Este texto empezó al iniciar un blog hace ya casi once años.
Corría
el 2015 cuando vio la luz Cienciacor, título nada original para un blog y
torpemente inspirado en Ciencia en Córdoba. Al tener en la cabeza otras ideas,
me deslicé hacia el patrimonio, tradiciones, historias y vecindario de
Alcaracejos. Así nació Alcaracejospuntocom, también con carné de identidad de
blog. No contento con dos, opté por tres. Mi tremenda vocación por valorar y
analizar me llevó a dar a luz opiniones y reflexiones sobre cualquier asunto,
fuera tema, temita o temazo. Dependiendo de las circunstancias, con tiempo y
dedicación, yo completaría la parte o partes que faltaran.
Así
comenzó mi googlelización. Todo lo tengo en Google. No tengo publicidad: no
cobro. Tampoco pago, aunque supongo que lo hago en especie con mis
publicaciones y las visitas de mis lectores.
Un
día se interrumpió internet y no pude hacer nada en la red. Otra vez se fue la
luz y me pilló sin batería en el portátil. Tampoco pude entrar. El 28 de abril
del 2025 me di cuenta de la importancia de los grupos electrógenos en centros
neurálgicos del país y del tradicional transistor de pilas. También de una
abandonada lámpara de camping gas, de unas viejas velas casi olvidadas en un
cajón y de la importancia del papel. Poder leer a la milagrosa luz del camping
gas el novelón de turno me hizo retroceder —en el espacio y en el tiempo— a
aquellos fabulosos años de acampada en mitad de la sierra con los niños
pequeños.
Como
el cerebro divaga por su cuenta, aunque los riesgos los corres siempre tú, me
condujo a pensar sobre mi google - dependencia. La idea de poder perder todo lo
escrito durante años me aterrorizó. Una avería en internet, un cambio de dueño,
un corte de fluido eléctrico, un ataque de jákers o vaya usted a saber qué…
podrían borrarme del mundo de las opiniones, de la literatura o de la historia
de mi pueblo. ¡Google era el guardián y el difusor de todo mi trabajo!
Ciertamente, existen las recomendadas copias de seguridad, siempre tan
aconsejables como inconvenientes por el tiempo que tardan, periodos a cubrir y
revisiones que te aconsejan, aparte de recordar en qué pen o disco duro las
guardaste.
Entonces
empecé a ser consciente de que las nuevas tecnologías son caprichosas y
cambian muy deprisa (vinilos, cassettes, CD’s, discos de 5¼, discos de 3½, memorias
USB, disqueteras, puertos USB, puerto HDMI, la nube…) y además con el tiempo se
vuelven incompatibles. También dependen de la energía eléctrica. Así que empecé
a pensar en el papel, soporte mucho más duradero y manejable, soporte casi
eterno, sencillo, fácil de transportar y autónomo. Pensemos en los siglos que
tienen algunos documentos archivados y hoy se manejan sin problema.
Además,
hay otro problema. Decimos: Las tecnologías cambian muy deprisa y eso no es así
exactamente. La realidad es que “las tecnologías nos las cambian muy deprisa. A
eso le llaman progreso y modernidad.
Lo
cierto es que detrás de esos cambios tan rápidos hay enormes inversiones de
dinero, enormes ganancias. ¡No pretenden nuestro bienestar! ¡Pretenden nuestro
dinero! Resulta más que evidente que la felicidad no está en el uso de las
nuevas tecnologías. Sinceramente, creo que la felicidad está más cerca del
desarrollo personal, de convivir con los demás, vivir sin prisas, practicar
algún hobby y conectar con la Naturaleza.
¿Alguien
se ha parado a pensar en la contaminación que ha generado tanto cambio? ¿Dónde
están los 30.000 millones de casetes de audio fabricados desde 1963? ¿Qué ha
sido de los 200.000 millones de unidades de CDs producidos desde 1982? Sobre
cartuchos de vídeos, es imposible determinar una cifra exacta de los hechos en
el mundo desde 1976, pero sí sabemos que entre 1983 y 2013 se vendieron más de
2.900 millones de cartuchos de software para consolas Nintendo. ¡Solo para
Nintendo!
Las
NN. TT. utilizan mucho el plástico como soporte. Todos conocemos la
contaminación que este material genera. Pues bien, la producción mundial de
plásticos sigue creciendo. Concretamente, en el 2024 lo hizo en un 4,13 %,
alcanzando los 430,9 millones de toneladas, según el informe Plastics the Fast
Facts 2025 de Plastics Europe. Por otra parte, en el ámbito mundial solo
reciclamos el 9% de lo producido. La inmensa mayoría termina en vertederos,
incinerados o contaminando el medio ambiente.
En
cambio, el papel es uno de los materiales más recuperados, ya que,
aproximadamente, el 52 % del papel y cartón producido a nivel mundial se
fabrica a partir de fibras recicladas. Hay regiones de Europa que superan el 70
%; Brasil lo hace en el 66,9 % y Estados Unidos entre el 60-64 %. Dependiendo
de las zonas, el reciclaje de papel y cartón oscila entre el 37% y el 68%.
Por
todo lo expuesto, para mí es innovador utilizar el papel como soporte de mis
libros. Me da más libertad, independencia y presencia a la larga. Desde luego, tenemos
que exigir que las NN. TT. se fabriquen con materiales duraderos y que sus
estructuras permitan incorporar “los adelantos” en el mismo soporte. No podemos
cambiar de móvil o de portátil cada dos años. No es ningún progreso contaminar
la Tierra hasta que reviente. Esta terrible sociedad de consumo —capitalismo
salvaje— nos acabará matando, mental y físicamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario