a continuación aceptamos ser rebaño y al final hemos acabado dando las gracias porque nos maltratan solo de vez en cuando.

        No sé ustedes, pero yo estoy cansado de tanta mentira. Ya está bien. No todo es relativo, no todo vale.


 

martes, 7 de abril de 2026

De Josés, Pepes, Josefas y papás

 


Mientras Valencia se estaba divirtiendo con sus Fallas multicolores, y el fuego devoraba el derroche de imaginación anual, se me ocurrió jugar con palabras ligadas al santoral de la fecha y sus significados. Las palabras son parientes de los cofres, de las murallas y del universo: Tras sus límites ocultan pormenores que al escribir emigran a la luz.

Hay muchos juegos educativos que utilizan las palabras como entretenimiento. Así, tenemos desde los crucigramas a los palíndromos, sin olvidar el Scrabble, anagramas, trabalenguas, adivinanzas, etc. Asimismo, podemos incluir usar el diccionario y buscar significados diferentes para los mismos símbolos.

El día de San José es también el día del padre. Hasta cierto punto, la ocasión es propicia para el juego recurriendo a las dos perspectivas. Delimitar lo comercial de lo religioso y lo social es asunto de la lingüística quirúrgica y va a quedar fuera de estas líneas.

La gente suele felicitar a los papás, a los pepes y a las pepas, aunque no a los Papas ni a las papas. Veamos si el tema da de sí para unas cuantas líneas.

Papa: sumo pontífice en la Iglesia católica.

Papa: patata en Cádiz.

Papá: sinónimo de padre.

Pepe: nombre no reconocido por la Iglesia católica. Lo suelen usar las personas que se llaman José y no son creyentes. En ningún sitio figura San Pepe ni Santa Pepa.

Pepito: diminutivo de Pepe.

Pepito de ternera: es un bocadillo caliente originario de España que suele elaborarse con pan francés (una baguette) y carne de ternera a la plancha o frita en aceite con algo de ajo laminado.

Pepa: Constitución de 1812.

Promulgación de "la Pepa", Constitución de 1812, por Salvador Viniegra (1912)

Pepa: femenino de Pepe.

Pepita: se acepta como diminutivo de Pepa. También responde la palabra a un trocito natural de oro nativo que se encuentra en los cursos de agua y son recuperadas mediante la minería de placeres.

José: nombre propio de varón que recuerda a San José. Es curioso que el 19 de marzo se celebre el Día del Padre, aunque San José no fue padre biológico según las Sagradas Escrituras; desempeñó el rol de padre por designio divino. Hemos de señalar que debido a las nuevas técnicas de reproducción in vitro o en los casos de adopciones, segundas nupcias, etc. socialmente se llama padre al varón que desempeña ese papel.

             La equivalencia entre José y Pepe tiene su origen más popular de la abreviatura latina P.P., usada para referirse a San José como Pater Putativo (padre supuesto o putativo de Jesús).

             Ciertamente, San José fue un padre cualitativamente importante pues se cita en momentos decisivos: en sueños el ángel le dijo que no temiera en recibir a María como esposa; cuidó de una María embarazada, buscó posada y asistió al nacimiento de “su hijo”; huyó a Egipto para proteger al Niño de Herodes el Grande que quería matarlo; junto a María, camino de Nazaret, se volvieron a Jerusalén y buscaron a Jesús durante tres días. Tras este episodio de pérdida y hallazgo, José desaparece de los relatos evangélicos.

No sorprende que las feministas —al menos un sector considerable— están en contra de la celebración del día del padre porque dicen que eso refuerza el patriarcado y la violencia machista. Tampoco quieren celebrar el día de la madre porque debiera ser el día del progenitor, o de la tutora o de no sé qué. Dicen que padre y madre son conceptos muy anticuados. Esas exageraciones las atribuyo a un exceso de radicalidad y a un protagonismo político excluyente que de ninguna manera podemos compartir.

