martes, 23 de junio de 2015

Tareas emocionales


El sistema educativo en España siempre ha estado demasiado pendiente de los contenidos aptitudinales y no tanto de los aspectos relacionados con la actitud. Sinónimos de actitud son carácter, talante, conducta, condición, manera etc. No cabe duda que resulta mucho más sencillo aprender a sumar quebrados que ejercitarse en el respeto y en la responsabilidad. Los alumnos pueden acosar a una compañera o reírse del gordito de la clase al mismo tiempo que sobresalen en Sociales o Conocimiento del Medio. En las disciplinas académicas solemos ser bastante más exigentes que en los perfiles educativos. Así una alumna puede ser considerada como muy buena si su nota media es sobresaliente aunque sea egoísta e intolerante.
 
               A los docentes el equilibrio nos resulta difícil y solemos decir que no tenemos tiempo para instruir y educar. Es cierto que los padres, tutores o progenitores (no es este el tema aquí y ahora) deben tener el mayor espacio y responsabilidad en la educación de los hijos, pero la escuela tiene su cuota y ha de asumirla. Digamos que el reto de familia + escuela (*) está en formar personas con conocimientos y habilidades, personas que sean capaces de enfrentar con cierto éxito las dificultades que se vayan encontrando. Estas capacidades deben permitirles ser felices compartiendo esa felicidad, integrarse como ciudadanos en la sociedad y progresar en su campo profesional.
 
La inteligencia emocional debe reconocer y analizar las emociones propias y las de los demás, moderar estas emociones y el tipo de respuestas que da en tiempo y forma. Nadie duda que las emociones son esenciales en nuestra vida y que nos ayudan a responder a lo que nos sucede y a tomar decisiones, mejoran el recuerdo de sucesos importantes y facilitan nuestras relaciones con los demás. No obstante, también pueden hacernos daño cuando suceden de repente o con la intensidad inapropiada o cuando desaparecen o se mantienen sin un mínimo control por nuestra parte. Pero es importante recordar que la inteligencia emocional es una habilidad y se puede aprender.

                Por todo esto sería importante, sin caer en exageraciones ni dogmas, que la escuela trabajara actitudes con cierta sistematización y, sobre todo, en casos de cierta gravedad. Y como lo que no se evalúa se devalúa habría que poner tareas de recuperación y evaluación.

                Trabajar actitudes o mejorar la inteligencia emocional está directamente relacionado con casi todos los modos de acoso. De alguna forma acosa el alumno impertinente que no deja dar una clase. También es acoso reírse de los gorditos de la clase o de los que llevan gafas. Menospreciar a alguien por un defecto físico o psíquico es una crueldad incalificable pero frecuente. Los hay listos o guapos que desprecian a los más esforzados o feos. Niños y adolescentes tienen que aprender que nada de esto está bien. La mejor manera es haciendo actividades para que reflexionen sobre esas situaciones. Los padres deben de hablar de estas cosas con sus hijos y más si maestros y profesores facilitan algunas pistas.

                Un alumno insolidario debería realizar actividades para controlar y moderar esa negatividad y aumentar su empatía. Un alumno tímido podría realizar un trabajo en la calle preguntando a personas diferentes sobre un tema de su interés. Aquel que no deja de interrumpir en clase podría redactar unos folios sobre la necesidad del saber estar en los sitios y la inoportunidad de un protagonismo excesivo. Aquellos que les molesta el bien ajeno tenemos que hacerles ver lo que se pierden al no disfrutar de ello. La familia y la escuela deben dejar claro – con hechos - que compartir es mejor que no hacerlo.

                En la sociedad hay ejemplos – para mí – muy claros de la bondad de la inteligencia emocional. En el deporte, se puede disfrutar muchísimo la victoria de tu equipo sin necesidad de humillar o despreciar al rival. En el campo de la política siempre preferiré a quién se dedica a hablar de lo suyo que aquellos que invierten su tiempo en despotricar e insultar a los demás. ¡Eso también es inteligencia emocional en positivo!. Los insultos y procacidades que se hacen por medio de las redes sociales son para mí, también, un claro suspenso en inteligencia emocional.
 
               Se trata de educar la impulsividad, no de racionalizarla. Niños y jóvenes tienen que interiorizar que no están solos en el mundo. ¡Hay mucha gente como tú, como yo….y todos merecemos respeto!. También esto se nos puede aplicar a muchos adultos (me he tropezado con jóvenes más maduros que sus padres). Sé lo complicado que es y que no es tarea de un día, pero hemos de intentar que los jóvenes comprendan que las penas compartidas se dividen y las alegrías compartidas se multiplican, al mismo tiempo que no podemos dejarnos arrastrar por lo penoso de una situación ni por lo supermaravilloso de otra. Tender al equilibrio – aunque a veces fallemos – nos vendrá bien.
Convierte tu muro en un peldaño. No es magia, es inteligencia emocional. 
 
(*) Principales agentes educativos siempre ya que el resto de la sociedad (medios de comunicación, colectivos y asociaciones, partidos políticos, entidades financieras….) tienen una labor bastante desdibujada y a veces des-educan.

sábado, 20 de junio de 2015

Emigrantes. Solución?

Desde mi percepción ¿Cómo veo el problema de la emigración?

