martes, 21 de junio de 2022

Andalucía: Demasiada victoria

 

    La noche del 19 de junio del 2022 supimos que el Partido Popular había sumado mayoría absoluta en las elecciones autonómicas de Andalucía. Una mayoría inédita para la derecha, tras los cuarenta y cuatro años de democracia en territorio andaluz. El PSOE fue hegemónico hasta el 2018, fecha en la que a pesar de ser el partido más votado, perdió el gobierno por el acuerdo PP-C’s-VOX.

    ¿Qué ha pasado para que se produzca ese tremendo vuelco electoral?

Mi análisis, basado en pura perspectiva personal, está lejos de las cifras, aunque evidentemente las cifras están. Me interesan más las causas, lo cualitativo que a mi entender se oculta tras los números. Mis diagnósticos nacen de hechos contrastados acaecidos en el pasado próximo. Son percepciones sociales que yo y mis circunstancias han ido asimilando. Para mi parecer, las causas son más importantes que las cifras porque hay un intento de explicarlas, aunque como escenario final no podemos olvidar que el PP tiene 58 parlamentarios, el PSOE se quedó con 30, VOX 14, Por Andalucía 5 y Adelante Andalucía 2. Ciudadanos desaparece del Parlamento Andaluz.

               Mi primera valoración es que el PP lo ha tenido que hacer bien para una gran mayoría de andaluces y andaluzas. Ha encontrado las fisuras de la sociedad andaluza, convertirlas en grietas e introducirse por ellas: Supongo que ha sabido contactar, aunque, a mi juicio, el resultado final sobrevalora el trabajo realizado desde el 2018. La sobrevaloración procede, seguramente, de los fallos de los demás. En la legislatura y en la campaña electoral ha confluido un buen trabajo del PP, sin convulsiones ni escozores para nadie, con grandes equivocaciones de todos sus adversarios, haciendo de la marca "Juanma-PP" un espacio transversal que ha recogido votos por su izquierda y por su derecha, y desde luego, por el centro.

PSOE

               Para mí, la causa principal, para nada la única, de la derrota del PSOE es la política que desarrolla Pedro Sánchez en determinados temas desde su elección como Presidente. Desvincular los resultados de Galicia del 2020[1], los de Madrid del 2021 y los del 2022 en Castilla y León y Andalucía de las políticas que lleva a cabo el Gobierno Central de Pedro Sánchez es equivocarse por completo. En estas cuatro convocatorias electorales el PSOE ha perdido presencia y peso político. En Galicia quedó tercera fuerza detrás del BNG; en Madrid igualó diputados con Más Madrid pero tuvo menos votos que ellos; en Castilla y León fue segunda fuerza pero perdió siete diputados y en Andalucía ha sido un fracaso total al obtener el peor resultado de su historia. A lo largo de los dos últimos meses nunca se vio al PSOE ganador de nada. Prueba de ello es que achicaron el tamaño de los espacios dedicados a mítines y Pedro Sánchez eligió, escrupulosamente, sus intervenciones reduciéndolas al mínimo para que no lo identificaran con la prevista derrota. Juan Espadas ha pagado la connivencia del Presidente de Gobierno con Podemos ya que bastantes de sus acuerdos no han sido aceptados por sectores importantes del PSOE a pesar de que todos eran monaguillos y había un solo líder, en palabras del manchego García – Page. Para sectores socialistas de peso, Sánchez no puede presentarse a las próximas generales con Podemos en el Gobierno. ¿Qué decir de los bochornosos espectáculos montados por Sánchez para congraciarse con los defensores del independentismo vasco y catalán? El asunto de los indultos a los desleales catalanes que intentaron la ruptura del sistema democrático fue, como mínimo, demasiado pronto y precipitado…..la sombra del beneficio personal de Sánchez estará siempre ahí a pesar de los denodados esfuerzos de Moncloa por colocar delante la convivencia en común, pero claro…. estaba en juego la continuidad del Sr. Presidente. Sánchez ha mirado muchísimo para sí mismo, para su izquierda y para el País Vasco y Cataluña y el personal, el centro político y social, se lo está cobrando de la mejor manera que puede y donde duele: No se le vota y punto. Ni a él ni a ninguno que venga de su ámbito.

               Un error descomunal del PSOE ha sido decir que de la mano del PP viene VOX. Para mí que esa afirmación ha sido determinante de la mayoría absoluta. Avisado el electorado de que el PSOE no echaría una mano al PP para evitar a la derecha radical, la gente ha elegido la única manera de evitarla: Según todas las encuestas el PSOE iba a perder, si votamos al PP, VOX no entra o su entrada en el gobierno será más difícil. Eso explica que antiguos votantes socialistas – 127.182 según Marcos Pinheiro / Raúl Sánchez, elDiario.es 20/6 – se hayan decidido por Moreno Bonilla. Espadas ha cargado con la “cruz” de Sánchez. Lo que ocurre en Ferraz está irremisiblemente encadenado a lo que ocurra en la calle San Vicente, sede del PSOE sevillano. La vertebración y coordinación de los partidos así lo exige. Hay más heridas por las que se desangra el PSOE, pero estamos hablando de Andalucía.

Comunidad Autónoma de Andalucía (España)

VOX

               A VOX lo hemos parado la ciudadanía, lo ha parado Andalucía como territorio y como comunidad. Sus expectativas de crecimiento se han visto atenuadas por una Andalucía sabia, tranquila, sensata y alejada de toda crispación. No se puede tirar de tanto pasado y tan añejo. Son muchos siglos de historia y muchos los visitantes que aquí se instalaron y en el sentir general andaluz no parece cobijarse ni la soberbia, ni la prepotencia, aunque haya alguna gente que le va ese rollo. Vestirse de “maja” de Julio Romero o llamarse Macarena no parece que haya sido ni suficiente ni eficaz. Seguramente pueden mejorarse muchos temas de las Autonomías – habría que hacerlo – pero un partido que, entre otras cosas, se quiere cargar a las Autonomías no debe cosechar buenos resultados en unas autonómicas. Y así ha ocurrido.

Por Andalucía y Adelante Andalucía

               Sus resultados estaban cantados por su insolidaria y permanente división. Quién lo diría de una izquierda unida. La ley electoral castiga la división y premia las fusiones, aparte de cierto desencanto o desorientación de su electorado ante la pugna Yolanda versus Iglesias. Estas dos plataformas también le han hecho la campaña al PP. ¡Que viene la ultraderecha! ¡Que viene la ultraderecha! Deduzco que votantes de izquierda, con cierta sensatez y preocupación, renunciando a sus principios, se han decantado por el actual Presidente en funciones. Supongo que Yolanda Díaz habrá tomado nota y que los resultados en Andalucía, unidos a la imputación de Mónica Oltra – Ximo Puig “no está para fiestas” y menos despistantes- la están poniendo en modo “reflexión” sobre una plataforma que no termina de asentarse mientras el tiempo apremia.

Ciudadanos

               El resultado de Ciudadanos era la crónica de una muerte anunciada. Desde el tremendo error de Rivera de no formar Gobierno con Sánchez – 180 diputados en julio de 2019 – el partido que tuvo la oportunidad de gobernar con el PSOE y dar una estabilidad total al Gobierno Central no ha levantado cabeza y sus votantes se han ido diluyendo en otros partidos. Juan Marín, máximo exponente de Ciudadanos en Andalucía, con fama de buena gestión, ha perdido 540.501 votantes (elDiario.es), cantidad que parece haber pasado directamente al moderado de Juanma. Marín ha padecido en Andalucía el efecto Rivera de hace tres años, lo mismo que Espadas se sumerge en el efecto Sánchez. ¿Todo es efecto Madrid? No, pero tiene mucho que ver.

Partido Popular de Juanma Moreno

               Eso de que personas concretas se apoderen de las siglas de un partido no lo estimo oportuno, pero parece que es regla general que el líder apellide a la organización que lo cobija. (El PSOE de Felipe, el PP de Casado o el PNV de Arzallus). Juanma ha dado poco ruido desde que entró en San Telmo, moderado en sus declaraciones, templados debates y de hechos poco estridentes….. sin renunciar a sus cosas….pero con buen talante, sin crispar, tranquilo, sin insultar,……..habrá gente que diga que le falta carácter o ideología, pero nadie puede negar que ha conectado con una fuerte mayoría de andaluces y a él le ha salido bien. La campaña ha sido tibia y sin sobresaltos. Ningún incidente feo por parte de nadie. Juan Manuel quería gobernar solo y lo ha conseguido “a la chita callando”. Insisto en que toda la izquierda le ha hecho buena parte de la campaña al concentrar en Juanma, quizás sin pretenderlo, todo el voto útil. Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno de España entre 2011 – 2018, debe de estar feliz pues Juanma, hoy gran valor del PP y antiguo sorayista, volverá a San Telmo, en principio, por otros cuatro años.