Joselito: es un diminutivo válido de José. Se utiliza comúnmente en España, a veces formado a partir de Josele, mientras que en partes de América predomina la variante "Josecito".

Josefa: es el femenino de José.

Josefino/a según la RAE se aplica a los partidarios/as de José Bonaparte, o a congregaciones devotas de San José. El femenino es usual nombre de mujer de origen hebreo que significa “Dios proveerá”.

Josefita: se entiende que es diminutivo de Josefa y responde a nominaciones en el ámbito familiar o a determinados ámbitos geográficos.

Josete: derivado de José, parece responder a personas del ámbito familiar o artístico.

Completando esta relación de nombres ligados a José, aparecen los compuestos, tales como José Manuel, José Antonio, José Andrés, José Luis, José Miguel, José María, José Rafael, etc. Como curiosidad ligada a estas denominaciones podemos decir que llegado el día de San José no tenemos la certeza si felicitar en el primero o en el segundo. Entre todos destaca José María nombre mixto, masculino y femenino a la vez, para designar a un hombre. Si le damos la vuelta, estaremos nombrando a una mujer, María José.

En cualquier caso Pepe y José son palabras comunes y frecuentes en el idioma español.

De adolescentes, jugábamos al corro cantando: “José se llamaba el padre, Josefa la mujer y un hijo que tenían también se llama José”. ¿Quién no ha dicho alguna vez en su vida “Viva la Pepa[1]”? Por otra parte, “Pepe Botella” se asoció, despectivamente, con José Bonaparte y “Casa Pepe” suele ser una expresión coloquial para nombrar bares típicos y tabernas. También “Tio Pepe” es un conocido vino de Jerez de la Frontera. El refrán “ves menos que Pepe Leches[2]” está basado en un personaje real y es más madrileño que la Gran Vía.

Logotipo tradicional

Variantes regionales

En Peñalsordo (Badajoz), a casi todos los José Antonio les llamaban “Josas”, aunque parece más creíble el apelativo de “Josan”.

Para los vascos, Joserra es la abreviatura de José Ramón. Joseba, muy de actualidad hoy, 7 de abril, como recogedor de sobres en la sede socialista de Ferraz, es la adaptación vasca del nombre hebreo José.

En Extremadura, y concretamente en Fuente de Cantos, se utiliza mucho el diminutivo Joselino / Joselina.

En algunos pueblos del norte de Córdoba José Ángel se sustituye por Josete.

El equivalente de José en catalán es Josep y su forma femenina es Josepa, nombres muy comunes también en Valencia y las Islas Baleares.

José en gallego se dice Xosé. También es frecuente el uso de diminutivos o hipocorísticos[3] como “Pepe” o “Pepucho”.



[1]La Pepa dio nombre a la primera Constitución española de Cádiz, en 1812. Se conocía con ese nombre por ser promulgada el 19 de marzo. La frase se convirtió en un grito de guerra liberal contra el absolutismo y la ocupación francesa.

[2] Este Pepe Leches debía de ver muy poco pues, por su lado, pasó un camión de paja y le dijo: Adiós rubia.

[3] Nombre propio abreviado, modificado o diminutivo utilizado en contextos familiares, cariñosos o eufemísticos. Son variantes afectivas de antropónimos (nombre propio de una persona). Ej.: Pepe por José, Lola por Dolores, Rafa por Rafael, etc.

 


sábado, 28 de marzo de 2026

Resumen de esta legislatura: risas

 


Desde que ayer, 26 de marzo, vi la portada de ABC me sentí abducido por la soberbia imagen que lucía y enseguida se me ocurrió un título: “Resumen de una legislatura”.

Jaime García, al que supongo autor de la fotografía, le colocó un título tan largo como ilustrativo: “Sánchez, Montero y Díaz ríen durante la sesión de ayer en el Congreso, que sirvió al presidente para rescatar el “No a la guerra” de hace 23 años".