           La emigración es un fenómeno social universal en el tiempo y en el espacio que, básicamente, consiste en un enorme deseo o inquietud por viajar a otro país con la intención de mejorar tu status y el de tu familia, sobre todo en el ámbito económico y social. Las personas valoramos el dinero y los derechos, especialmente las que no disfrutan de ellos.

          La emigración ha existido siempre y se produce desde los países más pobres o subdesarrollados hacia los países más ricos, con un mejor nivel de vida y con una considerable legislación sobre los derechos humanos. Cuando yo era niño, en la década de los 60, los españoles se iban a buscar trabajo a Alemania, Suiza, Francia etc….En Galicia está muy arraigada la emigración a Sudamérica. Los mejicanos se afanan por entrar en USA y los africanos lo intentan en Europa. Los chinos se han establecido por medio mundo. Los pakistaníes se buscan la vida en los países del Golfo Pérsico, los países anglosajones en general, y el Reino Unido en particular mientras que los indios – India - lo hacen por los países del Sureste asiático y Golfo Pérsico.  
España ha sido y es un país de emigrantes. Hoy, España, recibe y aporta emigrantes. Por un lado emigramos hacia Francia, Alemania y Reino Unido en Europa. También buscamos trabajo en USA y Sudamérica. Por otro España recibe emigrantes subsaharianos y sudamericanos para realizar tareas que los españoles no queremos realizar. Los españoles que salen suelen tener titulación universitaria y buscan ocupaciones más cualificadas y mejor pagadas.

Si nos centramos en los africanos que llegan a Europa (España, Italia….) mi primera valoración personal es un tremendo sentimiento de impotencia. Impotencia porque poco puedo hacer para remediar una situación que afecta a miles y miles de personas. Hablo de los africanos pero igual se podría decir de los mejicanos o de los pakistaníes. Los problemas y las dificultades son muy similares.
En primer lugar, creo que los emigrantes son víctimas inocentes de las políticas aplicadas por los gobernantes de su propio país. Asumo que cada país tiene unas peculiaridades pero en general se han aplicado políticas con escaso contenido social, con precaria preocupación por la personas. Políticas que mantenidas en el tiempo han generado excesivas desigualdades entre la población: cada vez hay más gente que vive muy bien y más gente que vive muy mal. Gobernantes ególatras y mal formados – en muchos casos apoyados por los militares – caricaturizan los Derechos y la Democracia. A esto hay que añadir – casi siempre – presiones de multinacionales y gobiernos extranjeros que nunca o casi nunca han tenido en cuenta a los de más abajo. La incultura, la lucha política interna, la desorganización y algunas fricciones bélicas con países vecinos ayudan a generar una situación extrema de miseria, fracaso y abandono. La gente quiere mejorar y se lanza a la aventura con desesperación, aún a riesgo de perder su vida. La inmigración tiene mucho que ver con la existencia de estados fallidos.  

               Es por esto que considero esencial tomar medidas en los países de origen. Las acciones de ayuda de ONGs, organizaciones religiosas o activistas sociales palían necesidades pero son claramente insuficientes. Se necesitan acciones coordinadas de gobiernos e instituciones internacionales con el Gobierno Local. Es esencial generar estructuras de Estado de derecho que disminuyan las inseguridades de todo tipo. Es prioritario potenciar lo autóctono, mantener las familias unidas, abrir escuelas y talleres in situ, potenciar la pequeña y mediana empresa, desarrollar comunicaciones, administrar justicia y sanidad, crear país…..no se trata tanto de darles pescado como de enseñarles a pescar. Como esto es lento, necesitarán ayudas durante un tiempo, pero cada vez menos. Ayudas supervisadas para que lleguen a paliar las verdaderas necesidades de la gente y no a engrosar las arcas de los corruptos del país. 

               La lucha contra las mafias que trafican con personas es absolutamente imprescindible. Su actividad es de lo peor. Aparte del dinero que cobran a los emigrantes, no dudan en abandonarlos a su suerte a la primera de cambio. Embarcaciones en mal estado, sin el combustible necesario, empaquetadas de personas se convierten en trampas mortales y hacen del Mediterráneo un colosal cementerio. Si Europa tiene una identidad económica, necesitamos que se equilibre con una identidad política (cosa tampoco fácil). Y esta identidad política debe reflejarse en acciones conjuntas contra estas mafias que cubren nuestras fronteras de indignidad. 

               A los que lleguen habrá que atenderlos. La manifiesta insolidaridad de países del norte de esta Europa virtualmente unida es inadmisible. Suponemos que es necesario más salvamento, más medios y menos policías. Abandonar a su suerte a los miles y miles de seres humanos es indigno, injusto y vergonzoso. Con una población envejecida y una natalidad bajo mínimos, Europa necesita gente integrada, gente que la respete y la asuma como su segunda patria. Lumbre y vino en palabras de Serrat.
               Hay que trabajar para fomentar la inmigración legal, hay que trabajar contra cualquier brote de xenofobia, hay que mejorar las condiciones de acogida y no permitir que el Mediterráneo se convierta en coto de caza de piratas y mafiosos. 
 
               Cada vez que se ahoga un emigrante en el mar todos nos ahogamos un poco más. Las personas que desesperadamente tratan de alcanzar nuestras fronteras son gente inocente. Es posible que no tengan papeles pero tienen proyectos, familia, sentimientos, esperanza, ilusiones, ganas de trabajar y de vivir. Europa no puede darle la espalda y dilatar soluciones en el tiempo. Es un reto que merece la pena afrontar ya.

