jueves, 13 de agosto de 2015

Coleccionismo y coleccionistas

                 Una colección es un conjunto ordenado de cosas, por lo común de una misma clase y reunidas por su especial interés o valor. Estamos acostumbrados a ver como la gente coleccionamos monedas, sellos, vasijas de cerámica, escritos o cuadros. Últimamente todo es susceptible de ser coleccionado: autógrafos, discos, zapatos, máquinas de ferrocarril o automóviles pueden generar auténticas pasiones. El interés y la curiosidad humana no tienen límites y las fijaciones de las personas abarcan un espectro cada vez más amplio de objetos. Por poseer determinados ejemplares de algo se conspira, se paga e incluso hay gente que mata. Lo importante es poder ver en la intimidad de tu casa ese objeto casi único, irrepetible. También se disfruta enseñándolo a las amistades más íntimas y bajo palabra de honor de que no desvelarán ningún tipo de detalle. Determinados vestidos de famosas actrices, joyas de reyes, fósiles del cretácico, películas de los años 20 o fotografías de la II Guerra Mundial pueden colmar de felicidad a una mente que lleva años intentando conseguirlos.
            Dicen que no es bueno ser coleccionista porque resulta muy complicado tener una sola colección completa y además en buen estado. Y eso es frustrante. Además si la completaras, necesitas empezar otra nueva colección para que tu vida tenga sentido. Esa especie de ansia ambiciosa por poseer piezas excepcionales, por estar siempre buscando - hay ejemplares muy raros y escasos – corre el riesgo de convertirse en una peligrosa patología que te destruye. Además el desequilibrio puede ser total y el egocentrismo por tu colección puede aislarte y pasar de dueño a esclavo de tus objetos.
               Como contrapunto a la colección de objetos me permito reflexionar sobre otros tipos de colecciones…… colecciones bastante más difíciles por su grado de abstracción. Qué tal una colección de vanidades? ¿Por qué no intentar una original colección de crepúsculos? ¿No sería encantadora una colección de olores sin frascos? ¿Y una de recuerdos mezclada con sensaciones? . El futuro museo de autocríticas competiría con el de ambigüedades y mentiras mientras que la colección de mediocridades no le haría sombra a una buena colección de dogmáticos absolutos. Colecciones de impulsos contenidos, de momentos de soledad, de sentimientos encontrados serían analizadas por grandes especialistas que dejarían constancia de su importancia. El coleccionista de besos perdidos
visitaría al de impotencias calculadas para proceder a algún posible intercambio. La coleccionista de amaneceres despertaría cada día con el que más le gustase mientras que la colección de insignificancias insignificantes pasaría desapercibida. Colecciones de lunas llenas, de eclipses totales de Sol, de sombras redondeadas, de insomnios, de miradas, de intranquilidades o de complicidades se venderían en los mercados de las emociones esenciales. El coleccionista de nacionalismos trasnochados pensaría que su colección es la mejor del mundo , además de ser la única y verdadera colección. 
               A veces las colecciones, tan valiosas y tan próximas, nos dificultan detectar a las personas que nos rodean y a sus sentimientos. Nos dificultan compartir. Podríamos coleccionar  amigos, solidaridades, secretos y confidencias, risas, brisas marinas, empatías, confianza, temores y conversaciones, silencios........si, creo que es oportuno reflexionar para priorizar nuestras colecciones sin confundir valor y precio.



martes, 11 de agosto de 2015

Caños de Meca: percepciones de un niño en los 50

            Era en los veranos. Década de los 50. Yo, un niño con 6 u 8 años. Todos los veranos íbamos a Cádiz para estar con la familia de mi madre. Vejer no tiene playa, pero la familia tenía un cortijo en Caños de Meca.

Cortijo- vivienda en playa.1.958

 Recuerdo que con mi incipiente uso de razón, lo del cortijo me descuadró. Yo esperaba una hacienda típica andaluza con buena fachada, al menos dos plantas, ventanas con rejas, algún balcón y algo de patio. Pues no. El cortijo era una especie de gran choza de una sola habitación, suelo de albero  y un par de pequeñas ventanas de madera. Sus paredes eran blancas y gruesas y alrededor de dos metros de altas. Su techo era de paja y en él podíamos ver una serie de palos que  entrelazados  constituían el armazón del techo. Encima un grueso techo de  paja, imagino que bien cosido para aguantar las frecuentes  levanteras que tanto molestan. La gran habitación se dividía en otras más pequeñas por medio de cortinas y sábanas. En la puerta de entrada se construía una especie de habitación suplementaria con las frecuentes cañas que se criaban por todos sitios. Era una especie de sombrajo - habitación cuadrada. La más fresquita de la casa porque permitía el paso del aire y no entraba el sol.  A veces le hacían una abertura lateral, pegada a la pared, a modo de puerta. Recuerdo que se utilizaba como comedor. Velas, lamparitas de aceite o petromás iluminaban nuestras felices noches en un paraíso por descubrir.
Luz y nubes. Faro de Trafalgar

Podría haber 30 o 40 familias, la mayor parte de Vejer, y un cuartel de la omnipresente Guardia Civil. El panadero iba con un caballo una vez a la semana. El pescado era exquisito y abundante, fresco del día, pescado por un viejo lobo de mar al que llamábamos "Cachila" y al que ayudábamos a sacar la barca del mar por la mañana temprano. Cubos llenos de diferentes pescados eran comprados por los presentes por medio de una pequeña subasta en la misma playa. Toda una experiencia y un privilegio.