Entiendo que Juanma debe tener cuidado, mucho cuidado. Las mayorías absolutas las carga el diablo. Subir ¡¡¡treinta y dos parlamentarios!!! cuando la cámara tiene un total de 109 es mucho subir. Esperemos que no se le suban a la cabeza y le hagan morir de éxito. Juanma tiene unos cientos de miles de votos prestados y, o se los trabaja y los mantiene o volarán de sus manos. Respetar a los votantes y tratarlos como adultos, atender a la complejidad de problemas reales, nada de despilfarro, mano de acero contra la corrupción, nada de crispación y si de mucha escucha, nada de soluciones fáciles,….. debieran de ser signos de esta segunda etapa, ....... fuera la hipocresía y la falsa humildad, nada de  sectarismo y de falsas promesas. Andalucía lo necesita. España lo necesita….. Todo sea por aumentar ese espacio de centralidad tranquila y dialogante.

Estas líneas intentan acercarse a una posible explicación de lo ocurrido. Estaría bien incorporar en comentarios las explicaciones de otros y de otras, que sin duda no serán soincidentes. ¿Qué causas justifican, qué razones se ocultan en este vuelco electoral?.

[1] Pedro Sánchez fue Presidente del Gobierno de España el 7 de enero del 2020 y las elecciones gallegas se celebraron en julio de ese mismo año. Habían pasado entre cinco y seis meses pero fue tiempo suficiente para que sectores moderados del PSOE y sectores sociales defensores de una centralidad no confiaran en políticas nacidas a la izquierda del PSOE. Se habló de un gobierno Frankenstein y de un nuevo Frente Popular utilizando un lenguaje guerracivilista muy poco oportuno.

miércoles, 11 de mayo de 2022

¡Ay Margarita!


Pegaso se relaciona con el héroe Belerofonte, quien a lomos del equino alado logró dar
muerte a la Quimera, bestia de múltiples cabezas que asolaba los territorios de Licia.

 ¡¡Ay Margarita!! ¡ Cuanto retorcimiento!

    Paz, la exdirectora del Centro Nacional de Inteligencia se negó a dimitir y has tenido que cesarla. Una alta funcionaria, que no puede defenderse, ha pagado los platos rotos del insaciable nacionalismo y de un Gobierno que es incapaz de asumir sus responsabilidades. Un Gobierno, al que los destructores de esta España Constitucional han encontrado su punto débil y chantajean. ¡¡ El Gobierno permanecerá como tal mientras acepte el acoso y derribo del Estado!!. ¡¡ Qué ejemplo para la juventud y para todos los que creemos en la honradez, en la Ética y en un Estado de todos!!.

    Tu rueda de prensa de ayer, tu lamentable rueda de prensa anunciando la renovación y el impulso del CNI y la sustitución -  era una  destitución -  de su directora fue un esperpento total que nadie se creyó, empezando por tí misma. ¡ Qué enorme decepción!. ¡Ni siquiera diste una razón para cesarla! La pregunta era ¿Qué ha hecho Paz Esteban? Ella estaba allí para espiar, porque los profesionales del CNI están para eso, espiar con arreglo a la ley para preservar al Estado y eso es todo. La dedicación de esta mujer, su esfuerzo y su trabajo por el bien de TODOS durante muchos años merecía una explicación. Pero no, nada explicaste. Paz desaparece de la escena para modernizar el CNI - cuesta mucho trabajo pensar que Paz era un obstáculo para eso -y en su lugar se pone a una persona de tu confianza, esto es: hemos sustituido a una técnica por una política de tu color.¡¡ Otra institución contaminada!!. Tus explicaciones de ayer no se las creyó nadie, ese es tu haber. Sencillamente porque no son creíbles. Y lo de Junqueras en El País, el mismo día del cese, fue puro recochineo y dejó claro quién manda en España. Todo esto me duele porque yo creía en tí y no me gusta verte destrozar ni destrozada. Pienso en tu sincera defensa de Paz y CNI de hace unos días y se me corta el cuerpo.

    Parecería que la crisis a causa de Pegasus y sus circunstancias se cierra con este cese, pero tengo la impresión de que no va a ser así. Los indepes y la izquierda de la izquierda siguen pidiendo tu cabeza. Eres una ministra herida, muy tocada y no se van a conformar con una presa menor como era Paz. No estás afiliada al PSOE, has perdido crédito en el centro izquierda de la sociedad española y a veces le complicas las cosas a Pedro.....Creo que has empezado a estorbar demasiado y el Presidente -desaparecido y silencioso a pesar de la gravedad de los hechos - no puede presentarse a las generales bajo la sombra de personas que huelan a Pegasus....así que en el verano, después de lo de la OTAN en Madrid, creo que pasarás a la ya interminable nómina de los damnificados por el Gobierno Sánchez.

    Los indepes y la izquierda de la izquierda seguirán pidiendo desclasificar papeles, comisión de investigación en el Congreso y nombrar a la nueva ministra de Defensa y, si no pueden hacer que el CNI desaparezca, procuraran dejarlo triturado, acusado de métodos franquistas y con la moral por los suelos. Mientras más débil, mejor. Ellos controlarán, mientras se deje, a la mejor palanca para destruir el Estado: a nuestro Presidente de Gobierno.

    Me asombra un poco, y me preocupa, que unas escuchas internas legales avaladas por un juez tengan mayor relevancia y más repercusiones que un robo de información, ilegal y externo, de una potencia extranjera al Presidente del Gobierno y a varios de sus ministros.

    Quizás por todo esto, y las dificultades afrontadas a lo largo de esta intensa y sobresaltada legislatura, los vascos vasquistas están empezando a pensar en que Pedro Sánchez ya está amortizado y a lo mejor convendría adelantar las generales, posiblemente antes de que termine el año.

¡Ay Margarita! ¡ Cuanto retorcimiento! ¡Cuanta impotencia ante tantas miserias del poder!








lunes, 9 de mayo de 2022

CNI y la política

 

Fue a mediados del mes de abril de este año cuando The New Yorker publicó que más de sesenta personas, entre políticos, abogados y activistas vinculados con el independentismo catalán, habían sido espiados por el software Pegasus[1], programa israelí que solo se le vende a los Gobiernos.

               La noticia se difundió en los medios de todo el mundo a más velocidad que la pólvora y la onda expansiva de la “maldad del Estado y el victimismo catalanista” renacieron con fuerza en esta España nuestra. La Guerra de Ucrania, los contratos mascarillas – Covid, a izquierda y derecha, y el esfuerzo de los alumnos y contenidos de la ESO van poco a poco cediendo terreno y las informaciones sobre el espionaje crecen como la espuma. El 24 de abril, domingo Macron saca adelante su nuevo mandato con la mayor abstención en 50 años y las elecciones andaluzas entran a formar parte de las tendencias informativas y de unas encuestas que favorecen a la derecha. Espías y CNI en España van copando terreno y se convierte en el nuevo tema estrella.

               El 25 de abril el Gobierno promete mayor control de los servicios de inteligencia. La derecha apela al “proces” para justificar el supuesto espionaje a independentistas y “los socios” de Sánchez advierten a este del meteorito que se le viene encima.

               El calendario avanza y el CNI muestra su contrariedad con Sánchez por dar crédito a la acusación de espiar masivamente a secesionistas catalanes, aparte de hacer volar por los aires su prestigio internacional. Por su parte, al ejecutivo, con la intención de que no le hagan una crisis de gobierno, le parece bien que ERC y Bildu entren a formar parte de la Comisión de Secretos. En el Sur, Juanma Moreno decide que Andalucía celebre sus elecciones autonómicas el próximo 19 de junio, jornada trascendental para la derecha y para la izquierda ya que en el telón de fondo se dibujan las generales. El CNI admite que usó Pegasus para espiar con autorización judicial y desconfía de la investigación de Citizen Lab, agencia que destapó este asunto, imaginado por propios y extraños y asumido por muchos desde hace años. En esto Elon Musk, el hombre más rico del mundo, compra Twiter por 44.000 millones de dólares. Siguen las investigaciones sobre los contactos de los de Puigdemont con Rusia. Mientras el exministro socialista, Illa, intenta apaciguar a ERC en el parlamento catalán: Ezquerra quiere romper con Sánchez. Comienzan a sonar voces pidiendo la cabeza de Margarita Robles, Ministra de Defensa, responsable en primer término del CNI. Podemos hace leña y apela a su dignidad para que se vaya.

               La Ministra avala la labor del CNI y de su directora al decir que el Estado tiene derecho a protegerse de los ataques a la Constitución. El presidente catalán, Aragonés, supedita el apoyo al Gobierno a la caída de la Ministra Margarita. El PSOE busca apoyos, con cierta desesperación, incluido el PP, para sacar adelante el plan de choque contra la crisis, mezcla de coronavirus y guerra. Argelia amenaza a España con cortar su suministro de gas si desviamos o revendemos lo recibido hacia Marruecos.

               La comisión de Gastos Reservados, también conocida como Comisión de Secretos Oficiales, se pone en marcha de inmediato con la presencia de los portavoces de ERC, EH-Bildu, Junts y la CUP, después de que el Congreso aprobara su composición con el nuevo requisito de mayoría absoluta instado por la Presidenta del Congreso, Meritxell Batet. Meritxell, tercera autoridad del país, ha arrimado su ascua a la sardina del Presidente Sánchez, que es la mayor sardina. Los de la Comisión, sin móvil dentro, dan luego una rueda de prensa, unos con ribetes de ofendidos y otros de dignos. Pocos dan la talla.

               El 29 de abril los medios informan que el Gobierno sacó adelante su plan de choque gracias al apoyo solicitado a EH Bildu. La posibilidad del PP se desechó. El margen fue estrecho: 176 votos a favor y 172 en contra. PP y ERC se unieron para votar en contra. Pegasus revolotea con insistencia entre los escaños del Congreso y Pedro Sánchez demuestra una tremenda habilidad para salir airoso de situaciones delicadas y comprometidas. En cualquier caso la recuperación económica va lenta y los problemas estructurales de España se mantienen en números poco razonables (deuda pública, paro, inflación, déficit público, economía sumergida, subida general de precios,….). Demasiadas asignaturas pendientes para una España en crisis económica e institucional.

               En medio de las amenazas de Rusia a medio mundo, los problemas de dependencia del gas ruso de Alemania, los desacuerdos de España y Portugal para topar el precio del gas, la tenaz y eterna resistencia de los ucranianos, etc….llega el Primero de Mayo. Los Sindicatos en la calle, no con mucha gente, miran a la patronal para hacer frente a la inflación y a la escalada de precios y, generosamente, se olvidan del Gobierno. Nada nuevo cuando es la izquierda la que manda. El diálogo para el pacto de rentas se atasca y se rompe. Ayuso, como no podía ser de otra manera y haciendo frente a Sánchez, reclama sitio en el ámbito nacional. Está claro que a esta mujer Madrid se le queda chico, mande quién mande en Génova.

               Se inicia mayo y el día 2 el Gobierno, en una rueda de prensa convocada con carácter de urgencia, denuncia que los móviles de Sánchez y de Margarita Robles fueron hackeados con Pegasus. En mayo del 2021 el Presidente sufrió dos ataques y uno, en junio, la Ministra de Defensa. Los datos sustraídos son difíciles de concretar aunque a Sánchez le birlaron 2’5 G. A la Ministra, menos. Las operaciones fueron ilícitas y externas. Otros mandatarios afectados por Pegasus fueron Macron, Johnson y López Obrador. Félix Bolaños confirma que el Gobierno ha puesto el asunto en manos de la Audiencia Nacional. Fueron muchos los medios que criticaron esta rueda de prensa del Gobierno. ¿Por qué hacer público ahora algo que ocurrió hace casi un año? Todo parece indicar que se trata de relativizar el espionaje del CNI a los independentistas, lanzando la idea de que aquí todo el mundo es espiado. Es lo normal y hay que acostumbrarse. Gripalizar el espionaje, que se diría en lenguaje coronavírico. Por cierto que el virus sigue matando gente y el nivel de contagios supera los 600 / 100.000 habitantes, pero gripalizado y escondiendo las cifras, no pasa nada.

               Con la infección del teléfono presidencial el asunto del espionaje se complica más, pues los datos apuntan a que en mayo – junio de 2021 las cosas con Marruecos no iban bien y que ha sido Marruecos el espiador del Presidente y de la Ministra. Aparece el factor del chantaje a Sánchez como elemento que forzó al Presidente a cambiar su postura sobre el Sahara. Marruecos calla y Sánchez apunta a un exterior difuso, mientras los dos gobiernos intentan que las relaciones entre ambos países se normalicen del todo: nuestro bajón en política y presencia internacional indica que Marruecos puede hacer mucho más daño a España que España a Marruecos. Eso obliga a Sánchez a tragar y tragar. Algo similar a lo que ocurre con los independentistas vascos y catalanes: Sánchez está obligado a ceder y ceder si quiere continuar de Presidente. Alguien de broma canturrea: Yo pensé que mi destino, a lo largo del camino, era ceder, ceder y cedeeeer……

               Ante esta movida Junts, Esquerra, En Comú Podem y la CUP impulsan sin el PSC una comisión en el Parlamento Catalán para conocer el alcance y la autoría de las escuchas que ellos han sufrido. Mientras tanto en el Congreso, Margarita Robles sufre “el fuego amigo” de sus socios de gobierno y de legislatura; la oposición la protege por razones de estado. Sánchez actúa como si nada de esto fuera con él y Margarita, aquella compañera fiel que le acompañó en su gira por España, casi una desconocida. Ya le pasó a Cristo con San Pedro, sin comparación alguna. Se confirma la noticia de que hace un año el CNI dio instrucciones muy claras al Gobierno para esquivar Pegasus y que el teléfono del Presidente fue “exprimido” dos días después del asalto de menores a Ceuta. El PP salva al PSOE de la comisión de investigación en el Congreso. En el horizonte económico asoma la subida de los tipos de interés, tanto en EE.UU. como en Europa, para intentar rebajar la inflación.

               Los encontronazos entre Bolaños – Moncloa – y Robles – Defensa – han sido considerables pues por momentos le han querido cargar al CNI toda la “mierda”. Margarita, claro está, no se ha dejado porque tanto su teléfono como el del Presidente dependen del olfato y responsabilidad de Félix, Ministro de la Presidencia. El CNI acude a revisar teléfonos solo si la Moncloa lo llama. En fin, un caos en el que Sánchez suele nadar bastante bien, aunque cualquier día es bueno para que el país, en parte o entero, se ahogue con él. El Presidente se blinda con fieles escuderos lenteja, unos días los quiere y otros días los deja.

               La prensa sigue hablando de programas espías, servicios de inteligencia y secretos oficiales…. todo eso es muy dañino para la seguridad de un país y en el extranjero se preguntan que está pasando en España para que la política debilite tanto al Estado. Ciertamente, las actuales estructuras del Estado Español molestan a un sector muy concreto de nuestros políticos, casi siempre Podemos y los indepes, y si para salvarse y justificarse ellos tienen que destrozar al Estado de todos y vender trocitos de país por influencias, presencia y meses de gobierno, lo van a hacer. ¡¡¡Y el que venga detrás, que arree!!! Por increíble que parezca el afán, el objetivo principal para algunos es desmantelar lo que hay, derribar los nexos, romper lo unido sin decir que quieren poner en un lugar que es de todos. La prepotencia y la soberbia es descomunal.

               Un CNI colocado en la picota, criticado y difamado y casi con seguridad, en breve decapitado, no es la mejor tarjeta de visita para la próxima cumbre de la OTAN que se celebrará en Madrid a finales de junio. Aunque los aliados lo disimulen, llevará tiempo levantar la imagen de una España muy mal administrada y de un Gobierno muy poco cohesionado. En el ambiente está que no somos de fiar.Todos los hechos tienen sus consecuencias aunque no lo parezcan o nos las quieran ocultar. Tiempo al tiempo.

               Una consideración más: El Gobierno pretende dar la sensación de que el Centro Nacional de Inteligencia es una especie de organismo autónomo y que sus decisiones y acciones tienen escasa relación con él. Eso aparte de inmoral es inaceptable porque la realidad es que el CNI es una herramienta del estado a las órdenes del Gobierno. ¿Alguien se imagina en un Estado de Derecho un ejército o unos servicios de inteligencia yendo a su bola? Eso no ocurre en ninguna parte del mundo. Las prioridades del CNI y el dinero que recibe para “operaciones secretas” las controla el Gobierno. Gobiernos y Centros Estatales de Inteligencia son lo mismo y los funcionarios que allí trabajan son profesionales que se deben a los Gobiernos de la Nación y, en concreto, a su Presidente democráticamente elegido.

               Terminaré diciendo que el CNI fue creado para velar por nuestra seguridad y conocer, en cierto modo, las amenazas que provengan de potencias extranjeras, del terrorismo, del narcotráfico y de cualquier peligro que intente quebrar el Orden Constitucional. Son funcionarios anónimos que en ocasiones, a veces en secreto, han tenido que arriesgar sus vidas por la seguridad de su país. Son discretos, generosos y sus acciones las supervisa la Justicia. Informan al Gobierno de turno de lo que este les pide y acatan órdenes. Entiendo que solo piden que se respete su trabajo y que no los metan en la lucha política. Es por eso que no entiendo que su jefa sea utilizada como chivo para expiar, si es que los hubo, los errores de los Gobiernos. Desde aquí mi reconocimiento a todos los que trabajan por España con sentido del deber y con buena voluntad. Por cierto que hace unos días la afiliación a la Seguridad social superó los 20 millones de cotizantes. ¡Enhorabuena! a quién corresponda.



[1] Pegaso es el caballo alado más conocido. Su nombre designa por extensión a este tipo de criatura presente en China, Grecia, Italia, África o incluso en América del Norte, antes de ser colonizada por los europeos. También es una figura heráldica imaginaria muy frecuente que aparece en obras modernas de fantasía, cómics o juegos de rol. Sintetiza la fuerza, el vigor y la pesadez con la ligereza de sus potentes alas de plumas que lo elevan.

miércoles, 27 de abril de 2022

Mascarillas (Ciencia) versus Política

            

Quijote enmascarillado

              Aunque no han desaparecido del todo, las mascarillas – salvo  excepciones - parece que se han ido, el virus no. Las ventas han bajado un 75%, mientras el encadenamiento de contagios se multiplica ante un silencio sepulcral del espectro político: no sabemos cuántos contagios hay, ni los índices de hospitalización, ni el número de muertes…..Se sabrá, pero no se nos informa.....Nos vemos las sonrisas, las muecas de la cara y las pecas de la nariz….el virus, silenciado pero activo, sigue haciendo estragos …… no entiendo nada. El personal, sumido en su burbuja, se ve libre por fin de la tiranía de una máscara de papel pero preso del capricho de la política que ve la mascarilla como amenaza, ¿de qué?, yo me pregunto. Nunca he comprendido broncas por mascarillas ni que fueran una especie de castigo o de privación de libertad.¡¡¡ Es la salud!!! Es todo.

               Jamás conocí mayor utilización política de una realidad científica, aunque supongo que las ha habido. La manía política de quitarle importancia a la presencia y efectos del virus es casi patológica. Piensan que no diciendo nada el PIB crecerá más y la gente será más feliz, pero no se dan cuenta de que la realidad manda y una persona enferma que tiene que trabajar lo hará de mala gana, rendirá menos y desconfiará de una sociedad y unos gobiernos que explotan su salud. Además hay personas que mueren a diario por el penoso virus y la presencia de este altera, considerablemente, los ámbitos laboral, personal y familiar. Lo afirma un servidor por propia experiencia, pues, recientemente, he pasado el virus y han sido tres, casi cuatro, semanas de molestos desajustes de todo tipo, y eso que no me ha dado fuerte gracias a las tres dosis de vacuna previas.

               ¿Qué daño puede hacer una mascarilla? Pónganse voluntarias pero recomiéndense encarecidamente porque es mejor prevenir que curar. Es cierto que la gravedad de los pacientes ha disminuido pero situarnos entre 400 -500 contagios por cada 100.000 habitantes está lejos de las cifras recomendadas hace unos meses que eran 30 -40.

               La política del virus es mutar, expandirse y contagiar: para eso vino al mundo. Nuestra misión básica es protegernos y no darle facilidades ingenuas ya que no hay enemigo pequeño y este, desde luego, no lo es. Mascarilla, distancia, ventilación y lavarse las manos siguen siendo la opción más razonable.

               Eduardo López-Collazo, físico nuclear, doctor en Farmacia y director desde su fundación del Instituto de Investigación del Hospital La Paz (IdiPaz), ha contado en twitter lo que le ha ocurrido por seguir llevando mascarilla en interiores: “Personas que no me conocen me han calificado de imbécil, tonto, subnormal, oveja... Otros me han dado lecciones varias”, se ha lamentado antes de zanjar: “Qué poca inteligencia existe en estos lares”. Luego ha aclarado porqué sigue llevando la mascarilla en interiores: “Porque las nuevas variantes pueden infectarnos, una vez infectado puedo padecer una longCovid, las vacunas son buenas pero no esterilizan. Al usarla no estoy afectando mi vida ni la tuya, todo lo contrario”[1].

                Personalmente pienso seguir llevando mascarilla en interiores y en exteriores en todas las ocasiones que me parezca útil. No es cuestión ni de miedo ni de llevar la contraria a nadie ni de llamar la atención, es, simplemente, mi convencimiento de que todavía son muy necesarias y en momentos concretos imprescindibles.



               

martes, 12 de abril de 2022

Gobernar desde la centralidad

                

Gráfico creado por Lucidchart
 elEconomista.es 18/05/2016

               Cada vez que se habla de la Transición en España concluyo que no concluyó. Nuestra asignatura pendiente es ver un gobierno de coalición PSOE&PP y PP&PSOE. Estos dos partidos, algún día no muy lejano tendrán que demostrar su madurez política, abandonar el y tú más y tendrán que sentarse. Mejor con discreción y sin focos. Que yo recuerde ocurrió solamente una vez y fue en el País Vasco cuando el PP y UPyD apoyaron al PSOE para que su número uno, Patxi López, accediera a la lehendakaritza (7/05/09 – 15/12/2012).

               En aquella ocasión, los nacionalistas vascos, apeados del poder, lanzaron durísimos ataques contra Patxi López, a los que se unieron los golpes políticos del PP y el ninguneo de su propio partido capitaneado por un débil Presidente Zapatero necesitado del apoyo del PNV en Madrid: Patxi no tuvo más remedio que adelantar las elecciones autonómicas. La experiencia puso de manifiesto las asfixiantes y ambiciosas garras de un poder superior: Zapatero siempre se entendió, a veces de espaldas a López, con el PNV. Otra ocasión memorable, de colaboración PSOE-PP, ocurrió en 2016, cuando los socialistas se abstuvieron para investir a Rajoy como Presidente del Gobierno. En el Comité Federal del PSOE salió adelante, sin ningún otro tipo de compromisos, esa opción antes prohibida, al objeto de evitar nuevas elecciones generales.

               El caso es que por razones de antagonismo entre sus líderes, circunstancias externas poco o nada favorables, populismo, inconsciencia política, crispación interna, soberbias y ambiciones, falta de visión o predominio de los intereses personales frente al bien común, la coalición PP&PSOE o PSOE&PP nunca ha gobernado. Tampoco el PP ni el PSOE han respetado que forme gobierno la lista más votada, cuando sería un modelo a intentar, sobre todo para el Gobierno de España.

               Esa falta de entendimiento, grave e irresponsable, entre los dos partidos que han gobernado España en los últimos cuarenta años los condujo, en ausencia de mayorías absolutas, a buscar el apoyo de los pedigüeños nacionalismos vasco y catalán siempre solícitos a colaborar previo paso del Estado por caja, bien con la chequera, bien con transferencias de competencias, bien con apoyos – más o menos puntuales- a sus respectivos gobiernos regionales, lo cual generó y genera más desigualdades de todo tipo entre ciudadanos y territorios. Cuando les ha convenido, los socialistas han sabido entenderse con los nacionalistas, tanto de derechas como de izquierdas (por cierto que nunca entendí un nacionalismo regionalista de izquierdas); en cambio el margen del PP fue siempre más estrecho y solo acordó con los nacionalismos de derechas, léase PNV, CyU, UPN y no recuerdo si con alguno más. El PSOE, además de estos, siempre mostró cierta comprensión con ERC, BNG, CUP, Herri Batasuna, Sortu o Bildu. IU y UPyD nunca tuvieron demasiado peso en la balanza nacional debido a que la ley electoral privilegia la concentración del voto y 35.000 papeletas en una provincia generan muchos más diputados que 500.000 votos en media España. Algo de esto se debiera corregir, democráticamente claro, sobre todo en el ámbito de las elecciones generales. La España de las Autonomías es moderna y constitucional pero la política de cesiones y concesiones a algunas de ellas, se concreta en cada vez mayor desigualdad, como p.e. la locura de diecisiete sistemas sanitarios. ¿Por qué nos emperramos en destruir lo común? ¿Es normal establecer diecisiete fiscalidades diferentes? Sinceramente no lo entiendo.

               Con el devenir político, el bipartidismo entró en declive: aparecieron C’s (2006 en Cataluña; 2015 ámbito nacional, derecha liberal), VOX (finales de 2013, radical de derechas) y Podemos (2014, movimiento a la izquierda del PSOE, con tintes nacionalistas en algunas regiones). Al aumentar las opciones se evaporaron las mayorías absolutas y son necesarias coaliciones o acuerdos para formar gobiernos o para mantener una legislatura. Tanta fragmentación del espectro político no la considero útil porque dificulta los acuerdos, pero es la decisión de la ciudadanía.

        El caso es que Podemos, VOX o Bildu, nos pueden gustar más o nos pueden gustar menos, pero están ahí porque los han votado los españoles y el Estado de Derecho Español los considera partidos constitucionales. ¡Así que con estos bueyes hay que arar!, que decían los antiguos. Que el PSOE se cobije en Podemos o Bildu y el PP haga lo mismo con VOX, entra dentro del marco constitucional y todo eso es legal y legítimo. Y si alguno roza la inconstitucionalidad, para eso están los tribunales. En el ambiente político actual echo en falta pedagogía y ejemplo, argumentos y razones realistas que motiven el voto hacia la propia opción. Hacia los otros, sobran insultos, pasión, descalificaciones y sectarismos que van directamente al estómago. Falta racionalidad y sobran eslóganes ideológicos y simplificaciones: abogo por unos acuerdos que recuperen la centralidad y faciliten integrar los extremos, cueste lo que cueste. Todo esto no quita que, como estado democrático, es normal que cualquier acuerdo sea objeto de críticas o parabienes por parte de los medios de comunicación y de los líderes de turno. Opinar y comentar forman parte del incuestionable derecho de expresión. Un apunte más: la participación de partidos extremos en gobiernos podría considerarse como buena ocasión pues el pragmatismo de la gobernanza lima su radicalidad. También existe el riesgo de que la radicalidad arrastre a su terreno y es justamente por eso que las opciones moderadas deben de estar atentas, muy atentas.

        A día de hoy ya lo sabemos y no es buena noticia que VOX entre en el gobierno de Castilla León, como tampoco gustó en amplios sectores de la sociedad española que Podemos participara en el gobierno de España ni que Pedro Sánchez se apoyara y se apoye en partidos como Bildu, PNV, ERC o PdCat. No es recomendable que el Gobierno de España pivote en unos nacionalismos excluyentes, de uno u otro signo, ni en los herederos políticos de un terrorismo atroz que tanto daño hizo y tan reciente está, ni en partidos que tienen en sus filas militantes condenados por sedición por el Tribunal Supremo y posteriormente indultados. Para qué hablar del apoyo de partidos que tienen en sus filas prófugos de la justicia. Por supuesto que tampoco me van aquellos que consagran nuestro pasado más triste, radicalizan temas o intentan ver el presente bajo la lupa de las dos Españas. Necesitamos claridad de ideas, moderación, ejemplaridad y solucionar los problemas concretos como el eterno paro, la cesta de la compra, el precio de la luz o de los combustibles: nos sobra marketing y demagogia. Necesitamos instituciones con prestigio y no políticos que las corrompan y las denigren usándolas como algo propio. 

         La coalición natural, la de la mayoría de la ciudadanía, sería recuperar la centralidad y que gobiernen todos aquellos partidos que se pongan de acuerdo para sumarla. Creo que de esa centralidad de ideas podría tirar el nunca visto, pacto PSOE&PP o PP&PSOE donde los nacionalistas y radicales tendrían la oportunidad de demostrar su preocupación por el bien común, desde La Coruña a Almería, desde Huelva a Barcelona, desde Málaga a Bilbao y desde Valencia a Cáceres. Cerrar el paso a VOX está en manos del PSOE...si es que eso le interesa porque a lo mejor le viene bien.

        Es hora de que PSOE y PP abandonen sus  muletillas frentistas y crispadas y velen, de una vez por todas, por nuestra democracia y el futuro bienestar de todos los españoles. La inflacción, el paro, el modelo energético, la deuda externa, la guerra de Ucrania, la reforma de la Constitución, un modelo educativo estable, los impuestos, la política exterior, las pensiones,... llevan años esperándolos.

        

martes, 29 de marzo de 2022

La bofetada: otras realidades en España

Will Smith abofetea a Chris Rock. Los Ángeles 27/03/2022


               La interconexión de las comunicaciones es algo brutal en el mundo de hoy. Apenas dos minutos después del bofetón de Will Smith a Chris Rock, su onda expansiva – como si de una super giga explosión nuclear se tratara – estaba en boca de todos los comentaristas del mundo – prensa, radio y TV - a pesar de que la censura americana actuó raudo tapándole la boca al agresor y permitiendo ver la bofetada. Curiosa hipocresía. La "gran torta" eclipsó cualquier tipo de noticia y por si misma se adornó del don de la ubicuidad en el planeta Tierra.

               El hecho en sí, para mí, no debería generar tanto ruido pero lo universal de los Oscar y la fama de los intervinientes hizo que la noticia se difundiera a la máxima velocidad que las tecnologías permiten: penetró como un tsunami en todos los escenarios y actuó de tapón de problemas y realidades mucho más dolorosas, próximas e importantes, aunque ciertamente con un perfil menor de su morbosidad. ¡Es la globalización, estúpido!.

               Y es que los flecos que rodean – y rodearán - a la gran bofetada son interminables. Al parecer más de quince millones de personas vieron el manotazo en vivo y en directo, aunque esta cifra está sometida a revisión. Dos cómicos, millonarios, negros, sala repleta a rebosar de actores, actrices, modelitos – todos casi exclusivos – noche mágica poblada de ilusiones y de millones, sonrisas amplias de famosos … cualquier detalle es digno de mención, pajaritas, zapatos de charol, colas en los vestidos, tensión ante la incertidumbre de los premios, sofisticados trajes de tela negra …. De repente, en unos instantes, todo salta por los aires al hilo de la broma, en público, de Chris sobre la teniente O’Neil II: el tiempo se detiene, se ve a Will sonriendo, su esposa, Jada Pinkett, que sufre de alopecia, observa descompuesta e incómoda, Will abandona su asiento y camina seguro hacia el escenario, Chris lo ve venir y no sabe qué hacer, espera, recibe un soberbio guantazo, ¡¡guuauuu!! dice poco después. Will se da la vuelta, el público se ríe pues piensa que todo es guionizado, Chris – perplejo – reacciona como un profesional auténtico y acierta a decir “Will Smith me ha dado una buena”, el público vuelve a sonreír, esta vez levemente, y desde su silla, Will Smith, fuera de sí, grita por dos veces “Mantén el nombre de mi mujer fuera de tu puta boca”. “Lo haré” responde Chris. Silencio general. La gente percibe que todo esto es real. Chris le dijo al colega que estaba loco, que su broma fue un chiste. Comentó que lo vivido “había sido uno de los momentos más grandes de la historia de la TV”.

               Tras la sorprendente interrupción la gala siguió con el orden previsto y Will Smith alzó la estatuilla de los Oscar como mejor actor protagonista en “El método Williams”, premio que debiera mantener por su talento como actor. En la entrega agradeció la distinción y pidió perdón a los compañeros galardonados y a la Academia, pero no al agredido, con el que Smith tuvo otro atranque, esta vez dialéctico, en 2016, también por el motivo de su esposa y su no invitación a la ceremonia de los Oscar. En sus palabras Smith continuó diciendo que “Debes tener cuidado, pues, en tus mejores momentos es cuando el diablo viene a por ti”. Se autojustificó al afirmar que “el amor te conduce a hacer locuras”. Aborrecible excusa.

               Chris dice que no presentará denuncia. La Academia, al finalizar el acto, sacó una nota en la que condenaba la violencia y parece que junto a la policía de Los Ángeles van a abrir sendos expedientes para analizar lo ocurrido desde sus respectivas perspectivas, claro. 

               ¿Conocía Chris la alopecia de Jada y su lucha contra la enfermedad? ¿Hasta dónde pueden llegar las bromas en público y como casa eso con la libertad de expresión? ¿Hay cierto matiz machista al actuar Will como gran protector, en público, de su señora? ¿Debió ser Jada la que se enfrentara con palabras a la inoportuna broma de Chris? ¿Condicionó Smith con su bofetada la posible respuesta de Jada? ¿Qué hubiera pasado si uno de los dos fuese de raza blanca u homosexual? ¿Se hubiera atrevido Will si la broma la hubiera gastado una mujer? Es evidente que Will Smith se pasó siete pueblos. Unas palabras para cortar la broma de Chris, desde su silla, hubieran sido lo más inteligente. La violencia siempre lo complica todo un poco más….aunque claro... ¡todos nos hemos calentado en alguna ocasión!. Con 97 palabras  colgadas en Instagram Will ha pedido disculpas a Chris, el cual ha visto dispararse la petición de entradas para asistir a su show.

               Ocasión para reflexionar y obtener conclusiones. Por cierto la enhorabuena para Alberto Mielgo por su Oscar al mejor cortometraje animado que pueden disfrutar en https://www.rtve.es/play/videos/somos-cine/limpiaparabrisas-corto/6452065/

               Qué duda cabe que el terrible bofetón tiene sus enseñanzas, pero su enorme eco mediático no puede hacernos olvidar la realidad que nos visita cada día a todos los españolitos de a pie, una realidad mucho más cercana y con más repercusiones que una enorme bofetada entre famosos, para terror de Hollywood.

               La guerra de Ucrania nos ha cambiado la vida, y los valores, bastante más de lo que podríamos pensar: aparte de la división en la coalición PSOE-UP por el envío de armas, la variación de postura del Gobierno de España sobre el Sahara, asumiendo la denostada tesis de Marruecos, responde – a juicio de la opinión pública española – a la estrategia global de los EE.UU. al necesitar un Magreb propicio a sus intereses: Marruecos le puso precio a esa colaboración más íntima y EE.UU. ha ejercido de mensajero exigente. España se olvida un poco más del referéndum de la ONU para los saharauis y el Sahara será una provincia – autónoma – bajo el Gobierno de Marruecos. El cambio ha sido brutal, sobre todo por el fondo, las circunstancias y la tremenda falta de explicación por parte de Pedro Sánchez: Se ningunea al Parlamento, a la oposición, al Jefe del Estado, a algunos de sus propios ministros, a Argelia, al pueblo saharaui, etc y nos tenemos que enterar por un comunicado de Marruecos. Algunos llaman a esto pragmatismo [realpolitik], otros hipocresía. Otros pocos “los intereses del poder”. La estabilidad de Ceuta y Melilla también ha estado de boca en boca, asunto en el que Marruecos no ha dicho una palabra. Argelia ha retirado a su embajador y cambia a Italia como socio preferente en el asunto del gas. España deberá aumentar su presupuesto de defensa hasta llegar al 2% del PIB. Algunos cambios sí que hay. No podemos olvidar la subida del precio del gas y sus consecuencias en el sector energético.

               El paro en el transporte por carretera parece remitir aunque lo acordado resulta insuficiente para la plataforma “minoritaria” que ha paralizado a media España. La tesis del Gobierno, divide y vencerás, y el desgaste de los autónomos después de quince días de huelga va devolviendo los camiones a la carga y descarga, aunque el sector está bastante cabreado junto a los ganaderos, a los agricultores y a los pescadores. El precio de los combustibles y las materias primas ha aumentado considerablemente, además de un año subiendo la inflación desde el 1’3% (marzo 2021) al 7’4% (marzo de 2022).

               El precio del megavatio hora ha pasado de ser insignificante y olvidado a convertirse en la columna vertebral que sostiene al Gobierno. De los inalcanzables 180 € para algunos ministros, tope máximo fijado en España para el 2019, llevamos todo el 2022 por encima de la citada cantidad, con picos de hasta 500 €. Conocedor de lo que se jugaba, Pedro Sánchez plantó el viernes pasado al Consejo Europeo e hizo mutis por el foro. Otra vez el eslogan “España es diferente” junto con Portugal. Europa no modifica su sistema de fijación de precios de la electricidad, pero permite – aunque lo considera un error – que “la isla energética ibérica” modifique su sistema y presente su plan – está sin hacer – que Bruselas tendrá que aprobar. Algo excepcional y transitorio en palabras de un Sánchez oxigenado por esta concesión. España y Portugal recuperan soberanía nacional desacoplándose del tren energético europeo: ¿Volvemos a la Europa de dos velocidades en algunos sectores?

               Hoy el Consejo de Ministros aprobará un plan de medidas, excesivamente demorado y unilateral, para paliar los efectos de la guerra, el cual contará con 16.000 millones de euros, 6.000 en ayudas directas y rebajas de impuestos y 10.000 millones en créditos ICO, cantidad esta última que se sumará a un sobrante de 36.000 millones del plan Covid que están sin utilizar porque son muchas las empresas que no pueden endeudarse más. Ese plan contra los efectos negativos de la guerra en la recuperación económica afectará a familias y trabajadores, al tejido empresarial, al transporte y a la ciberseguridad. Los alquileres – diferenciando los grandes de los chicos -  limitarán su subida al 2 % y el ingreso mínimo vital – con miles de peticiones sin resolver – aumentará en un 15 %. 600.000 nuevos hogares se beneficiarán de la extensión del bono eléctrico y todas las familias tendremos una bonificación de un mínimo de 0’20 € por litro de combustible hasta el 30 de junio, medida populista que aumentará la inflación. Todo esto se aprobará por decreto ley y luego se llevará al Parlamento para su convalidación: curiosa y reiterada manera de pedir el apoyo de una Cámara democrática. Veremos los apoyos que el Gobierno recoge. Su mismo socio de legislatura, el PNV acusa al Presidente de actuar con demasiada frecuencia como “el llanero solitario”. Por su parte, el nuevo PP de Feijóo espera que el Presidente cumpla la promesa que hizo, en la isla de La Palma, a los Presidentes de CC. AA. allí reunidos: bajar los impuestos. De todas formas hay que reseñar que bajo el título de "medidas para paliar los desastres de la guerra" se está colando un preocupante intervencionismo del Estado: limitar los precios de los alquileres atenta contra la propiedad privada en un mercado que, en general, no está disparatado y que no se pueda despedir a los trabajadores en empresas que reciban ayudas directas parece contradecir la propia reforma laboral que el Gobierno vendió como gran éxito hace tan solo un par de meses. Salirse de la normativa europea del precio de la energía puede beneficiarnos, pero es otra intervención más del Gobierno de España. Ultimamente siempre hay una razón para aumentar el control sobre la ciudadanía, sea la pandemia, la guerra o el precio del mega vatio hora. ¡Aviso a los navegantes! 

               Somos muchos los que pensamos que el problema de España, económicamente hablando, no se resuelve con medidas coyunturales (parches), sino estructurales y acordadas por una mayoría consistente en el Parlamento, una mayoría que piense en España como país, al objeto que no dependan del Gobierno de turno y privilegie a las zonas con mayor renta per cápita (eso debe de ser anticonstitucional). Soy firme defensor de enseñar a pescar a la ciudadanía en vez de dar pescado. Quizás sea esa la causa de que, después de treinta y seis años en Europa, cada vez que salta una crisis (financiera 2008 [casi rescate], pandemia 2019 [caída de más de un 10% en el PIB], guerra de Ucrania 2022 [salirnos del marco europeo de la energía]…) estemos en el grupo de naciones que peor la encajan. Quizás tener una tasa de paro que dobla la media europea, ser líderes en déficit público en la UE y el elevado endeudamiento exterior que presentamos tengan algo que ver en la España arruinada. Mis abuelas pensarían que a lo mejor, como nación, estamos gastando por encima de nuestras posibilidades y que seguramente estemos gastando mal. Tengo la sensación de que entre la España que derrocha y aquella que aumenta las ganancias se llevan lo que la otra parte de España necesita.

               Echo de menos – seguramente estará hecha pero no divulgada – una gran auditoría de ámbito nacional que nos indique con claridad ¿qué hemos hecho mal? o bien ¿qué hemos dejado de hacer? para que en cada crisis que se presenta viajemos en el vagón de cola. Lo que no se evalúa, se devalúa. Cuando el dedo señala la luna el tonto mira el dedo. No es Sánchez mi objetivo. Mi meta es el país.

viernes, 18 de marzo de 2022

Rusia invade Ucrania: ¿Por qué?

Institute for the Study of War/BBC/liveuamap.com/
Ministerio de Defensa U K

               Todas las guerras muestran la fragilidad de la paz, la vulnerabilidad de la población civil y la impotencia de una mayoría de espectadores sensibles y empáticos que observan a distancia la catástrofe. Es por eso que se ha de trabajar por la paz todos los días y así no tener que lamentar el triste espectáculo de muertos inocentes, refugiados pálidos, desorientados y llorosos y multitud de hogares descarnados y humeantes a causa de los salvajes bombardeos.

               No soy, ni mucho menos, el único, pero lo terrible de la situación y la catástrofe humanitaria me impactó – y me impacta – profundamente y eso me condujo a escribir con vehemencia sobre los horrores de este trágico desastre que nos hace retroceder en progreso social, en humanidad y en paz.

               Equilibrados y difíciles acuerdos internacionales han saltado por los aires, literalmente se han evaporado. La guerra de Putin no tiene ninguna justificación pero detrás de todo este inmenso lio hay unas causas, una explicación, aunque la responsabilidad última es de Putin y su entorno. Los bombardeos indiscriminados sobre población civil indefensa son abominables, una monstruosidad. Los soldados rusos, obligados a invadir, también tienen que estar pasándolo mal. Estoy seguro. Aunque no los veamos, en miles de hogares rusos se llora e impera el luto.

               Como siempre “entre todos la mataron y ella sola se murió”. Alrededor de este conflicto hay muchos intereses y muchos actores. El foco es Rusia y Putin pero hoy todo el mundo reconoce que hay más protagonistas responsables merodeando por el escenario.

               Dos son los contendientes más visibles: la Rusia que golpea y la Ucrania que recibe y trata de defenderse, pero siempre ocurre – y hoy más con la globalización – que los contendientes principales tienen amigos, rencillas, intereses y deudas repartidos por todo el mundo. También acuerdos inconfesables. Es evidente que la guerra de Putin no es para nada ajena al mundo del dinero y al de la geopolítica: Economía e influencia – poder en roman paladino – son los grandes motores que siempre movieron al mundo. Es más que evidente que China y EE.UU. han tenido que ver, tienen y tendrán cosas que decir sobre el desarrollo de esta guerra y su solución final. En cierta manera es un enfrentamiento solapado. Espero que a la Unión Europea la dejen estar presente en la solución.

               Llegados a este punto, creo que conviene recordar un poco de historia:

               La OTAN, como alianza militar intergubernamental fundada en 1949 y que se rige por el Tratado de Washington, no es ajena a todo lo que está pasando. A sus doce socios iniciales[1] se han ido uniendo varios más: Grecia y Turquía (1952), Alemania – RFA (1955), España (1982) y Alemania – RDA (1990). Su principal objetivo era contener un posible ataque de la URSS. Para contrarrestar a la OTAN los soviéticos lideraron otra alianza militar: el Pacto de Varsovia[2], fundado en 1955.

               En julio de 1991 desapareció el Pacto de Varsovia y en diciembre Gorvachov anunció la disolución de la Unión Soviética debido a la proclamación de la independencia de varias de sus exrepúblicas y al colapso económico del gigante rojo. En agosto de ese año Ucrania renació – una vez más – como república independiente tras 70 años de rusificación no conseguida.

               El 5 de diciembre de 1994, el primer ministro ucranio, Leonid Kuchma, firmó el llamado Memorándum de Budapest por la ciudad que lo acogió. En el acuerdo se implicaron también Estados Unidos, Reino Unido y la Federación de Rusia. Se puede resumir en dos grandes ideas: (1) las diferentes partes se comprometían a respetar las fronteras y límites de Ucrania, reconociendo su soberanía sobre el territorio. (2) El ex satélite soviético asumía el compromiso de deshacerse de su armamento nuclear. Tras la firma, Ucrania lo envió a Rusia para que lo desmantelara.

               A partir de ahí, ante una Rusia en busca de nueva identidad, la OTAN se nutrió de exrepúblicas soviéticas. Así en 1999 se incorporaron a ella Hungría, Polonia y la República Checa y en el 2004 lo hicieron Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania y Rumania. Aunque hubiera ciertas presiones y contrapartidas, las incorporaciones fueron por decisiones libres de los propios países. Sobre estas ampliaciones podemos citar que a finales de 1940, las publicaciones de George Kennan, diplomático americano muy buen conocedor del régimen soviético, inspiraron la política exterior estadounidense de la contención de la URSS, pero poco después comenzó a criticar las mismas políticas que había ayudado a implantar. Estaba convencido de que negociar con los soviéticos era la mejor salida pero no se le hizo caso y la Guerra Fría tomó una forma más firme y militarista. Kennan advirtió en los noventa que la expansión de la OTAN hasta la frontera rusa era un grave error y que Rusia podría hacer cosas terribles, algo que viene ocurriendo desde que Putin – evidentemente no está solo – asumió los cargos de primer ministro o de presidente de la Federación.

               Vladímir Putin pertenece al partido conservador ultranacionalista Rusia Unida que gobierna la Federación desde 1999 y es Presidente de la misma desde mayo del 2012. Reelegido en 2018 terminará su presente mandato en el 2024.

               Siendo Putin Primer Ministro, tuvo lugar la guerra ruso – georgiana, conflicto armado entre Georgia y Rusia que contó con el apoyo de las autoproclamadas repúblicas prorusas de Osetia del Sur y Abjasia (Agosto del 2008). Tras un acuerdo de paz auspiciado por la Unión Europea, Georgia perdió el control sobre el valle Kodori y otras partes de Abjasia y Osetia del Sur.  Ambas repúblicas fueron reconocidas oficialmente por Rusia. Occidente asumió esa realidad.

               En 2008 Ucrania inicia su proceso de adhesión a la OTAN que deben respaldar un referéndum de ámbito nacional y la totalidad de los países miembros de la Alianza. En 2013 se produjo la revolución ucraniana (Euromaidán) que terminó con la destitución de Viktor Yanukóvich [3], la cual fue calificada por Rusia como un golpe de estado. Este asunto generó un conflicto en el sureste de Ucrania, Crimea y Sebastopol, con mayoría rusohablante, que reclamó estrechar sus relaciones con la Federación Rusa. En 2014, ya con Putin de Presidente, la República de Crimea y la ciudad de Sebastopol fueron separadas de Ucrania por una serie de procesos políticos – militares y se las integró en la Federación Rusa como dos sujetos federales. La ocupación militar rusa se fusionó con un supuesto derecho de autodeterminación. Occidente terminó por aceptar.

               En febrero de 2015, con el ánimo de aliviar la guerra del Donbás se firmaron los acuerdos de Minsk entre los gobernantes de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania. Este territorio vive un conflicto armado desde abril de 2014 entre las milicias prorrusas separatistas de la República Popular de Donetsk (RPD), la República Popular de Lugansk (RPL) y el Ejército Ucraniano. Los acuerdos de Minsk, I y II, intentaron poner orden en el conflicto mediante la firma del alto el fuego y crear una franja de tierra de nadie y algunas medidas políticas del Paramento ucraniano que favorecieran la autonomía local de esos territorios. A día de hoy todo indica que no se ha conseguido ninguna de las dos cosas, es más se ha agravado, aunque alguna prensa internacional dice que lo firmado en Minsk, retocado, podría servir como base de un futuro acuerdo entre Rusia y Ucrania.

               En junio de 2017 el Parlamento de Ucrania acuerda que la prioridad de su política exterior es su integración en la OTAN, aspiración que la Alianza reconoce oficialmente en el 2018. En septiembre de ese año, el Parlamento ucraniano enmienda su Constitución para hacer de la adhesión a la OTAN y a la UE el principal objetivo de sus compromisos internacionales.

               El 24 de febrero de 2022 Rusia, tras anunciarlo en repetidas ocasiones la información estadounidense, invade Ucrania. Se inicia una guerra de imprevisibles consecuencias.

Mi relato no deja de ser una aproximación a una realidad compleja donde se está cociendo un nuevo orden internacional. Los intereses geoestratégicos, comerciales, financieros y políticos son gigantescos. Las medidas de Occidente para castigar la economía rusa pueden resultar letales incluso para el propio Occidente. A nadie le va a salir gratis esta guerra porque sus efectos colaterales van a ser gruesos e infinitos: nadie es una isla. Putin ha abierto un melón de consecuencias incalculables. Lo peor de todo los muertos, los refugiados – casi tres millones de personas huidas – y un sufrimiento atroz para cientos de miles. Ver ciudades ardiendo y devastadas en el corazón de Europa es apocalíptico y muy triste.

Las conclusiones tendrá que sacarlas cada lector pero todo apunta a que no se ha trabajado a diario para la paz. La paz tampoco es gratis. Es vergonzoso ver como conversan algunos líderes del mundo por videoconferencia, no tienen prisa, incluso se permiten algunas sonrisas de cara a la cámara por aquello del marketing…. Esta guerra, como todas, es un gran fracaso colectivo del que todos los gobernantes deberían aprender.

¿Calculó bien la OTAN sus sucesivas ampliaciones y sus previstas incorporaciones? ¿Guarda la Federación rusa los tics expansionistas de la antigua URSS? ¿Por qué China le deja hacer a Putin? ¿Quién o quienes ganan con esta guerra? De momento la PAZ parece que tendrá que esperar. Termino: Croacia ha sido advertida sobre su hipotético ingreso en la OTAN ¿Fake new o realidad?. La guerra de la desinformación forma parte de la guerra. Seguimos.

 



[1]OTAN en 1949: Bélgica, Canadá, Dinamarca, EE.UU., Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal y Reino Unido.

[2] Pacto de Varsovia en 1955: Albania, Alemania Oriental, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumanía y la Unión Soviética. Como observadores estaban China, Corea del Norte y Mongolia.

[3] Víktor Fiódorovich Yanukóvich (Yenákiyevo, 9 de julio de 1950) político ucraniano, presidente de Ucrania entre 2010 y 2014. Fue el líder del Partido de las Regiones, uno de los principales partidos políticos de Ucrania, y jefe de Gobierno ucraniano en tres períodos. El congreso del Partido de las Regiones lo expulsó de sus filas el 29 de marzo de 2014. Fue destituido en un golpe de estado por la Rada Suprema el 22 de febrero de 2014 por supuesto «abandono de sus funciones», a raíz de su huida, primero a Jarkov y luego en dirección desconocida, reapareció a la semana en Rostov del Don (Rusia). Actualmente se encuentra buscado por Ucrania por motivos de alta traición.

jueves, 10 de marzo de 2022

Ucrania: ¿un abismo?

 


               Tengo que admitir mi falta de conocimientos para analizar con profundidad y rigor la invasión rusa de tierras ucranianas pero la magnitud del desastre y lo terrible de la situación me llevan a explicitar mi solidaridad con Ucrania y el derecho que tiene, como nación, a decidir su futuro en libertad, sin el yugo de los perversos de turno. La violencia putiniana es inadmisible: bombardear instalaciones y personas indefensas es un crimen de lesa humanidad: hacerlo injustificadamente y con una vergonzosa superioridad raya en una maldad prepotente, ambiciosa e infinita. Imperdonable. No quiero que la impotencia me paralice. De esa incapacidad dominada nacen estas líneas.

1ª.- Putin y sus allegados han declarado la guerra unilateral, caprichosa y premeditadamente. La acumulación de fuerzas soviéticas en las fronteras de Ucrania así lo hacía presagiar. Era la crónica de una invasión anunciada a pesar de que Ucrania nunca ha sido una amenaza para Rusia. ¿Cómo puede amenazar una paloma a un halcón?

2ª.- Me pregunto ¿por qué ahora? Lo achaco a varias razones: La llegada de Biden a la presidencia de los EE. UU. es la primera. Putin temía más al ultranacionalista, fanfarrón e imprevisible Trump que a un más que previsible Biden. Tampoco es casualidad que Ángela Merkel haya desaparecido de la escena política europea. Ángela tenía un liderazgo y un peso que aún no tiene el actual canciller alemán Olaf Scholz. Los dos están recién llegados, situándose y en sus perfiles políticos no asoma ni la agresividad ni un fuerte liderazgo. Una tercera razón es que Putin necesita tapar la maltrecha economía rusa: no hay nada mejor que buscarse enemigos en el exterior y huir hacia delante. El circo de los militares entretiene mucho. Sabedor de que las democracias no resisten diez muertos y él, ex - espía de la KGB y opresor, puede resistir miles y de que China no iba a interferir en sus planes, la embestida estaba cantada. La experiencia de la anexión de Crimea y de Sebastopol apuntaba a su favor. La excusa del acercamiento de Ucrania hacía la Unión Europea no parece ser suficiente razón aunque supongo que algo habrá tenido que ver la afinidad con la Europa libre de la parte noroccidental de Ucrania y la tendencia rusófila de la zona suroriental, compuesta en su mayor parte por rusos étnicos y ucranianos rusófonos. El carácter empecinado, implacable, ambicioso y sin escrúpulos de Vladimir Putín hizo lo demás. Amargado como espía, sin respeto por nada ni por nadie, la KGB moldeó un carácter de presidente matón con miles de cabezas nucleares. Está claro que, exceptuando a Mijail Gorbachov, Rusia no ha tenido suerte con sus gobernantes. De todas formas, a la vista de lo que Putin ha hecho con sus opositores, políticos o periodistas, podríamos deducir fácilmente su comportamiento con los ucranianos y todo aquel que lleve la contraria a sus planes expansionistas.

3ª.- La brutalidad y desproporción de la agresión sobrepasa todos los límites legales y éticos y hace saltar por los aires los acuerdos internacionales. De todas formas, tengo la impresión de que, conforme pasa el tiempo, Putin aumenta su cabreo. Empezando por él, todos estamos sorprendidos de la resistente respuesta de los ucranianos y de las ucranianas. Esto parece que será para largo porque además una cosa es invadir un país y otra ocuparlo. Deseo fervientemente que los tanques soviéticos encallen en el barro, gasten su combustible o que los militares rusos – que los hay razonables – den un golpe de estado y paren esta estúpida e innecesaria guerra. La asfixia económica y financiera de Rusia llevará tiempo. Veremos.

4ª.- Acoger a los refugiados y ayudar a Ucrania sin molestar a Putin va a ser difícil. Las sanciones económicas pueden tener un efecto boomerang. Con los precios de los combustibles por las nubes, una inflación galopante, y gran parte de Europa dependiente del gas ruso será difícil que Putin no se salga con la suya. Vladimir, autócrata en estado puro, le ha dado un puñetazo al antiguo tablero y espera ganar posiciones una vez se vuelvan a colocar las piezas en un tablero diseñado por él. Además, en la cresta de su ola, se permite amenazar a Finlandia y a Noruega y a estrangular a la Europa libre, energeticamente hablando.

               ¿Hace bien Europa en no echar más leña al fuego para no ampliar el conflicto? Entendemos que sí a pesar de la vergüenza que se siente dejando sola a Ucrania, pero ¿hasta dónde llegará Putin? ¿Tocará o rozará a algún país de la OTAN? ¿Debe decidir Putin los países que entran a formar parte de la UE o de la OTAN?

5ª.- Estoy de acuerdo en el papel determinante de China. Sin su apoyo implícito Putin no se hubiera atrevido. Mientras más se meta Putin en problemas más dependerá del apoyo de Pekín. Eso puede convertir a Rusia en una provincia más del Imperio Amarillo. China lograría así echarle la pata encima a los EE.UU. De esta forma pasaríamos de la era de las super potencias a la época de una giga potencia.

6ª.- El diálogo debe ser el terreno de juego pero es más que evidente que Putin no quería dialogar o bien quería dialogar desde la posición de fuerza de una Ucrania invadida, así marca el escenario y también los acuerdos. El diálogo de Putin son los hechos consumados por la fuerza de las armas. ¡Pena de ocasión que han perdido dos ministras del Gobierno de España para convencer a Putin de que se quedara en Rusia! Quizás si Puigdemont y los implicados en el famoso procés catalán hubieran utilizado sus conexiones kremlinianas ahora estaríamos en otra cosa.

               La guerra es cosa de fanáticos, soberbios empedernidos, locos ambiciosos de poder y de grandezas, iluminados por el más acá o por el más allá, … Nadie en su sano juicio quiere una guerra……y nadie se mete en una guerra que sabes perdida de antemano, pero pregunto: Ante la realidad de una Rusia invasora ¿Tienen los ucranianos derecho a defender a sus familias, sus casas y su territorio? La Rusia de Putin tiene que tener su tendón de Aquiles, espero que entre todos sepamos encontrarlo y sirva como amortiguador de su ánimo guerrero. Por cierto a Putin hace días que no se le ve. Cuentan que podría estar enfermo. Cualquiera sabe.

               Ojalá que las conversaciones que van a mantener hoy en Turquía los ministros de AA.EE. de Rusia y Ucrania consigan parar la guerra. No nada más hermoso y añorado que la PAZ … sobre todo después de haberla perdido. A ver qué condiciones se ponen sobre la mesa y si son capaces de cumplir lo que firmen, sin vencedores ni vencidos, aunque los incumplimientos de Putin sobre los corredores humanitarios conducen con rapidez a la desconfianza…. Pero sentarse a hablar es un buen punto.

Putin ha convertido a Ucrania en un abismo por el que corremos el peligro de despeñarnos todos. A pesar de ello no vamos a perder la esperanza de una PAZ sólida, pronta y duradera. Somos muchos los que la queremos.