 

lunes, 18 de mayo de 2015

Bicicletas


             Recuerdo cuando mis padres me cambiaron la BH por un colchón Flex a un trapero que periódicamente pasaba por el pueblo. Desconozco si el trapero ganó, supongo que sí, pero yo perdí algo de libertad y de capacidad de escapada. Tendría alrededor de diez u once años cuando mis padres pidieron a las entonces Vascongadas una bicicleta BH.
Beistegui Hermanos, también denominada BH Bikes, es la denominación y una de las marcas comerciales de la empresa Bicicletas de Álava, S.A. La empresa tiene su sede en la localidad vasca de Vitoria, en Álava, aunque es originaria de Éibar (Guipúzcoa) y es una de las más importantes de España.
            En el pueblo, primeros años de los 60, los niños teníamos la costumbre de dar grandes paseos con las bicis. Por un lado emulábamos la autonomía de los mayores y por otro dábamos rienda suelta a la imaginación por campos y caminos gastando una energía que nos sobraba. El término de mi pueblo, Alcaracejos, dentro de la comarca de Los Pedroches era auténtico, genuina pata negra de dehesas con encinas donde pastaban ovejas y cerdos. Pasear por aquellos caminos sin que nadie te vigilara, con amigos y con el aire en la cara era una sensación de bienestar sin medida. Cuando se desinflaba una rueda se desinflaba parte de tu espacio vital por eso siempre llevábamos bombas y si se pinchaba – aparte de entrar en un estado de parálisis y soledad - eras tú el encargado de desmontar la cámara, buscar el pinchazo, limar impurezas que lo rodeaban, poner la disolución y apretar el parche elegido.
               Mis padres, supongo que consumidos por la incertidumbre que rodeaba al “no sabemos dónde estás” decidieron el cambio con buena intención. Desde ese día tuve mejores sueños pero perdí las ruedas que me ayudaban a volar y cierta fortaleza en las piernas y en el ánimo. Sirva esta anécdota de introducción al título que encabeza estas líneas pues, aunque no lo parezca, no eran sobre mi niñez las reflexiones que pretendía desarrollar. La mente tiene sus propias razones que mi razón no comprende.

             Hoy las cosas han cambiado mucho. En los pueblos la mayor parte de los jóvenes parece que han cambiado la bici por el móvil y los coches se han impuesto. En la carretera, es frecuente, ver grupos de aficionados sin que les falte un detalle en la equipación y en muchas ciudades el carril bici es una realidad, aunque parece que nunca se construyen demasiados kilómetros.

              La bicicleta – salvando distancias – la comparo con la radio: ambas llegaron para quedarse y es bueno que así ocurra. La gran diferencia es que la radio transporta ondas – energía electromagnética- y las bicis transportan personas. Como medio de transporte que es debe de tener unas normas de uso. Últimamente hablan de exigir un carné de conducir para ciclistas. Me parece demasiado. Pero los cic-listas y cic –listos han de respetar unas normas básicas de circulación, tanto en carretera como en ciudad. Es cierto que en carretera siempre llevan las de perder, razón de más para que todos tengamos mucho cuidado, pero no ocurre así en la ciudad. Unas normas básicas de circulación deberían de incluir no saltarse semáforos en rojo y sobre todo no circular por las aceras y más si existe carril bici en esas calles / avenidas. Recomendaría encarecidamente que los ciclistas llevaran casco, señales luminosas y reflectantes y un timbre que suene fuerte. Tampoco descartaría que a los ciclistas se les hiciera la prueba del alcohol u otras sustancias que alteran los sentidos de manera significativa. Las bicis a motor añaden una problemática similar a ciclomotores o motos de pequeña cilindrada.

 A los automovilistas les pediría mucha precaución y a las diferentes administraciones que sigan impulsando kilómetros de carril bici, también entre ciudades, y campañas de concienciación ……y si con esto no basta…..pues sanciones económicas como al resto de conductores.





 

sábado, 9 de mayo de 2015

España de la Concordia

La concordia para mí no es una palabra mágica, debe ser una realidad social, algo vital. Las dos primeras acepciones de la RAE son bastante claras:
 
1. f. Conformidad, unión.
2. f. Ajuste o convenio entre personas que contienden o litigan.
 
El presente artículo, escrito en 1996 por Dª Mª Dolores GÓMEZ MOLLEDA, recoge con muy buenas palabras una interesante reflexión que suscribo. La pena es que su intuición de que el tiempo de tirarnos piedras entre españoles iba a ser sustituido por el de la recogida para construir un refugio en el que quepamos todos, no termina de cristalizar en la realidad. En estos tiempos de tanta campaña política y de tanta prepotencia e intereses por parte de todo el espectro político viene bien leer a personas que defiendan valores válidos que a todos nos interesan. La concordia es uno de ellos.
 
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martes, 5 de mayo de 2015

Secretos

Una vez más ha sido el ambiente político el que me ha motivado a escribir estas líneas. Ciertas personas – la verdad es que demasiadas -  iluminadas por todas las estrellas del universo transmiten todo lo que les llega o casi todo. Hubo un tiempo en el que la palabra civil era sagrada. Un trato verbal, una confidencia, un secreto familiar o unas fotos comprometidas eran respetados. La dignidad de las personas estaba en juego. Siempre hubo traidores a la confianza depositada, pero los criterios de honradez y respeto a la profesión, amigos o familiares prevalecían y se valoraban por encima del dinero, la fama o posibles ascensos. Da cierta vergüenza ver como compañeros de partido filtran a los medios pruebas inequívocas de las malas prácticas de algún padrino o camarada; en el ambiente judicial las filtraciones son continuas a pesar del secreto sumarial; la vida más íntima de los famosos se va conociendo por precisas y calculadas entregas en revistas y en los platós de TV; la policía – a veces – filtra detalles de operaciones que se van a realizar por razones que desconozco; los periodistas con el derecho a informar que la Constitución les reconoce rozan límites de dudosa legalidad; ¿Qué decir de los amantes despechados que cuelgan fotos íntimas de su pareja o revelan secretos “a deux” por celos o por desacuerdos?. Prueba de todo lo anterior es que los juzgados están repletos de causas, querellas y denuncias por estos motivos o similares. Siempre creí que es mejor un acuerdo dialogado – aunque no sea el mejor - que un buen pleito.
Los motivos de tantas filtraciones pasan por venganzas personales, dinero, envidia, vanidad, ganas de hacer daño, posibles ascensos o descensos en el ámbito compartido, publicidad, ganancias electorales……a veces se filtran hasta mentiras y ¡ hasta se insiste en ellas con el ánimo de convertirlas en verdad!. Otro factor importante es el tiempo: Hay personas que son capaces de guardar un secreto durante años y ante una incidencia de última hora, publican todos los dimes y diretes tan concienzudamente guardados. La fecha, el tiempo de la difusión es clave. También se dan casos de que sea el mismo /a interesado/a el/la que revela detalles y matices para arrastrar al fango a la persona que fue su cómplice.
Quiero pensar y pienso en los secretos de la sociedad que deben seguir siéndolos. Pienso en las conversaciones privadas que han de mantenerse como tales y en las informaciones íntimas que, lógicamente, tienen que formar parte de la intimidad. No es mi intención fomentar la cultura de la boca cerrada, no. Si creo que las personas y los medios tenemos que aprender qué cosas podemos y debemos decir y qué cosas podemos y debemos callar.
Es normal que los profesionales de la medicina se enteren de las enfermedades que padecen sus enfermos. A veces los enfermos tienen grandes responsabilidades públicas. En otros casos lo importante son las circunstancias familiares que rodean a enfermos y enfermedades. En otros son las repercusiones sociales de su enfermedad….estoy pensando en artistas, toreros o futbolistas. Creo que no estaría bien que los médicos hicieran fotocopias de determinados informes y los repartieran a los medios. Si un medio publicara la enfermedad de un ciudadano traicionado por su médico ¿estaría bien? ¿Qué pasaría si eres tú - periodista - el traicionado, el perjudicado? ¿Comprenderías que un compañero hiciera pública tu enfermedad filtrada por tu sanitario?.
¿Cómo veríamos que un sacerdote compartiera las confesiones de sus feligreses en un reality show? ¿Cómo se sentiría una persona al ver que sus “faltas” son comentadas y analizadas en una tertulia? ¿El medio – canal de TV, emisora de radio, el periódico – y el periodista serían asépticos en un caso así?.
¿Qué podríamos decir del secreto profesional de un maestro? . Como docente y tutor he tenido la oportunidad de conocer detalles de mis alumnos, enfermedades o situaciones familiares de compañeros, familias y adolescentes. He realizado miles de anotaciones de reuniones, de problemas......Son pormenores que permanecerán en el baúl de los recuerdos y no estaría nada bien que yo cediera información o lo publicara directamente en las redes sociales….por mucho morbo o mucho interés que mis revelaciones pudieran tener.
Nunca me pareció bien el secreto bancario y más cuando se usa para tapar evasión de impuestos, dinero del narcotráfico o de la venta de armas. Unas entidades privadas que ayudan a esconder las ilegalidades de otros hay que denunciarlas y cerrarlas. Comprendo que en el ámbito de la investigación científica o industrial haya secretos siempre que estos no perjudiquen a la vida cotidiana de la ciudadanía. Temas de patentes o de fórmulas, dónde suele haber grandes inversiones de recursos humanos y económicos, deben de tener el ambiente necesario para que nadie diferente a sus autores se apropien de ellas. Asunto difícil – este de la investigación - cuando se trata de multinacionales: Tengo claro que las multinacionales deben de estar “por debajo” del Gobierno de un país y no al revés. 
Sobre secretos de los Estados – muchos de ellos militares – puedo decir que es un tema que se me escapa por completo. Desconozco ese ámbito y digo que no me gustan pero creo que resultan inevitables. Sí tengo claro que deben de ser los mínimos. Hay ámbitos – que la democracia debe definir - que llevan circunstancias intrínsecas y una de ellas es no revelar determinadas informaciones. Todo el mundo no puede saberlo todo.
 
Por último está el secreto ibérico, que no se refiere a ningún secreto de la península como todo el mundo sabe, sino a la parte interna del lomo de cerdo – lomito – en lo que sería su axila, con una textura y sabor excepcionales. Este secreto está para revelarlo a voces por su exquisitez, en particular si procede de los cerdos ibéricos del Valle de los Pedroches.