Familia de la época de excursión
 a "Las Cortinas"
He comentado ese escenario porque ayuda a situarse y conocer las condiciones de vida por aquellos años finales de los 50 e inicios de los 60 en Caños de Meca. Los Caños era un lugar aislado, primitivo, carretera infernal para ir a Vejer o a Barbate. El fantástico faro de Trafalgar y la presencia de escasos coches eran la únicas conexiones con el progreso y la tecnología. También los faluchos de Barbate iban y venían en su búsqueda de pescado y de noche podíamos observar los destellos del faro de Tánger. La imaginación , no sé a los mayores pero a los niños se nos disparaba con tanta belleza. Todo lo demás era natural. Un pequeño acantilado separaba las casas de la playa. Todas miraban al mar.  En su parte inferior, ese acantilado derramaba agua dulce cristalina y fresca y formaba pequeños ríos que morían rápido tragados por una arena increíblemente fina. Cuando ese agua se canalizaba por medio de pitas pinchadas en el acantilado a un par de metros de altura, nos servía de duchas. De ahí el nombre de Los Caños. El mar se había comido la base del acantilado provocando algunos desprendimientos y una especie de cuevas - covachas - que rezumaban agua por el fondo y por un techo, no demasiado alto, lleno de irregularidades. Algunas cuevas eran grandes. Todas frescas. Un día vi refrescándose en ese agua botellines de Cruzcampo y Mirindas de naranja. Recuerdo un bote de aceitunas y algunas latas de mejillones. Fue el principio. Creo que se llamaba "El Capi", era un hombre del lugar y se había dado cuenta de que a la gente le gustaba la playa y un aperitivo. Con el tiempo vi sillas de madera en X, plegables y mesas compañeras metidas en esas cuevas. Habían nacido los chiringuitos.


Playa Caños de Meca. Pedro Sánchez
        Los permisos, la higiene, los impuestos, la lista de precios y todo eso brillaban por su ausencia. Había agua corriente y un marco incomparable. Más que suficiente. Con el tiempo estos pequeños negocios proliferaron y tuvieron que sacarlos de la misma playa y  trasladarlos al filo del acantilado, arriba.  Cañas, palos y soguillas de esparto - tomizas - fueron sus materiales de construcción. Desde arriba las vistas de las rocas, de la "Punta" y del Faro eran espectaculares. Los Caños eran un alhaja, nombre que también dábamos a una fila de rocas bastante metida en el mar - rica en cangrejos y erizos - que el agua cubría con la subida de la marea.




viernes, 7 de agosto de 2015

Percepciones en el Pais Vasco

Kaixo! Egun on! ( Hola! Buenos días!)
    
Desde Monte Urgull, isla de Sta Clara y Monte Igueldo
             Recientemente he visitado las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa - Bizkaia eta Gipuzkoa . Han sido unos días intensos, andados, cargados de novedades y llenos de fuertes impresiones. Nunca había estado allí. Sólo de paso.
       
         No es mi intención sentar cátedra en lo que afirmo o analizo, pero sí puedo asegurar que son mis percepciones y  mis impresiones. Es opinión. Tengo que admitir que la compañía  familiar era muy buena. También es posible que las circunstancias vacacionales hayan facilitado nuestra estancia y posiblemente dulcificado algunos recuerdos. No lo sé.

Puente próximo a Palacio Lili. Cestoa
           Mi primera impresión es que este rincón de España en Europa es un lugar privilegiado. El  verdor permanente de sus campos indica un buen clima suavizado además por la presencia del mar. Su relieve montañoso te eleva y te relaja. Toda su geografía te transporta a una inmensidad que a veces  sobrecoge. El paisaje de esas zonas del Cantábrico es único. La mezcla de ese mar multicolor unido al azul - a veces grisáceo - del cielo, a tonos de marrón de las montañas y al verde verdísimo de su increíble vegetación produce casi un estado hipnótico en quién lo mira. ¡ No puedes dejar de mirar y de admirar tanta belleza!. Bosques frondosos  ¡ y limpios! en cimas y valles, acantilados de cine que bañan sus pies en generosa espuma salina, orografía escarpada y agresiva que siempre te reta a subir, mar bravo sin límite con playas llenas de gente y frecuentes barcos dibujados en las olas o en el horizonte, cielo vivo que se viste con cambiantes nubes y siluetas de gaviotas.....¡ un maravilloso espectáculo!. Espectaculares y continuas sensaciones que terminan por embotarte los sentidos y te drogan con una sobredosis de belleza que cuesta trabajo asimilar. Aparte de estos privilegios naturales creo que el País Vasco tiene privilegios políticos. El reconocimiento y amparo de la Constitución Española de 1.978 de los derechos históricos , con sus tres Diputaciones Forales con amplísimas competencias, es algo singular en la Europa del siglo XXI , aunque también Navarra tiene una situación parecida.
Casas típicas . Hondarribia
             Sigamos con el viaje. Los vascos que yo he conocido son gente muy amable, acogedora, educada y empática con el visitante. Seguramente el ambiente vacacional nos han influido a todos. Íbamos a pasarlo bien  y así ha sido, pero hay que decir que todas las personas con las que nos encontramos nos atendieron divinamente. ¡ Y no han sido pocas !. En bares, cafeterías, trenes, hoteles, tiendas, calles, caminos, mercados, mercadillos, ciudades o pueblos todo el mundo se implicó para responder preguntas, facilitarnos la mejor comida (¡ Vaya gastronomía la vasca !) o aconsejarnos posibles lugares a visitar. Incluso se te adelantan si te ven con cara de pregunta o de duda. Con total corrección y en perfecto castellano. Ningún problema con el idioma, ninguno y eso......en los tiempos que corren, es de agradecer. Por cierto que la mayor parte de la información - en todos sitios - está en euskera y en español. Evidentemente también lo hacen en inglés y francés. El vasco, al principio, parece algo hosco y frio pero no son así: la cordialidad  gana con rapidez conforme se desarrolla la conversación. Son como se manifiestan......sin complejos.


Bosque pintado (Agustín Ibarrola)
           Otra cosa que me llamó la atención es su alto nivel de vida. Las estadísticas dicen que el País Vasco es la comunidad más rica de España con una renta per cápita del 131% de la media nacional y se nota. Mi consideración sobre los precios es que pueden estar entre un 15 - 20% mas caros. Nada que ver con Andalucía. ¡Parece imposible que pertenezcan al mismo Estado!. Euskadi y Andalucía son como trozos de países diferentes. Resulta impactante su magnífica red de carreteras - algunas de peaje - y su red ferroviaria de metros y cercanías. Por cierto que lo de los trenes es apabullante: nuevos, preciosas y numerosas estaciones, todo funcionando con sistemas informáticos impecables, seguros, puntuales, limpios y ¡ baratos !. Un acero inoxidable de calidad abunda en todas las obras públicas. Escaleras mecánicas en calles empinadas ayudan a moverte en algunas  ciudades, lo mismo que ascensores públicos para salvar calles a distinto nivel. Consecuencia de este alto nivel de vida debe ser también la significativa presencia de niños en calles, parques y playas. Hemos visto muchas parejas jóvenes con tres y cuatro hijos. Niños por todas partes, como hacía tiempo que no veía. Comentan que las medidas y ayudas sociales para colectivos desfavorecidos llegan con normalidad y recogen personas y necesidades de sectores muy diferentes.....aunque siempre se puede hacer más.

Playa de Zumaia
          En aspectos identitarios me han parecido machacones y pesados. Para mí demasiada bandera, demasiada tradición, demasiada exaltación de lo vasco, demasiados matices étnicos....seguramente son flecos de todo lo vivido y de todo lo sufrido, pero resulta incómodo. Esa continua necesidad de autoafirmación puede responder a tiempos de represión, tiempos que afortunadamente ya pasaron. En este sentido creo que la ciudadanía vasca tiene mucho que agradecer a la Corona, a las Cortes  Constituyentes Españolas y al resto de Comunidades Autónomas. Indudablemente los vascos han sido los primeros propulsores de su historia, pero la España democrática les ayudó - y sigue ayudando - a recuperar un equilibrio, una paz y un lugar en Europa. Por cierto que la bandera de España ondea con normalidad en la mayor parte de edificios oficiales y el español se escucha y se habla en todos lados. En multitud de bares y cafeterías he visto la tele conectada a los informativos de la 1, 24 h. Tengo la impresión de que cada día son más los vascos que relativizan "lo vasco". Así parecen confirmarlo las encuestas pues en un año el independentismo en Euskadi bajó del 30% al 26 % y la gente valora por igual a Podemos y al PNV, estando Podemos por encima de Bildu. Creo que merece la pena destacar la política de moderación y prudencia que - a mi juicio - está llevando a cabo el lendakari Iñigo Urkullu.

Museo Guggenheim desde la otra orilla
        No puedo terminar sin dedicar unas líneas al Guggenheim de Bilbao, auténtica joya como contenedor y como continente, ya que ambos recogen para mi un canto a la libertad. No puedo decir lo mismo de San Sebastián 2016. Aparte de la poca presencia en la ciudad de este importante evento en el que Córdoba compitió y del que fue injustamente apartada, parece que se han producido muchos , quizás demasiados, cambios en la organización y la mayor parte de las actividades se focalizan en una divulgación de lo vasco en Europa, tergiversando el sentido de "una capital cultural europea". Así son las cosas.

       En cualquier caso han sido unos días fantásticos, a pesar de la lluvia. Gracias a todos los que nos ayudaron a pasarlo bien y hasta otra ocasión. ¡Eskerrik asko eta ireki berriro!.
San Juan de Gaztelugatxe

miércoles, 5 de agosto de 2015

Inmadurez o egoismo ?

Su pino me quita la luz y mancha mi terraza. Es del vecino de al lado. Después de años de limpiar y cierta oscuridad en la fachada de la casa decido llamarlo y le explico la situación. Me ha costado hacerlo, he esperado años…...pero la suciedad diaria de sus hojas y la luz eléctrica que hace del salón una especie de cueva me impulsa y lo llamo. “Yo no quito el pino” es toda la respuesta de alguien que consideraba vecino, conocido y con unas relaciones de más de 30 años. “La suciedad la  genera la hiedra que tenéis y los árboles de la calle, mi pino no”, me dice. Además, hace 15 años no me dejasteis elevar el tabique de medianería. Bueno pues poda algo, recorta algunas ramas para que entre algo más de luz y las hojas de pino no caigan en mi terraza. “Yo no quito el pino”. Y eso de que no deja entrar la luz es una tontería, así estáis más fresquitos en verano. Le respondí que no se enfadara, que no subiera el tono, que al menos hablemos con normalidad. “Yo no quito el pino” me responde con una vehemencia y una contundencia llena de soberbia. Le recuerdo que el pino molesta, que otro vecino tuvo que quitar otro parecido, que los estatutos de la Comunidad….…… Casi me cuelga y se despide con cierto desdén diciendo que no va a hacer nada y que a él le gusta como está. Para más inri me he enterado que tienen la casa en venta y hace años que no van por allí. Sus despectivas palabras martillean mi cabeza: ”Yo no quito el pino, ni lo podo ni nada…..mi pino no molesta”.
Salvando las distancias, esta situación me recuerda a cuando llamábamos a unos padres al instituto y le comentábamos que su hijo era un posible maltratador. :¿Mi hijo? . Mi hijo es uno de los mejores alumnos del centro y muy amigo de sus amigos. Si, eso es cierto, pero……entre él y otros dos le están haciendo la vida imposible a un compañero. Eso es imposible, tonterías de niños, juegos,…..mi hijo es cariñoso con toda la familia…..algo guasón, eso es todo. Pero es que en varias ocasiones ha insultado a un compañero, se rie de él, lo ridiculiza en público, incluso a veces le da collejas y empujones……. “Algo habrá hecho esa mosquita muerta”……mi hijo no es así y tendrán que demostrarme todas estas absurdas acusaciones……Creemos que debería de hablar con su hijo…..estamos preocupados por una deriva incontrolada de la situación…..además hay un compañero que lo está pasando mal. “Pues que se vaya a otro centro si no es capaz de adaptarse a este”. La distancia y el tiempo lo curan todo. Se le pasará y se acostumbrará a las bromas de los demás…..eso le hará más hombre. Además hay otro par de compañeros, no?. Supongo que habrán hablado también con ellos y con sus padres……..
 
Otra situación similar que repite excusas y más excusas y que resulta frecuente es la típica gotera del cuarto de baño. Es normal que la bañera o el lavabo pierdan agua y manchen el techo del vecino de abajo. Este sube y comunica la avería. La primera respuesta siempre es “Será de la comunidad……nosotros no hemos notado nada”. Verás es que el agua cae hacia abajo…..es lógico que vosotros no tengáis manchas. Baja a ver mi cuarto de baño. “Yo ahora no puedo…… lo hablaré con mi marido y que baje él…..pero es muy extraño. ¿No tendréis vosotros una tubería por el techo?. A veces ocurre. En este bloque las tuberías del techo son del vecino de arriba….esa avería tiene que ser vuestra. Baja y lo miramos. Pues nosotros,hace diez años, arreglamos nuestro WC y estoy segura que no tenemos nada que ver. ¿Habéis hablado con el presidente de la comunidad?. Él sabe por dónde van las tuberías en esta casa. Además si hay que abrir, será por vuestro baño. Siempre se hace así.
               Habitual es también la escena de un perro que en el parque se te acerca a olisquear tus pantalones o a dar vueltas a tu alrededor. Tú que no conoces al perro y tampoco sus intenciones te mueves intentando esquivarlo o alejarte. El perro juega contigo y sigue buscándote. Desde un banco se oye una voz que en tono cansino te dice “ Si no hace nada. Mi perro es muy mansito y nunca hizo daño a nadie”. Eso lo sabe usted, pero no yo. Debería de ir sujeto con una correa y también el bozal puesto. Yo siempre lo llevo atado pero en el parque lo suelto para que se relaje y se divierta. El bozal lo tengo en casa porque no le gusta nada. Pero no se preocupe que no hace nada. En los espacios públicos los perros deben de estar controlados y sujetos por sus dueños, hay niños, personas mayores……..Pero si es un cachorrón que sólo quiere jugar ¿verdad Poli?. Ya, ya…..pero si va suelto no sabe usted dónde hace sus “cosas” y no las podrá recoger. No, que va….cuando hace caca él me avisa con un ladrido y yo la recojo. Está muy bien enseñado, es muy inteligente……
 
               Supongo que la actitud de defenderse es genética. Supongo que a nadie le gustan los problemas. Supongo que lo mas frecuente es intentar matar al mensajero……pero ese aroma de prepotencia, esa permanente intención de desviar la propia responsabilidad –  ese de entrada yo no he sido- esa propensión a torcer la realidad para quitarse de en medio…..me pone de los nervios y más cuando se trata de personas mayores que pretenden escabullirse como adolescentes. ¿Cuáles son las raíces de esta incapacidad para la autocrítica?.

sábado, 27 de junio de 2015

Introspección




Introspección es una especie de palabra compuesta que para mí significa algo así como inspeccionar tu interior. La RAE la define como observación interior de los propios actos o estados de ánimo o de conciencia. Podríamos decir que es una reflexión, una meditación, un análisis hacia lo más íntimo.

          En un mundo dónde la imagen esclaviza, dónde las personas nos afanamos por tener un cuerpo escultural o el mejor que se pueda, dónde las modas de ropas y complementos arrasan, dónde los tatuajes y el corte de pelo marcan la personalidad…..la introspección es la gran olvidada. Parece que molesta conocerse.

          Más o menos siempre fue así. Para mucha gente es y fue importante vivir en un determinado barrio, tener tal o cual modelo de coche, comprar o comer en señalados establecimientos, veranear en elegidos lugares o tener como amistades a las familias plin y plun. Lo más que se podía y se puede decir de una reina o un actor es que "sus cosas" marcan tendencia. La gente con menos medios bastante tenía y tiene con buscarse la vida. 

         Aunque cultivar la imagen no tiene una relación directa con el dinero, si es cierto que siempre preocupó más a gente famosa o adinerada, políticos, gente de la nobleza, toreros, empresarios de cierto nivel, artistas y similares. Para las clases medias y bajas todo era más estándar, menos artificial. En las últimas décadas del siglo XX, supongo que debido a la consecución de cierto estado de bienestar después de la II Guerra Mundial, la gente de clase media y baja empezaron a emular comportamientos de los sectores más ricos de la sociedad. En otro nivel, pero lo hicieron y se sigue haciendo. Veranear se democratizó en los años 60 – 70. Fue también en esa época cuando la ropa de marca fue asequible a más gente. La segunda residencia (más o menos pomposa), en el pueblo o en la playa, se hizo realidad. El progreso y el desarrollo económico vulgarizaron – de alguna forma – los comportamientos y hobbies de las élites. Y es que la imagen engancha a todo el espectro social, hace girar cabezas, provoca buenas vibraciones en la persona y aumenta la autoestima. Ser admirado por tu entorno o en las redes sociales es lo más para una persona que lo intenta. Hoy los móviles, las redes sociales, los viajes - aunque sean low cost - y los grandes almacenes unidos a tiendas de todo tipo para todos ayudan a mucha gente a estar presente, a tener un protagonismo. Si estoy en Facebook y Twiter y gasto algo, mi imagen tiene un sitio, existo.

          Cultivar tu imagen creo que está bien. El problema viene cuando dedicas la mayor parte de tu tiempo a eso, cuando esa imagen la adulteras de superficialidades, cuando “se viste” uno de lo que no es, cuando conviertes tu vida en una obra de teatro, en una realidad virtual. El efecto pantalla - estar pegado a una - del ordenador, móvil, televisión, tablet o video juegos te introduce en una verdadera nube de virtualidades que te dan imagen, pero te alejan de la realidad. Recuerdo una peli en la que el protagonista decía que su vida sólo era real cuando estaba encima del escenario. Esas exageraciones de gimnasios, viajes, ropas, maquillajes y cortes de pelo, copas diarias, conversaciones banales repletas de superlativos, uso de móviles de última generación, compras compulsivas etc……todo ese ropaje transforman a las personas de tal manera que las convierten en desconocidas para ellas mismas y para muchos de los que las rodean.

        Echo de menos algo más de tranquilidad, algo más de reflexión, algo más de introspección. Las personas tenemos un mundo exterior y un mundo interior y debe de existir un equilibrio. Alguien dice que la introspección es tarea de héroes. No estoy de acuerdo. Debiera ser tarea diaria de todas las personas. Encontrarse con uno mismo, mirarse en el espejo te sitúa y te ayuda a vivir. Te haces mejor y te ayuda a ponerte en la situación de otros. 

De alguna forma hago una llamada a la frase que utilizaban los romanos para atemperar a emperadores y generales victoriosos “Recuerda que sólo eres un hombre”. De alguna forma querían romper con ese exterior que los ensalzaba como dioses.

Llegado este punto y completando lo anterior, me permito recomendar este enlace:


 

 

 

 

 

 

martes, 23 de junio de 2015

Tareas emocionales


El sistema educativo en España siempre ha estado demasiado pendiente de los contenidos aptitudinales y no tanto de los aspectos relacionados con la actitud. Sinónimos de actitud son carácter, talante, conducta, condición, manera etc. No cabe duda que resulta mucho más sencillo aprender a sumar quebrados que ejercitarse en el respeto y en la responsabilidad. Los alumnos pueden acosar a una compañera o reírse del gordito de la clase al mismo tiempo que sobresalen en Sociales o Conocimiento del Medio. En las disciplinas académicas solemos ser bastante más exigentes que en los perfiles educativos. Así una alumna puede ser considerada como muy buena si su nota media es sobresaliente aunque sea egoísta e intolerante.
 
               A los docentes el equilibrio nos resulta difícil y solemos decir que no tenemos tiempo para instruir y educar. Es cierto que los padres, tutores o progenitores (no es este el tema aquí y ahora) deben tener el mayor espacio y responsabilidad en la educación de los hijos, pero la escuela tiene su cuota y ha de asumirla. Digamos que el reto de familia + escuela (*) está en formar personas con conocimientos y habilidades, personas que sean capaces de enfrentar con cierto éxito las dificultades que se vayan encontrando. Estas capacidades deben permitirles ser felices compartiendo esa felicidad, integrarse como ciudadanos en la sociedad y progresar en su campo profesional.
 
La inteligencia emocional debe reconocer y analizar las emociones propias y las de los demás, moderar estas emociones y el tipo de respuestas que da en tiempo y forma. Nadie duda que las emociones son esenciales en nuestra vida y que nos ayudan a responder a lo que nos sucede y a tomar decisiones, mejoran el recuerdo de sucesos importantes y facilitan nuestras relaciones con los demás. No obstante, también pueden hacernos daño cuando suceden de repente o con la intensidad inapropiada o cuando desaparecen o se mantienen sin un mínimo control por nuestra parte. Pero es importante recordar que la inteligencia emocional es una habilidad y se puede aprender.

                Por todo esto sería importante, sin caer en exageraciones ni dogmas, que la escuela trabajara actitudes con cierta sistematización y, sobre todo, en casos de cierta gravedad. Y como lo que no se evalúa se devalúa habría que poner tareas de recuperación y evaluación.

                Trabajar actitudes o mejorar la inteligencia emocional está directamente relacionado con casi todos los modos de acoso. De alguna forma acosa el alumno impertinente que no deja dar una clase. También es acoso reírse de los gorditos de la clase o de los que llevan gafas. Menospreciar a alguien por un defecto físico o psíquico es una crueldad incalificable pero frecuente. Los hay listos o guapos que desprecian a los más esforzados o feos. Niños y adolescentes tienen que aprender que nada de esto está bien. La mejor manera es haciendo actividades para que reflexionen sobre esas situaciones. Los padres deben de hablar de estas cosas con sus hijos y más si maestros y profesores facilitan algunas pistas.

                Un alumno insolidario debería realizar actividades para controlar y moderar esa negatividad y aumentar su empatía. Un alumno tímido podría realizar un trabajo en la calle preguntando a personas diferentes sobre un tema de su interés. Aquel que no deja de interrumpir en clase podría redactar unos folios sobre la necesidad del saber estar en los sitios y la inoportunidad de un protagonismo excesivo. Aquellos que les molesta el bien ajeno tenemos que hacerles ver lo que se pierden al no disfrutar de ello. La familia y la escuela deben dejar claro – con hechos - que compartir es mejor que no hacerlo.

                En la sociedad hay ejemplos – para mí – muy claros de la bondad de la inteligencia emocional. En el deporte, se puede disfrutar muchísimo la victoria de tu equipo sin necesidad de humillar o despreciar al rival. En el campo de la política siempre preferiré a quién se dedica a hablar de lo suyo que aquellos que invierten su tiempo en despotricar e insultar a los demás. ¡Eso también es inteligencia emocional en positivo!. Los insultos y procacidades que se hacen por medio de las redes sociales son para mí, también, un claro suspenso en inteligencia emocional.
 
               Se trata de educar la impulsividad, no de racionalizarla. Niños y jóvenes tienen que interiorizar que no están solos en el mundo. ¡Hay mucha gente como tú, como yo….y todos merecemos respeto!. También esto se nos puede aplicar a muchos adultos (me he tropezado con jóvenes más maduros que sus padres). Sé lo complicado que es y que no es tarea de un día, pero hemos de intentar que los jóvenes comprendan que las penas compartidas se dividen y las alegrías compartidas se multiplican, al mismo tiempo que no podemos dejarnos arrastrar por lo penoso de una situación ni por lo supermaravilloso de otra. Tender al equilibrio – aunque a veces fallemos – nos vendrá bien.
Convierte tu muro en un peldaño. No es magia, es inteligencia emocional. 
 
(*) Principales agentes educativos siempre ya que el resto de la sociedad (medios de comunicación, colectivos y asociaciones, partidos políticos, entidades financieras….) tienen una labor bastante desdibujada y a veces des-educan.

sábado, 20 de junio de 2015

Emigrantes. Solución?

Desde mi percepción ¿Cómo veo el problema de la emigración?

           La emigración es un fenómeno social universal en el tiempo y en el espacio que, básicamente, consiste en un enorme deseo o inquietud por viajar a otro país con la intención de mejorar tu status y el de tu familia, sobre todo en el ámbito económico y social. Las personas valoramos el dinero y los derechos, especialmente las que no disfrutan de ellos.

          La emigración ha existido siempre y se produce desde los países más pobres o subdesarrollados hacia los países más ricos, con un mejor nivel de vida y con una considerable legislación sobre los derechos humanos. Cuando yo era niño, en la década de los 60, los españoles se iban a buscar trabajo a Alemania, Suiza, Francia etc….En Galicia está muy arraigada la emigración a Sudamérica. Los mejicanos se afanan por entrar en USA y los africanos lo intentan en Europa. Los chinos se han establecido por medio mundo. Los pakistaníes se buscan la vida en los países del Golfo Pérsico, los países anglosajones en general, y el Reino Unido en particular mientras que los indios – India - lo hacen por los países del Sureste asiático y Golfo Pérsico.  
España ha sido y es un país de emigrantes. Hoy, España, recibe y aporta emigrantes. Por un lado emigramos hacia Francia, Alemania y Reino Unido en Europa. También buscamos trabajo en USA y Sudamérica. Por otro España recibe emigrantes subsaharianos y sudamericanos para realizar tareas que los españoles no queremos realizar. Los españoles que salen suelen tener titulación universitaria y buscan ocupaciones más cualificadas y mejor pagadas.

Si nos centramos en los africanos que llegan a Europa (España, Italia….) mi primera valoración personal es un tremendo sentimiento de impotencia. Impotencia porque poco puedo hacer para remediar una situación que afecta a miles y miles de personas. Hablo de los africanos pero igual se podría decir de los mejicanos o de los pakistaníes. Los problemas y las dificultades son muy similares.
En primer lugar, creo que los emigrantes son víctimas inocentes de las políticas aplicadas por los gobernantes de su propio país. Asumo que cada país tiene unas peculiaridades pero en general se han aplicado políticas con escaso contenido social, con precaria preocupación por la personas. Políticas que mantenidas en el tiempo han generado excesivas desigualdades entre la población: cada vez hay más gente que vive muy bien y más gente que vive muy mal. Gobernantes ególatras y mal formados – en muchos casos apoyados por los militares – caricaturizan los Derechos y la Democracia. A esto hay que añadir – casi siempre – presiones de multinacionales y gobiernos extranjeros que nunca o casi nunca han tenido en cuenta a los de más abajo. La incultura, la lucha política interna, la desorganización y algunas fricciones bélicas con países vecinos ayudan a generar una situación extrema de miseria, fracaso y abandono. La gente quiere mejorar y se lanza a la aventura con desesperación, aún a riesgo de perder su vida. La inmigración tiene mucho que ver con la existencia de estados fallidos.  

               Es por esto que considero esencial tomar medidas en los países de origen. Las acciones de ayuda de ONGs, organizaciones religiosas o activistas sociales palían necesidades pero son claramente insuficientes. Se necesitan acciones coordinadas de gobiernos e instituciones internacionales con el Gobierno Local. Es esencial generar estructuras de Estado de derecho que disminuyan las inseguridades de todo tipo. Es prioritario potenciar lo autóctono, mantener las familias unidas, abrir escuelas y talleres in situ, potenciar la pequeña y mediana empresa, desarrollar comunicaciones, administrar justicia y sanidad, crear país…..no se trata tanto de darles pescado como de enseñarles a pescar. Como esto es lento, necesitarán ayudas durante un tiempo, pero cada vez menos. Ayudas supervisadas para que lleguen a paliar las verdaderas necesidades de la gente y no a engrosar las arcas de los corruptos del país. 

               La lucha contra las mafias que trafican con personas es absolutamente imprescindible. Su actividad es de lo peor. Aparte del dinero que cobran a los emigrantes, no dudan en abandonarlos a su suerte a la primera de cambio. Embarcaciones en mal estado, sin el combustible necesario, empaquetadas de personas se convierten en trampas mortales y hacen del Mediterráneo un colosal cementerio. Si Europa tiene una identidad económica, necesitamos que se equilibre con una identidad política (cosa tampoco fácil). Y esta identidad política debe reflejarse en acciones conjuntas contra estas mafias que cubren nuestras fronteras de indignidad. 

               A los que lleguen habrá que atenderlos. La manifiesta insolidaridad de países del norte de esta Europa virtualmente unida es inadmisible. Suponemos que es necesario más salvamento, más medios y menos policías. Abandonar a su suerte a los miles y miles de seres humanos es indigno, injusto y vergonzoso. Con una población envejecida y una natalidad bajo mínimos, Europa necesita gente integrada, gente que la respete y la asuma como su segunda patria. Lumbre y vino en palabras de Serrat.
               Hay que trabajar para fomentar la inmigración legal, hay que trabajar contra cualquier brote de xenofobia, hay que mejorar las condiciones de acogida y no permitir que el Mediterráneo se convierta en coto de caza de piratas y mafiosos. 
 
