viernes, 27 de febrero de 2026

La edad, el sexo y el poder

 

Papa Francisco

La muerte del Papa Francisco el pasado 21 de abril —parece que haya pasado un siglo— me trajo a la cabeza la idea de porqué la Iglesia Católica elige a sus papas tan mayores. Tomaré como muestra los Papas que he conocido: Desde Pio XII a León XIV, incluidos ambos, van ocho papas, todos hombres. Según mis cálculos, la edad media de elección ha sido de 68’3 años[1].

        Si hacemos el mismo cálculo para los presidentes del gobierno de España durante la democracia, es decir desde la valiosa Constitución de 1.978, contamos seis presidentes —todos hombres— y la edad media de acceso a la presidencia ha sido 45’5 años[2].

        En cuanto a los presidentes de Estados Unidos, desde 1961, he computado trece personas —todos hombres también—, siendo la edad media de acceso a la máxima responsabilidad de 59’92 años[3].

        Por curiosidad he mirado lo que yo he conocido de la URSS y de la Federación Rusa. En total son 14 mandatos[4], pero solo salen ocho nombres, para variar todos hombres. La edad media de inicio del mandato es de 54’42 años para acceder a la máxima jerarquía del poder.

        De China solo he tomado como referencia al actual Xi Jinping, el cual se confirmó como líder con 60 años[5].

Putin

        Los datos computados son pocos. Se necesitaría tabular quince o veinte países de los cinco continentes y sacar, al menos, cien años de su historia, pero con lo analizado podemos concluir que la Iglesia Católica elige a sus líderes bien maduritos, cerca de los 70 años. Estados Unidos, Rusia y China tienen unos valores medios muy similares: las tres potencias están entre los 55 y los 60 años, como valor medio. La España democrática de 1978 aparece muy distanciada de los anteriores: la edad media de inicio de los presidentes habidos desde 1978 se sitúa en los 45’5 años, a casi 15 de las tres grandes potencias y a ¡25! del Vaticano. Llama la atención que no hemos contabilizado ninguna mujer como jefa de gobierno ni en EE. UU., ni en Rusia, ni en China ni en España, ni– por supuesto- en la Iglesia Católica. ¡Demasiada casualidad!

        En principio esto no quiere decir nada acerca de hacerlo bien o mal. A la edad y al sexo hay que añadirle la formación, el carácter, los colaboradores y asesores, funcionamiento del partido que sostiene al gobierno, tipo de trabajo desempeñado hasta la fecha, estado de salud, etc… pero, llama la atención la juventud ¿excesiva?, en el caso de España, para asumir las enormes cargas y problemas de la presidencia de gobierno de un país con casi 50 millones de habitantes.

        Sí podemos afirmar que, en España, a un hombre de 45 años, teniendo en cuenta que la esperanza de vida es de 81 años, le queda mucho por vivir, por ver y por aprender. Es España, los expresidentes ejercen como tales demasiado tiempo. Un dato más: Churchill llegó a primer ministro del Reino Unido con 65 años y lideró al país durante gran parte de la Segunda Guerra Mundial. Con esa edad, todos los presidentes de la España democrática se dedicaban a sus “actividades privadas”.

Trump

Para acceder a la máxima responsabilidad, la Iglesia marca una sensible diferencia con todos. En mi opinión está bastante claro que tener cierta edad es un valor añadido para la iglesia católica, mientras que para la política civil parece entenderse como inconveniente. Por años de historia, de experiencia, o de sabiduría de origen celestial, a la Iglesia no le interesan papas muy jóvenes: primero porque les faltaría cierta “madurez y perspectiva” para dirigir una institución que lleva 2000 años de existencia y segundo porque podrían gobernar demasiados años y eso a la Iglesia, parece que no le gusta.

Entiendo yo que la Iglesia no pierde el contacto con la realidad, con lo inmediato, pero en la jerarquía prevalece una visión a medio y largo plazo. Pone mucho más énfasis en que la institución perviva, que en los personajes. Evidentemente, papas con diferentes puntos de vista son necesarios, pero todos sirven a la institución para que esta se mantenga en el tiempo. Lo importante es la institución. Por eso prefieren la experiencia y la sabiduría a la fuerza y al ímpetu de la juventud. También, al ser mayores y empezar con achaques y ser estos cada vez más numerosos y graves, impiden que un papa se atornille en la silla de san Pedro.