Secretos  del alma, secretos compartidos, secretos de mujer, secretos y mentiras, secretos del paraíso, secretos grandes, secretos de cocina, secretos del corazón, secretos del abuelo, secretos de amor, secretos cantados y secretos contados.....son secretos.

viernes, 24 de abril de 2015

El zorro y el Principito


ANTOINE DE SAINT - EXUPÉRY

EL PRINCIPITO                        Cap XXI

 

Entonces apareció el zorro:

—¡Buenos días! —dijo el zorro.

—¡Buenos días! —respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada.

—Estoy aquí, bajo el manzano —dijo la voz.

—¿Quién eres tú? — preguntó el principito—. ¡Qué bonito eres!

—Soy un zorro —dijo el zorro.

—Ven a jugar conmigo —le propuso el principito—, ¡estoy tan triste!

—No puedo jugar contigo —dijo el zorro—, no estoy domesticado.

—¡Ah, perdón! —dijo el principito.

Pero después de una breve reflexión, añadió:

—¿Qué significa "domesticar"?

—Tú no eres de aquí —dijo el zorro— ¿qué buscas?

—Busco a los hombres —le respondió el principito—. ¿Qué significa "domesticar"?

—Los hombres —dijo el zorro— tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?

—No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? —volvió a preguntar el principito.

—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa "crear vínculos... "

— ¿Crear vínculos?

—Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...

—Comienzo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...

—Es posible —concedió el zorro—, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.

— ¡Oh, no es en la Tierra! —exclamó el principito.

El zorro pareció intrigado:

—¿En otro planeta?

—Sí.

—¿Hay cazadores en ese planeta?

—No.

—¡Qué interesante! ¿Y gallinas?

—No.

—Nada es perfecto —suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:

—Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:

—Por favor... domestícame —le dijo.

—Bien quisiera —le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.

—Sólo se conocen bien las cosas que se domestican —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!

— ¿Qué debo hacer? —preguntó el principito.

—Debes tener mucha paciencia —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

El principito volvió al día siguiente.

—Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

—¿Qué es un rito? —inquirió el principito.

—Es también algo demasiado olvidado —dijo el zorro—. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:

—¡Ah! — dijo el zorro—, lloraré.

—Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...

—Ciertamente —dijo el zorro.

—¡Y vas a llorar!, —dijo él principito.

—¡Seguro!

—No ganas nada.

—Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo.

Y luego añadió:

—Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

—No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros.

Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:

—Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

—Adiós —le dijo.

—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.

—Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

—Es el tiempo que yo he perdido con ella... —repitió el principito para recordarlo.

—Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
 
—Yo soy responsable de mi rosa... —repitió el principito a fin de recordarlo.

jueves, 23 de abril de 2015

Impacta, que algo queda

¿Se están volviendo los medios de comunicación cada vez mas agresivos y sensacionalistas o es la realidad cotidiana la que nos agrede? ¿Somos demasiado sensibles a las noticias de cada día o pasamos de ellas como quién oye llover?.

Desde la tragedia del vuelo del Airbus A320-211 de Germanwings el pasado 24 de marzo, reconozco que estoy impactado. Las malas y desagradables noticias se asoman a mi pantalla bajo el halo de la inquietud por estar informado. La estúpida muerte de 150 personas por decisión de un copiloto- con un fuerte desequilibrio emocional- me recuerda más a una película que a la realidad. La soledad de esa cabina – interrumpida por los golpes del capitán contra la obstinada puerta - y la terrible determinación de Andreas Lubitz de reducir a partículas el Airbus y su precioso contenido, me impresionaron y generaron en mi difuminadas imágenes que nunca sabré si son ciertas. Los dichosos golpes parecen retumbar en mi interior y me recuerdan la presencia del invisible destino. Ver las montañas acercarse a 700 km/h tuvo que ser la más terrible de las pesadillas. Como casi siempre la realidad ha vuelto a superar a la ficción.
 
 La vida continuó y a principios de abril nos encontramos con dos espeleólogos españoles muertos en un barranco, en el término de Tarmest, una aldea bereber dentro de la comuna rural de Iminulauen, en la región de Uarzazate (Marruecos). Los cadáveres se encontraron al fondo del mismo, a unos 400 metros de profundidad, con paredes muy estrechas en algunos puntos y en los que desplazarse es y fue terriblemente difícil. Siete especialistas españoles, entre guardia civil y policía nacional, llegaron a la zona para auxiliar a los accidentados. Al parecer tardaron 48 horas en obtener los permisos de las autoridades marroquíes. Las bajísimas temperaturas en esta montañosa y helada región, más lo accidentado de la orografía, convirtieron el rescate en una empresa de alto riesgo. Sin embargo, los siete especialistas llegados esta tarde desde España, tras las complicadas negociaciones con Marruecos, se pusieron manos a la obra y lograron sacar a Bolívar. Su relato - asistió en directo a la muerte de sus dos compañeros - fue estremecedor y tuve que apagar la radio. Si España no supo presionar o no pudo, si Marruecos hizo todo lo necesario, si los trámites burocráticos costaron vidas, etc, etc, pertenece a la penumbra de las respuestas.
El 6 de abril Kenia llora la muerte de sus universitarios. El ataque reivindicado por el grupo Al Shabab dejó al menos 148 muertos y 79 heridos en la Universidad de Garissa. Imágenes llegadas de Nairobi muestran la emoción de los familiares de las víctimas tratando de identificarlas en la morgue. Los esfuerzos del Gobierno se centraron en capturar al cerebro del ataque, Mohamed Kuno, al que el Gobierno keniano calificó como el líder de Al Shabab en la región somalí de Juba. Uno de los atacantes, identificado como hijo de un responsable del gobierno del noreste del país, había estudiado en la facultad de derecho de Nairobi y llevaba un año desaparecido.
En Garissa la pascua se tuvo que celebrar bajo fuertes medidas de seguridad. Joseph Alessandro, que dirige la iglesia católica Nuestra Señora de la Consolación dijo: “Esto fue una masacre, no un incidente. Un montón de vidas de jóvenes se perdieron sin ninguna razón. La única razón es que no eran musulmanes”. El Papa Francisco habló de lo ocurrido durante el Vía Crucis, refiriéndose a la situación que viven muchos cristianos, los cuales son perseguidos con crueldad por su fe.