La foto es pura en sí misma y es toda fértil para los comentarios. En mi opinión, no tiene desperdicio ya que sus elementos principales —los tres personajes— estructuran la escena de tal forma que guían la mirada del espectador de izquierda a derecha, que, ¡oh casualidad!, es también como leemos un texto.

La narrativa visual es clara, sin necesidad de palabras y provoca en el espectador una reacción inmediata, al menos ese fue mi caso.

             La foto aparece nítida lo que implica una perfecta sujeción de la cámara o el uso de un trípode, evitando así cualquier vibración.

             A mi juicio Jaime García ha conseguido captar la esencia del momento y la imagen actúa como un imán hacia el espectador ofreciendo una perspectiva única.

Algunos detalles más que se traslucen fácilmente son que el tamaño con el que aparecen las tres personas concuerda con el grado de poder que ostentan: Pedro, a pesar de su delgadez, lo vemos con amplia espalda y el primero; luego va la señora Montero con la cabeza situada por debajo de la del presidente y, por fin, Yolanda Díaz coloca la cabeza por debajo de la de Mª. Jesús Montero, como corresponde a una vicepresidenta segunda respecto de la primera.

             Significativa es la distancia que separa al presidente de las dos mujeres vices que, por el contrario, aparecen muy juntas. El líder está lo suficientemente desunido de sus dos “mandadas”. Juntos, pero no revueltos.

             Las dos mujeres vuelcan sus miradas y giran sus cabezas hacia Pedro Sánchez con contundencia, no hay dudas; mientras que Pedro las mira, pero su cabeza no gira tanto y se ha movido algo hacia atrás. ¿Está entregado? Sí, pero algo menos que ellas.

             Por último están las risas de los tres: ellas lo hacen exageradamente, sobre todo Yolanda con la boca muy abierta. Pedro ríe también con ganas, pero al menos en la foto lo hace de forma menos aparatosa.

             Los tres parecen ser alumnos de Isabel Pantoja, cuando en épocas difíciles para ella le aconsejaron “dientes”, “dientes”. Creo que la foto apunta a pasar un mal rato en vez de divertirse. La risa es un escudo para "la galería" que pretende esconder la realidad.

             El escenario, por el tipo de muebles y el color de los asientos, no tiene la menor duda: banco azul del Congreso destinado al gobierno de turno.

La pregunta resulta inevitable: ¿De qué se reirían sus señorías con tantas ganas? Desde mi perspectiva esas desaforadas risas no cuadran en el Congreso de los Diputados y menos en un debate sobre la guerra. Esas risas no ayudan a creer en las posturas que defienden.

     Haciendo memoria, no es la primera vez que se comenta en los ambientes las desencajadas risas y sonrisas de los políticos cuando las cosas van mal; tampoco cuadran las carcajadas a destiempo en los consejos de ministros o las estrepitosas risotadas enlos pasillos del Congreso cuando de dan cuenta de que graban las cámaras. Esas risas desmedidas y tan frecuentes, claramente artificiales, ocultan roces, disgustos y dificultades. Si no nos las quieren contar, lo menos que se les puede pedir es que no nos despisten. Un poco de respeto, ¡por fa! y no a baratos políticos teatreros.

             Por otro lado tantas risas y durante tanto tiempo identifica la legislatura pues esta gente no ha dejado de reírse y de tomarnos el pelo desde que llegaron al poder. Basta con repasar videotecas y hemerotecas. Las faltas de respeto a la ciudadanía han sido constantes (dos secretarios generales del PSOE en la cárcel y no pasa nada; acoso a mujeres silenciado, ausencia de varios presupuestos generales del Estado -lo cual es inconstitucional-, cesiones de todo tipo a independentistas catalanes y vascos, corrupciones varias de gente muy próxima a la Moncloa, etc, etc...)

            Reitero que la foto de Jaime García puede servir como síntesis de esta legislatura. Una pena porque considero que el principal pilar de una democracia es la convivencia junto a valores éticos básicos que den solidez a la sociedad civil y en esta legislatura el Gobierno se ha dedicado a dividirnos. ¡Hasta la risa han utilizado para tapar sus historias! Por cierto que ayer continuaron en la toma de posesión de Carlos Cuerpo, nuevo vicepresidente primero... Mientras ellos no paran de reir, son muchos los españoles -y españolas- que sufren pesadillas... ¡Una lástima!

jueves, 5 de marzo de 2026

Adamuz y algo más

 

Adamuz: Tren roto

No lo puedo evitar. La terrible tragedia ferroviaria de Adamuz me ha dejado un amargo sabor de boca incrustado en mis neuronas. Dicen que es el cerebro el que huele, el que saborea y también el que siente los orgasmos. Respecto a los trenes accidentados, y sus alrededores, son demasiadas cosas las que no cuadran. Faltan explicaciones técnicas y sobran las políticas y ahí está la mente, cual cribadora fina, intentando captar matices y detalles que le ayuden a comprender lo que pasó y como lo contaron. Para mí ha sido un desastroso relato de una desgraciada historia.

Desde mis luces cortas, me resulta imposible comprender que la verdadera medicina no sea prevenir y no ocurra lo mismo con las vías de ferrocarril, las carreteras o las franquistas presas que nos dan de beber y permiten regar. Exceptuando el ámbito doméstico, sé que no soy experto en el mantenimiento, y menos de infraestructuras públicas, pero parece lógico que en estas áreas básicas de la nación se invierta tiempo, recursos humanos y económicos. Ya se sabe que más vale prevenir que curar. Cualquier tipo de red o instalación (deportiva, hospitalaria, educativa, transporte, etc.) necesita un mantenimiento ajustado a su edad, a sus necesidades y a los servicios que soporta. Conviene recordar que desde que se admitieron compañías privadas de ferrocarril en España, el número de trenes que circulan ha experimentado un crecimiento muy significativo, duplicándose en algunos corredores principales.

Estoy de acuerdo con la opinión de los técnicos que aseguran que los programas estrella engullen fondos y personas que deberían dedicarse a los mantenimientos cotidianos. Primero atendamos bien lo que ya funciona y, si sobra, invirtamos en ampliaciones e innovación. Aunque no es el caso, valga como ejemplo que para nada serviría una unidad de trasplantes con pacientes hambrientos y desnutridos. En otro ámbito, es elemental que la prioridad sería tapar los hoyos en una carretera secundaria antes que colocar chips de control del tráfico en una flamante autovía. Todos somos conscientes de las tentaciones que sufren algunos políticos, la mayoría, en su insaciable afán de captar votos. Así, optan por llamativas inauguraciones en detrimento de cubrir necesidades básicas.

Volviendo a aterrizar en Adamuz, en las horas del accidente del pasado 18 de enero:

  • 19:43 – Se produce el accidente.
  • 19:44 – Primeras llamadas al 112 desde el tren Iryo.
  • 19:55 – Primeras llamadas al 112 desde el tren Alvia.
  • 20:02 – Llega el primer sanitario al tren Iryo.

·        20:35 – Llega el primer equipo que será enviado al Alvia.

·        20:45 – La Guardia Civil llega al Alvia.