Pedro Sánchez

        Respecto a España y la edad y sexo de sus presidentes un par de cosas: Es mucha la gente que dice que a los jóvenes presidentes españoles les pagamos un curso de formación de presidentes… para luego irse a la empresa privada. También son muchos los que pensamos que sería bueno hacerlo justo al revés: primero que trabajen, que tengan jefes, que coticen, que paguen una hipoteca y que maduren un poco más y después que se presenten a la política. Debiera ser el bien común el que se beneficie de esa trayectoria y no los intereses privados los que se aprovechen de lo “aprendido” en la política[6]. Y algo más: con dos mandatos como diputados, alcaldes o presidentes de lo que sea, ya va bien. Por otra parte: la clamorosa ausencia de la mujer en los puestos de máxima responsabilidad es desesperanzador para la tan manoseada igualdad. No se trata de colocar a una mujer en un lugar para el que no está preparada, se trata de garantizar una trayectoria a las mujeres para que, llegado el caso, puedan optar a la presidencia de la nación.

        Terminaremos, conectando con el principio, con el asunto de la edad. Decía el Papa Francisco que “Los jóvenes caminan rápido, pero son los viejos quienes conocen el camino”.

Esta frase conecta generaciones y sugiere que los jóvenes con su energía y su velocidad deben de escuchar a los ancianos. Ser joven, así a secas, no encierra ningún valor. Curiosamente, hay jóvenes que creen saberlo todo cuando buena parte de los viejos siguen aprendiendo. Un viejo puede ser cualquier cosa, menos un inútil. Es un grave error, salvo circunstancias excepcionales, almacenarlos en una residencia. Por muy bien que estén, su sitio siempre será su casa. Ya avisó, en su juventud, el sabio de “Poble Sec” —mi admirado Joan Manuel— “que a los viejos se les aparta después de habernos servido bien”. ¡Y luego nos encontramos con gente que parlotea de edadismo!¡Obras son amores y no buenas razones!

 

 

 



[1] León XIV fue elegido a los 69 años * Francisco fue elegido a los 76 años; murió con 88 (2025) * Benedicto XVI fue Papa a los 78 años, abdicó a los 85, murió a los 95 (2022) * Juan Pablo II elegido a los 58 años; murió a los 84 (2005) * Juan Pablo I a los 65 años; murió a los 65 (1978) * Pablo VI a los 61 años; murió a los 80 (1978). * Juan XXIII a los 77 años; murió a los 81 (1963) * Pio XII a los 63 años; murió a los 82 (1958). Si tomamos las edades de elección y hacemos la media, nos salen 68’3 años. El más joven fue Juan Pablo II accedió al papado con 58 años y el mayor Benedicto XVI, con 78 años.

[2] Suárez fue presidente con43 años, 1976, nombrado por el Rey Juan Carlos I; dimitió a los 48, en 1981 * Felipe González a los 41 años, 1982: dejó la presidencia a los 54 años, 1996 * Aznar accede con 43 años; dejó a los 51 * Zapatero, presidente a los 44 años (2004); salió en el 2011, a los 51 años * Rajoy entró con 56 años y salió con 63 * Pedro Sánchez entró, en el 2018, con 46 años * La edad media para llegar a presidente de gobierno en España es de 45’5 años: el más joven Felipe (41) y el más viejo Rajoy con 56.

[3] 35º.-J F Kennedy – 43 años (1961 -† 1963); asesinado a los 46 años. 36º.- L B Jhonson – llegó con 55 años (1963 al 69); salió con 61. 37º.- Nixon – llegó a los 56 (20.01.1969). Renunció en 1974 (61 años). 38º.- Gerald Ford llegó con 61 (1974 – 1977); salió con 63. 39º.-Jimmy Carter, entró con 52 años (1977) y salió en 1981 (56 años). 40º.- Reagan llegó a los 69 años (1981)- Ganó reelección con 73; salió en 1989 con 77 años. 41º.- George H.W. Bush asumió la presidencia en 1989 con 65 años. Estuvo hasta 1993 (69 años). 42º.- Clinton llegó con 47 años -nació en 1946 – salió de la presidencia con 55 (1993 – 2001). 43º.- George W. Bush llegó a los 55 (2001 al 2009); salió a los 63. 44º.- Barack Obama -llegó con 48 años (2009 al 2017); salió con 56. 45º.- Trump llegó con 71 años (2017 al 2021) salió con 75. 46º.- Biden desde 2021 al 2025; entró con 78 años; salió con 82. 47º.- Trump, entró en el 2025 con 79 años; sigue en la actualidad.