 En nuestro país, entre el siete y el dieciséis de abril los cinco aforados a los que el Tribunal Supremo va a investigar por su implicación en el fraude de los ERE de Andalucía, van a declarar ante el mismo. Al personarse para declarar voluntariamente los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José A. Griñón y los exconsejeros socialistas Mar Moreno, José A. Viera y Gaspar Zarrías tendrán acceso a la causa. Los jueces consideran que los hechos, tal y como los describe la jueza Alaya, podrían ser constitutivos de prevaricación y malversación de fondos públicos, pero recalcan que será el instructor el que decida si hay indicios de delito. Prevaricar y malversar fondos públicos en España es tan frecuente, por desgracia, como respirar. El gran fraude de los EREs te deja noqueado e impotente. Dinero de los parados desviado con precisión matemática hacia fines inaceptables. Destacan las dificultades añadidas que exponen los responsables políticos para retrasar y no aclarar, aunque se pasan el día diciendo lo contrario. 

La noche del 14 al 15 de abril se cumplió un año del secuestro de 276 chicas, jóvenes estudiantes, que se preparaban para sus exámenes finales. Miembros de Boko Haram entraron en el Instituto de Chibok, al noreste de Nigeria, y perpetraron la malvada acción. Medio centenar de ellas logró escapar de sus captores días después. El resto, algo más de 200, continúa en paradero desconocido. Secuestradas, muertas o violadas, dominadas contra su voluntad. La esclavitud sigue en el siglo XXI ante la impotencia ? del resto del mundo. Sus familias afligidas esperan impotentes una vuelta llena de incertidumbre. Temen no volver a verlas nunca más.
 
El pasado 18 de abril en Afghanistan murieron al menos 34 personas y un centenar han resultado heridas en un atentado suicida perpetrado este sábado cerca de la entrada de un banco estatal en la ciudad de Jalalabad, en el este de Afganistán. El atentado se ha producido a primera hora de la mañana, cuando decenas de personas, incluidos funcionarios gubernamentales, se encontraban a la entrada del Banco de Kabul, en la capital de la provincia de Nangarhar, para retirar sus salarios. Los talibanes han negado ser los autores del ataque y el Gobierno afgano ha culpado al Estado Islámico (EI). De ser cierto, es el primer atentado del EI en Afganistán.
La persistente repetición de estos hechos nos abruma y entristece, pero al mismo tiempo – por desgracia - te acostumbras. Los oyes pero casi no te enteras. La distancia, el tiempo y la rutina diaria se acaban imponiendo en tu realidad y lo acabas olvidando.

La noticia de que 700 inmigrantes desaparecen tras hundirse su barco en aguas libias – el pasado 19 de abril - te deja sin aliento. La Guardia Costera italiana ha rescatado a 28 personas con vida. Sus declaraciones hacen pensar que las víctimas pueden aproximarse a mil. Los ministros de Exteriores de la UE se reunieron de urgencia en Luxemburgo el pasado lunes. Hablan de que intervenga la ONU, de cañonear los barcos de las mafias antes de que salgan, de coordinar acciones ……los barcos cargados de personas siguen llegando…..el Mediterráneo se está convirtiendo en una gigantesca tumba y los cementerios del Sur de Italia están repletos de enterramientos anónimos. La tragedia es contada casi en directo por la tripulación del carguero portugués enviado a la zona y por los supervivientes.
Hecatombe, gran tragedia, catástrofe, desastre, calamidad, cataclismo…..sobran palabras y faltan – como siempre – hechos que si no solucionan, palien la gravedad del problema. 

También en este 19 de abril se publicó que el Estado Islámico (EI) ha publicado un vídeo en el que supuestamente muestra el asesinato de un grupo de 30 cristianos etíopes en Libia. Las imágenes muestran a dos matanzas distintas, una en una playa y la otra en un desierto. El vídeo, que dura unos 30 minutos, tiene el logo oficial de Daesh y está realizado de forma muy similar al que mostraba la decapitación de 21 cristianos egipcios en febrero. 

Aquí, la muerte de un profesor en el instituto Joan Fuster de Barcelona nos sorprende el día 20 de abril. También fueron heridas cuatro personas. Un alumno de 13 años de 2º de ESO irrumpió en el centro armado con una ballesta. El profesor fue herido con la ballesta, aunque la muerte se la ha provocado una herida de arma blanca en el abdomen. Avalancha de comentarios de todo tipo sobre la educación, violencia escolar, padres, profesores, señales de duelo y brotes psicóticos inundan los medios. La escuela, una vez mas ,es noticia por algo que en realidad no tiene nada que ver con la enseñanza. O si?.