 

Aquí surge una duda vital: si desde las 19:55 los servicios de emergencia sabían que había dos trenes afectados, ¿cómo es posible que nadie llegase al Alvia hasta casi una hora después?[1]

No puedo estar de acuerdo con Pedro ni con Puente. Comentaba el presidente que lo importante no es que ocurran las cosas, lo importante es como se reacciona ante “lo inevitable”. Ambos reconocen el drama y lamentan los 46 muertos, pero niegan la existencia de cualquier fallo. Esta postura se contradice por completo con lo expuesto en agosto de 2025, por el sindicato de maquinistas SEMAF, el cual advirtió formalmente sobre inestabilidades, vibraciones excesivas y botes en trenes que circulaban por la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona. El sindicato pidió reducir la velocidad de 300 km/h a 250 km/h y mejorar el mantenimiento para evitar riesgos de seguridad, tras reportar piezas sueltas y daños en bogies. Igualmente se pidió rebajar la velocidad en otros tramos importantes de vías. También fue muy significativa la intensa campaña de seguridad desplegada por ADIF en fechas posteriores al accidente de Adamuz. Si todo estaba bien ¿A cuento de qué vino tanta revisión? ¿Y la huelga de maquinistas? ¿Y las conversaciones intensas con el Ministerio de Transporte y las concesiones que este les hizo? Si todo estaba bien ¿a qué vino tanta concesión[2]? Algo no cuadra. No reconocemos fallos, pero cedemos en esto, en aquello y en lo de más allá. ¡Perversa política aquella que intenta manipular y confundir a la ciudadanía con ciudadanos muertos de por medio!

Otro dato que me generó y genera profunda desconfianza de la pareja Puente&Pedro fue la permanente presencia del ministro Puente —a mi juicio debería cambiarse el nombre por el de ministro Muro— en los medios de comunicación. Creo que fue el 21 de enero cuando el ministro dio una rueda de prensa de casi dos horas, 1h. 48 min 25 s, informando sobre el accidente. No dijo nada nuevo y menos, significativo. A juicio de nuestro presidente de gobierno, a eso se le llama “dar la cara y ser transparente”. A mi juicio fue todo lo contrario porque no fue nada transparente y se escondió en palabrería y más palabrería. Dar la cara es decir la verdad. Fue Sócrates, hace casi 25 siglos, el que nos advirtió sobre el mal uso del lenguaje que hacen los políticos y los anunciantes, ya que usan las palabras como medio para conseguir poder o dinero y no asumen su verdadero significado. El exceso de información desinforma y eso fue lo que hizo el señor Puente el pasado mes de enero. Al escribir esto, recuerdo que este señor tiene once años cotizados como actor de teatro. Creo que todavía sigue actuando, aunque ahora cotice como ministro.

Diario Córdoba, 5 de marzo 2026

Afianzan mi desazón un par de cosas más: la retirada de material ferroviario del escenario del accidente de Adamuz por parte del personal de ADIF, de madrugada, sin autorización expresa del juez instructor y sin finalizar la inspección de la Guardia Civil, es un escándalo. Hay que recordar que ADIF depende del ministerio de Oscar Puente y que lo hicieron entre el 22 y 23 de enero. Es una acción anómala pues retiraron piezas clave, como cupones de railes con soldaduras. La jueza, responsable del caso, ha reprendido a ADIF por la sustracción de estas pruebas y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía no ha descartado consecuencias por esta retirada sin aval judicial. El otro detalle significativo es que el gobierno de Pedro Sánchez no se ha puesto en contacto con la asociación de víctimas creada al efecto. Esa falta de sensibilidad —pura estrategia según mis cálculos— deja ver la intención de no asumir ninguna responsabilidad en el ámbito político gubernamental ¡Nosotros no tenemos nada que ver con lo ocurrido! parecen decir.

El conjunto de todas estas circunstancias unidas a la inexistente comisión de expertos en el COVID19, la no necesidad de mascarillas como protección del susodicho virus; las fechorías de los socialistas Avalos, Koldo y Santos Cerdán; las autoamnistías de los golpistas catalanes y del propio gobierno; la utilización de las guerras de Palestina, Ucrania e Irán; la condena del Fiscal General del Estado por el delito de revelación de secretos; el abandono del pueblo saharaui por intereses inconfesables del gobierno; el blanqueamiento de Bildu en las instituciones con centenares de crímenes sin resolver sobre sus espaldas; las misteriosas conversaciones de Zapatero -como enviado especial del gobierno- con el prófugo Puigdemont, con el gobierno de Venezuela y con el rescate aéreo de Plus Ultra; las no sabidas causas del colosal apagón; el secretismo del asunto Delsy gate; la oscuridad y dificultades mostradas con todo lo relativo a los turbios trabajos de los “desaparecidos” Begoña Gómez y David -esposa y hermano del puto amo en opinión del ministro Puente; el acoso a los jueces que investigan asuntos que puede perjudicar al gobierno; el maltrato dado a la Guardia Civil como policía judicial, etc., etc., me conducen a una profunda desconfianza hacia el gobierno Sánchez en el desastre de Adamuz.

Estando en contra total de la actitud guerrera de Trump, que hoy, 5 de marzo de 2026, la fragata “Cristóbal Colon” vaya camino de Chipre después de la que ha montado Sánchez con Trump y su “no a la guerra”, confirma su doble juego: De cara al interior, Pedro se enfrenta a Trump, pero de cara al exterior participamos, defensivamente, pero se participa. Pedro Sánchez, debe tener un enorme cuarto oscuro donde oculta valiosa información que califico de inconfesable. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué no explican ese cambio de postura? Además, ¿cómo justificar ese no a la guerra cuando España es la 9ª potencia mundial exportadora de armas? Según el SIPRI[3], en el periodo 2020 – 2024, España aumentó sus exportaciones de armas un 29 % y pasó del 8º puesto al 9º, debido al incremento de las exportaciones de otros países, como por ejemplo Italia. Entre el 2020 y el 2024 gobernó, íntegramente, Pedro Sánchez. Los hechos, el envío de la fragata y la producción de armas, contradicen las palabras.

La oscuridad del gobierno de España contrasta con la luminosa espontaneidad de un pueblo pequeño en población, pero grande en sus esencias e infinito en su solidaridad, Adamuz. Esa entrega no se prepara en un momento, ni es hija de la política de un momento, esa solidaridad se mama desde chicos y se alimenta en lo cotidiano. Solamente hay que tener ojos para ver y oídos para escuchar.

Nos han acostumbrado a una retahíla de barbaridades y el pensamiento crítico se agota ante la intensidad y frecuencia de tanta astuta necedad. La única forma de enfrentarse quizás sea hacerlo de forma colectiva, trabajar con el grupo y en equipo. El ser humano no puede acostumbrarse a transigir con los tremendos disparates y los incuestionables desatinos. Apelo a la dignidad como estrategia de supervivencia. No se puede permitir que existan gobernantes “democráticos” que dilapiden el estado de derecho y se sitúen por debajo de lo que exigen sus ciudadanos y su Constitución. Y por favor, basta ya de hipocresía y de cinismo.

Con el permiso de José L. Martín Vigíl (1968), todo el gobierno exhala “cierto olor a podrido” en muchos temas, y en particular, en este asunto de Adamuz. Esperemos que la lectura de las cajas negras de los dos trenes, prevista para hoy 5 de marzo, ayude a conocer lo que realmente ocurrió. Las víctimas y sus familiares se lo merecen. Confiemos en la Administración de Justicia.



[1] La Sexta Clave, 22 de enero del 2026. El accidente ocurrió el 18 de enero.

[2] 10 de febrero 2026: Transportes alcanza un acuerdo con los sindicatos ferroviarios para incrementar la inversión en mantenimiento en 1.800 millones y crear 3.650 empleos. Se prevé un aumento de las plantillas, con 2.400 plazas nuevas en Adif, 1.200 contratos adicionales en Renfe y 50 nuevas plazas en la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Se constituirá un comité para la gestión compartida de la seguridad, un grupo de seguimiento de limitaciones temporales de velocidad e infraestructura, y otro grupo de alertas meteorológicas.

[3] Stockholm International Peace Research Institute