[4] Gobernaron la URSS /Desaparecida la URSS Presidentes de la Federación Rusa: Nikita Kruschov tenía 61 años Pte. del Consejo de ministros URSS (1955-1964) * Leonid Brézhnev, accedió con 57 años (desde 1964 a 1982) * Yuri Andropov accedió con 68 años, entre 1982 – 1984 * Chernenko (1984-1985) accedió con 72 años * Gorvachov: Secretario del PC (1985) à 55 años; primer Pte. de la URSS a los 59 años, (1990-1991) * Yeltsin: primer mandato (1991-1996) entró con 59 años; segundo mandato (1996-1999) entró con 64.* Putin, nació en 1952. Primer mandato (2000-2004), llegó a la presidencia con 47 años. Segundo mandato (2004-2008), entró con 51. *Medveded, entró con 43 años (2008-2012) * Putin (2012-2018) à 60 años; (2018-2024)à 66 años y (2024-¿¿?) à 72 años.        

[5] Xi Jinping -nació en 1953 -llegó a Pte. de China en 2013, con 60 años.

 

[6] Entendemos aquí que el presidente Trump es un extremo, una excepción, pues tampoco se puede llevar un país como si fuera una empresa privada.

domingo, 22 de febrero de 2026

Tecnologías efímeras

 


Este texto empezó al iniciar un blog hace ya casi once años.

Corría el 2015 cuando vio la luz Cienciacor, título nada original para un blog y torpemente inspirado en Ciencia en Córdoba. Al tener en la cabeza otras ideas, me deslicé hacia el patrimonio, tradiciones, historias y vecindario de Alcaracejos. Así nació Alcaracejospuntocom, también con carné de identidad de blog. No contento con dos, opté por tres. Mi tremenda vocación por valorar y analizar me llevó a dar a luz opiniones y reflexiones sobre cualquier asunto, fuera tema, temita o temazo. Dependiendo de las circunstancias, con tiempo y dedicación, yo completaría la parte o partes que faltaran.

Así comenzó mi googlelización. Todo lo tengo en Google. No tengo publicidad: no cobro. Tampoco pago, aunque supongo que lo hago en especie con mis publicaciones y las visitas de mis lectores.

Un día se interrumpió internet y no pude hacer nada en la red. Otra vez se fue la luz y me pilló sin batería en el portátil. Tampoco pude entrar. El 28 de abril del 2025 me di cuenta de la importancia de los grupos electrógenos en centros neurálgicos del país y del tradicional transistor de pilas. También de una abandonada lámpara de camping gas, de unas viejas velas casi olvidadas en un cajón y de la importancia del papel. Poder leer a la milagrosa luz del camping gas el novelón de turno me hizo retroceder —en el espacio y en el tiempo— a aquellos fabulosos años de acampada en mitad de la sierra con los niños pequeños.

Como el cerebro divaga por su cuenta, aunque los riesgos los corres siempre tú, me condujo a pensar sobre mi google - dependencia. La idea de poder perder todo lo escrito durante años me aterrorizó. Una avería en internet, un cambio de dueño, un corte de fluido eléctrico, un ataque de jákers o vaya usted a saber qué… podrían borrarme del mundo de las opiniones, de la literatura o de la historia de mi pueblo. ¡Google era el guardián y el difusor de todo mi trabajo! Ciertamente, existen las recomendadas copias de seguridad, siempre tan aconsejables como inconvenientes por el tiempo que tardan, periodos a cubrir y revisiones que te aconsejan, aparte de recordar en qué pen o disco duro las guardaste.

Entonces empecé a ser consciente de que las nuevas tecnologías son caprichosas y cambian muy deprisa (vinilos, cassettes, CD’s, discos de 5¼, discos de 3½, memorias USB, disqueteras, puertos USB, puerto HDMI, la nube…) y además con el tiempo se vuelven incompatibles. También dependen de la energía eléctrica. Así que empecé a pensar en el papel, soporte mucho más duradero y manejable, soporte casi eterno, sencillo, fácil de transportar y autónomo. Pensemos en los siglos que tienen algunos documentos archivados y hoy se manejan sin problema.

Además, hay otro problema. Decimos: Las tecnologías cambian muy deprisa y eso no es así exactamente. La realidad es que “las tecnologías nos las cambian muy deprisa. A eso le llaman progreso y modernidad.

Lo cierto es que detrás de esos cambios tan rápidos hay enormes inversiones de dinero, enormes ganancias. ¡No pretenden nuestro bienestar! ¡Pretenden nuestro dinero! Resulta más que evidente que la felicidad no está en el uso de las nuevas tecnologías. Sinceramente, creo que la felicidad está más cerca del desarrollo personal, de convivir con los demás, vivir sin prisas, practicar algún hobby y conectar con la Naturaleza.

¿Alguien se ha parado a pensar en la contaminación que ha generado tanto cambio? ¿Dónde están los 30.000 millones de casetes de audio fabricados desde 1963? ¿Qué ha sido de los 200.000 millones de unidades de CDs producidos desde 1982? Sobre cartuchos de vídeos, es imposible determinar una cifra exacta de los hechos en el mundo desde 1976, pero sí sabemos que entre 1983 y 2013 se vendieron más de 2.900 millones de cartuchos de software para consolas Nintendo. ¡Solo para Nintendo!

Las NN. TT. utilizan mucho el plástico como soporte. Todos conocemos la contaminación que este material genera. Pues bien, la producción mundial de plásticos sigue creciendo. Concretamente, en el 2024 lo hizo en un 4,13 %, alcanzando los 430,9 millones de toneladas, según el informe Plastics the Fast Facts 2025 de Plastics Europe. Por otra parte, en el ámbito mundial solo reciclamos el 9% de lo producido. La inmensa mayoría termina en vertederos, incinerados o contaminando el medio ambiente.

En cambio, el papel es uno de los materiales más recuperados, ya que, aproximadamente, el 52 % del papel y cartón producido a nivel mundial se fabrica a partir de fibras recicladas. Hay regiones de Europa que superan el 70 %; Brasil lo hace en el 66,9 % y Estados Unidos entre el 60-64 %. Dependiendo de las zonas, el reciclaje de papel y cartón oscila entre el 37% y el 68%.

Por todo lo expuesto, para mí es innovador utilizar el papel como soporte de mis libros. Me da más libertad, independencia y presencia a la larga. Desde luego, tenemos que exigir que las NN. TT. se fabriquen con materiales duraderos y que sus estructuras permitan incorporar “los adelantos” en el mismo soporte. No podemos cambiar de móvil o de portátil cada dos años. No es ningún progreso contaminar la Tierra hasta que reviente. Esta terrible sociedad de consumo —capitalismo salvaje— nos acabará matando, mental y físicamente.

 

sábado, 17 de enero de 2026

El virus nacionalista

 

Cada vez que oigo al imperialismo vasco refugiarse en sus fueros no puedo evitar una sonrisa, mezcla de saturación, de repulsa y de impotencia.

Es cierto que hasta Fernando “el católico” juró los fueros de Guernica. En 1476, reconoció las leyes y costumbres vascas, pero lo hizo a cambio de LEALTAD y TRIBUTOS. Quiero decir que, si mantenemos las raíces, mantengámoslas en su totalidad y no pongamos el acento solamente en las partes que le interesan a una parte, porque ese desequilibrio es letal para la igualdad y para la convivencia. Además, los fueros nunca fueron una línea recta. Así, p.e., se confirmaron en 1839 tras el abrazo de Vergara; en 1841 quedó suprimido el régimen foral y se abolieron, definitivamente, por la Ley de 1876, durante el reinado de Alfonso XII, tras la derrota de la Tercera Guerra Carlista. Alfonso XIII mantuvo cierto concierto económico. Durante la Segunda República, Guerra Civil y en el régimen franquista los fueros fueron objeto de múltiples interpretaciones y vicisitudes. Los crímenes de ETA, ya con la democracia, vinieron a confirmar -de una forma demasiado siniestra- hasta dónde puede llegar la “fe nacionalista”. El blanqueo que determinados políticos han hecho de estos asesinatos es, como mínimo, una vergüenza nacional. No solo les robaron la vida a centenares de inocentes, sino que además provocaron el éxodo de casi 200.000 personas y amedrentaron a muchos miles más que se quedaron.

La enfermedad nacionalista resonó hasta la generosísima Constitución de 1978, documento que dio cabida a unos Estatutos de Autonomía y a una Ley Electoral amplios y flexibles, sobre todo ventajosos para las Vascongadas y Cataluña. Hoy día es patente el desequilibrio y desigualdad que todo esto ha posibilitado: solo hay que comparar las concesiones que el Estado ha hecho al País Vasco o a Extremadura.

El concepto de derechos históricos resulta un cajón de variopintas interpretaciones y es una especie de muro de las lamentaciones del que echa mano el victimismo nacionalista. ¿Se imaginan a los herederos de don Pelayo reclamando el reino de Asturias, a los Omeyas pidiendo Córdoba o a los tataranietos de Boabdil solicitando Granada? ¿Dónde quedaron los derechos históricos de España sobre las Filipinas o Cuba? A los humanos, las raíces les dan alas, pero no podemos olvidar que la parcela es compartida (LEALTAD) y tus raíces no pueden crecer a costa de las mías.

A los nacionalistas vascos -y también catalanes- hay que reconocerles su tremenda habilidad para permanecer en el tiempo. Su receta es clara: “Ponerse siempre del lado del vencedor, fuera quién fuere” y convertir los principios nacionalistas en un religión, un sentimiento, una fe. “Somos únicos”, “Somos especialmente diferentes”, “Fuera de nuestro territorio, no nos quieren”, “Nuestras costumbres son sagradas”, etc, etc… Todos los nacionalismos son igual de nefastos. Su eje central es su ombligo, su egoísmo y su perversa insolidaridad. Apostillo: por eso resulta incomprensible un nacionalismo de izquierdas, donde la igualdad, mirar bien a los diferentes y ser solidarios constituyen la esencia de su razón de ser.

        A su insolidaridad hay que unirle su insaciabilidad. Mientras más se le dé, más crece el monstruo y más necesita.


        El nacionalismo es un sentimiento dañino para la sociedad porque tiende a la radicalidad y la divide. Como tal se puede consentir, pero jamás se puede alimentar. Es un cáncer social que si no se vigila, se convierte en fascismo. El que alimenta el nacionalismo, por puro beneficio personal, a costa de todos, léase Pedro Sánchez, está haciendo un uso ilegítimo del poder, y más si no lo incluyó en su programa electoral. Es un fraude total que destruye la democracia.

        Un Pedro Sánchez ¿Socialista o socialisto?, ¿Obrero? y ¿Español? transmutado en populista independentista vascocatalán. ¡Eso es metamorfosis profunda y no la que cuenta Kafka!

Lástima que en España, y también en Europa, tengamos unos políticos tan cortos, tan miopes y con tan poco compromiso: Que se permita que el gobierno catalán multe a establecimientos por rotular en castellano es una medida puramente fascista. ¡Y luego se quejan de que avanzan los ultras! No puede estar más claro en la Constitución: “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen en deber de conocerla y el derecho a usarla” (Art 3.1). ¡Por decir algo…!

¡Roma no paga a traidores!, dijo el procónsul Cepión, 139 a.d.C., a los tres hispanos que asesinaron a Viriato, caudillo lusitano. Judas si cobró sus treinta monedas de oro, aunque, al parecer, luego acabó mal.

Las dos regiones españolas que han puesto en jaque -casi mate- a la nación han sido las Vascongadas con ETA y sus permanentes pulsos y la pedigüeña Cataluña con su declaración unilateral de independencia. No deja de ser curioso que: las dos comunidades que más han incumplido, las que más deslealtades acumulan, las que mas privilegios disfrutan, etc… son las que mejor trato reciben de un ¡¡¡¡gobierno que se dice socialista!!! y están condicionando —desde sus minorías minoritarias— el gobierno de todo el país. Definitivamente, algo no va bien.