 La detención de Rodrigo Rato hace que los medios hiervan con la noticia. Su detención – filtrada – es un terremoto mediático que da la vuelta al mundo en cuestión de minutos. La importancia de los cargos ejercidos por Rato es un auténtico cohete propulsor. Tertulianos y moderadores devoran el asunto y tratan de aportar su matiz personal. Los twitters, facebooks y whatsapps se multiplican, se recomentan y se reenvían. El mundo político español entra en convulsión. Rato investigado. Al parecer hay 700 personas VIP, en una lista que maneja la Agencia Tributaria, cuyos movimientos financieros pueden hacer hablar a las piedras. La prensa habla de que Rato ha sido una sorprendente? víctima mediática que ha servido de bombero del caso ERE – Chaves – Griñán, tan aireado en esas mismas fechas por sus declaraciones ante el Supremo.

El milagro de la semana ocurrió el pasado día 21 de abril cuando una mujer lanzó a sus dos hijos de 18 meses y 10 años por la ventana de su casa. Luego se lanzó ella. Por fortuna nadie murió y los tres se encuentran hospitalizados. La pregunta del millón: ¿Cómo tiene que estar una madre para tirar a sus hijos por la ventana y luego tirarse ella? ¿Por dónde camina su situación afectiva, económica, social, familiar,…? ¿Qué podemos hacer la gente que rodeamos a este tipo de situaciones?.

 Todo este cúmulo de malas noticias me hace concluir que vivimos en un mundo sin límites y sin medida. El poder no tiene límites, la ambición no se sacia jamás, la maldad se combina con otras maldades para producir otra mayor, el dolor y el sufrimiento – individual o colectivo – supera todos los límites, la locura no tiene fronteras y la capacidad para hacer daño crece y crece en intensidad y variación de formas, ¿ la imposición de las propias ideas ( política, religión,…) puede ir contra la propia vida de las personas ?. ¿A dónde lleva un mundo guiado por la violencia , por la ignorancia o por la desmedida ambición de unos pocos?. La vida humana ha dejado de ser punto de referencia para convertirse en objeto de intercambio por dinero, libertad, influencia, autoridad, etc….la verdad es que siempre fue más o menos igual, solo que ahora nos enteramos antes y con más detalles.

 Esta sobredosis de malas nuevas se instala en nuestras neuronas y genera toxicidad mental, de ahí la importancia de las buenas noticias y las acciones de la buena gente. El calor de la familia, la complicidad de los amigos, la reflexión interior, el intercambio de opiniones y la charla tranquila nos ayudaran a que tanto impacto negativo se amortigüe y sigamos viviendo con cierta positividad. De todas formas reconozco que necesito una dieta informativa. No nos podemos tragar todo lo que los medios nos hacen llegar. Nuestra curiosidad informativa no puede alimentarse sólo de noticias malas, aunque las buenas no lo sean. Las noticias como todo, necesitan una variedad, una dosis y una digestión. El riesgo es un cólico mental de impredecibles consecuencias.

Hoy 28 de junio de 2021 llego a la tristísima conclusión de que unas noticias se solapan con las otras y que en un breve espacio de tiempo, para alivio y ganancia de los frescos y aprovechados, todo de olvidará. La inflacción de noticias y de agencias ha colapasado el sistema para que no nos enteremos de nada......si nadie nos filtra la avalancha de noticias ya filtradas, filtremos nosotros para desenmascarar a los sinvergüenzas.

jueves, 9 de abril de 2015

Silencios


Aunque no estemos de acuerdo, conocemos que en el escenario político de un partido, de un país, de una comunidad etc. vale casi todo. El silencio como herramienta política para conseguir los objetivos es una de las más usadas y con frecuencia – a pesar de su no ruido – una de las más eficaces. En general produce buenos frutos porque el que suele hablar mucho, mucho yerra. 

Desde aquel – al parecer proverbio árabe - “Soy dueño de mis silencios y esclavo de mis palabras” se han producido miles, millones de silencios. Es cierto que tanto los silencios como las palabras pueden ser interpretados con buena o con mala intención, pero podemos asegurar que la traducción de los silencios necesita un mayor esfuerzo y encierra algunas claves difíciles de transcribir. 

Quiero recordar que los silencios forman parte importante de una partitura y resultan imprescindibles para que una pieza musical llegue a buen fin. Claro que una cosa son los silencios “técnicos” y otra muy diferentes los silencios sociológicos, políticos o personales. En música los silencios responden a una precisión cuasi matemática, los silencios “sociales” responden – normalmente – a intereses de todo tipo o estrategias y argucias para conseguir un beneficio. 

En el plano de la política, desde que Alfonso Guerra dijo aquello de que “el que se mueva no sale en la foto” la política en España quedó marcada para siempre, poniendo la disciplina del partido a modo de bozal para críticos. Algunos dicen que la UCD de la Transición saltó por los aires porque nadie fue capaz de poner en práctica la frase que Don Alfonso dijo después. Faltó silencio y sobró ruido. En cualquier caso “el silencio de los 600”del PP reunidos en Junta Directiva Nacional para muchos sonó como un gran grito. Grito mudo, valga la paradoja. Como mínimo fue algo extraño, raro. Que después de haber perdido 17 diputados y 500.000 votos en Andalucía nadie dijera nada es muy sorprendente. Si es que no tenían nada que decir resulta asombrosa la falta de autocrítica y si alguien tenía cosas que decir y no las dijo por miedo a ser eliminado de las listas – municipales, autonómicas o generales – pues muchísimo peor. Mucho peor en un partido que alardea de democracia interna.

Mariano Rajoy es una persona que comenta poco. Es más reservada que silenciosa. Su estado natural parece ser un letargo activo: observa y controla todo pero emite poco. Es parco en hechos y palabras y mucho menos en detalles. El tiempo es aliado de sus silencios y a él no le va mal del todo. Es de aquellos que espera ver pasar el cadáver de su adversario. “Soluciona” muchos de sus problemas mediante una ignorancia activa de los mismos. Calla. Jamás entra en un avispero. Digamos que mantiene silencios estratégicos.

 Pablo Iglesias, después de que la concentración en Madrid a finales de enero no cubriera las expectativas ha estado bastante oculto a los medios. Hace unos días saltó de nuevo a la escena pública con una rueda de prensa reposada, calculada y muy medida. Al Sr. Florentino Pérez se le escuchó que él no habla. Lógicamente él no habla de los temas que no le interesan. Arturo Más ha vuelto a escena después de una época de meditación y reflexión ante la bajada del independentismo en Cataluña. La verdad es que para escuchar el ¿harakiri? de UPyD parece adecuado que los partidos prefieran pasar desapercibidos y hablen sólo cuando tengan cosas relevantes que decir en su propio beneficio. Lo que no dicen Pedro Sánchez o Susana Díaz es -seguro- más sabroso que lo que expresan. Silencios clamorosos sobre temas que a todos interesan. 
Considero que el silencio nunca es neutral, es una decisión que provoca algo. Algunos dicen que el silencio es dorado (silence is golden), otros que el silencio suena (the sounds of silence), para otros el silencio es como una llovizna que te empapa. El silencio de un cementerio tranquiliza y sobrecoge al mismo tiempo, mientras que en un monasterio te acompaña y te ayuda a vivir. En un ascensor con un desconocido el silencio te violenta. En otras ocasiones el silencio evoca recuerdos e imágenes. En ocasiones el silencio da miedo y a veces es salud.

En cualquier caso estoy seguro de que el silencio siempre será tu cómplice. Como cómplice puede llegar a esclavizarte y sólo tendrás el ruido para liberarte.

  
 
 

jueves, 2 de abril de 2015

Animales de compañia


La relación entre animales y personas se pierde en la antigüedad. Posiblemente este vínculo se inició cuando los humanos empezaron a criar / seleccionar animales que empleaban para asegurar su supervivencia, bien utilizándolos como alimento o con fines utilitarios. A lo largo de la historia destaca el protagonismo de perros y gatos al entrar en nuestros hogares sin permanecer atados o encerrados y gozar de unos lazos afectivos humanos muy significativos.

Está comprobado que la soledad envejece y perjudica seriamente la salud. La presencia de un animal en casa nos humaniza y nos engrandece.
En ocasiones suelen aparecer de repente pero es preferible que lo hagan después de cierta planificación y consenso. Se trata de no molestar a nadie de la familia y de que no se queden “huérfanos” en su propia casa adoptiva. Deshacerse de ellos – p.e. regalándolos - después de un tiempo es una crueldad que sólo los humanos somos capaces de hacer. Es evidente que ellos no pidieron venir. Tampoco eligieron a sus dueños.

 Los animales – generalmente pequeños - de compañía  tienen la ventaja de que sólo saben escuchar y normalmente responden con grandes alegrías ante cualquier pequeño estímulo. Saben realizar perfectamente su función a cambio de un poco de comida y de muestras de afecto. Nos hacen mas sensibles, mas felices y nos acompañan. Suelen ocupar poco sitio en la casa pero grandes espacios en el corazón. Son felices con cosas normales y se dejan domesticar. Conocen costumbres de todos los miembros de la casa y aceptan la jerarquía claramente manifestada.

 Suelen ser limpios, les gusta tener su sitio de descanso, de estar y valoran – de forma extraordinaria – su comedero y su bebedero. Su tristeza es fácil de reconocer, así como sus enfermedades. Siempre se dejan. A veces buscan – melosamente – una caricia o unas palabras. Son fieles. También ellos se humanizan tratando de adaptarse a un medio relativamente desconocido como es una cama, calefacción, música, conversaciones ininteligibles o timbres de la casa o del móvil. Todo es raro pero se adaptan siempre que les tengamos un mínimo de respeto. Su comportamiento cambia – de forma fácilmente observable – en “casa” del veterinario.

 Si tenemos una hembra hay que estar preparados para un aumento – mas o menos previsible – de la familia. Es una experiencia increíble asistir a este tipo de acontecimientos en casa.
 Las investigaciones apuntan a que la presencia de una mascota beneficia la salud del hogar mejorando la autoestima de los dueños, reduciendo el estrés e incrementando el bienestar psicológico. En contrapartida está su absoluta dependencia y posibles incidencias con personas, con otros animales o cierto desembolso económico en gastos veterinarios.

 
 Pájaros, perros, gatos, tortugas, ratones, ardillas y.hasta serpientes y cocodrilos forman una especie de “fauna en casa” que aminoran enfermedades, nos acercan a la naturaleza y nos hacen cariñosos en límites insospechados. Tener un animal en casa es una responsabilidad que en la mayor parte de los casos merece la pena.