               Cada vez que se ahoga un emigrante en el mar todos nos ahogamos un poco más. Las personas que desesperadamente tratan de alcanzar nuestras fronteras son gente inocente. Es posible que no tengan papeles pero tienen proyectos, familia, sentimientos, esperanza, ilusiones, ganas de trabajar y de vivir. Europa no puede darle la espalda y dilatar soluciones en el tiempo. Es un reto que merece la pena afrontar ya.

 

lunes, 18 de mayo de 2015

Bicicletas


             Recuerdo cuando mis padres me cambiaron la BH por un colchón Flex a un trapero que periódicamente pasaba por el pueblo. Desconozco si el trapero ganó, supongo que sí, pero yo perdí algo de libertad y de capacidad de escapada. Tendría alrededor de diez u once años cuando mis padres pidieron a las entonces Vascongadas una bicicleta BH.
Beistegui Hermanos, también denominada BH Bikes, es la denominación y una de las marcas comerciales de la empresa Bicicletas de Álava, S.A. La empresa tiene su sede en la localidad vasca de Vitoria, en Álava, aunque es originaria de Éibar (Guipúzcoa) y es una de las más importantes de España.
            En el pueblo, primeros años de los 60, los niños teníamos la costumbre de dar grandes paseos con las bicis. Por un lado emulábamos la autonomía de los mayores y por otro dábamos rienda suelta a la imaginación por campos y caminos gastando una energía que nos sobraba. El término de mi pueblo, Alcaracejos, dentro de la comarca de Los Pedroches era auténtico, genuina pata negra de dehesas con encinas donde pastaban ovejas y cerdos. Pasear por aquellos caminos sin que nadie te vigilara, con amigos y con el aire en la cara era una sensación de bienestar sin medida. Cuando se desinflaba una rueda se desinflaba parte de tu espacio vital por eso siempre llevábamos bombas y si se pinchaba – aparte de entrar en un estado de parálisis y soledad - eras tú el encargado de desmontar la cámara, buscar el pinchazo, limar impurezas que lo rodeaban, poner la disolución y apretar el parche elegido.
               Mis padres, supongo que consumidos por la incertidumbre que rodeaba al “no sabemos dónde estás” decidieron el cambio con buena intención. Desde ese día tuve mejores sueños pero perdí las ruedas que me ayudaban a volar y cierta fortaleza en las piernas y en el ánimo. Sirva esta anécdota de introducción al título que encabeza estas líneas pues, aunque no lo parezca, no eran sobre mi niñez las reflexiones que pretendía desarrollar. La mente tiene sus propias razones que mi razón no comprende.

             Hoy las cosas han cambiado mucho. En los pueblos la mayor parte de los jóvenes parece que han cambiado la bici por el móvil y los coches se han impuesto. En la carretera, es frecuente, ver grupos de aficionados sin que les falte un detalle en la equipación y en muchas ciudades el carril bici es una realidad, aunque parece que nunca se construyen demasiados kilómetros.

              La bicicleta – salvando distancias – la comparo con la radio: ambas llegaron para quedarse y es bueno que así ocurra. La gran diferencia es que la radio transporta ondas – energía electromagnética- y las bicis transportan personas. Como medio de transporte que es debe de tener unas normas de uso. Últimamente hablan de exigir un carné de conducir para ciclistas. Me parece demasiado. Pero los cic-listas y cic –listos han de respetar unas normas básicas de circulación, tanto en carretera como en ciudad. Es cierto que en carretera siempre llevan las de perder, razón de más para que todos tengamos mucho cuidado, pero no ocurre así en la ciudad. Unas normas básicas de circulación deberían de incluir no saltarse semáforos en rojo y sobre todo no circular por las aceras y más si existe carril bici en esas calles / avenidas. Recomendaría encarecidamente que los ciclistas llevaran casco, señales luminosas y reflectantes y un timbre que suene fuerte. Tampoco descartaría que a los ciclistas se les hiciera la prueba del alcohol u otras sustancias que alteran los sentidos de manera significativa. Las bicis a motor añaden una problemática similar a ciclomotores o motos de pequeña cilindrada.

 A los automovilistas les pediría mucha precaución y a las diferentes administraciones que sigan impulsando kilómetros de carril bici, también entre ciudades, y campañas de concienciación ……y si con esto no basta…..pues sanciones económicas como al resto de conductores.





 

sábado, 9 de mayo de 2015

España de la Concordia

La concordia para mí no es una palabra mágica, debe ser una realidad social, algo vital. Las dos primeras acepciones de la RAE son bastante claras:
 
1. f. Conformidad, unión.
2. f. Ajuste o convenio entre personas que contienden o litigan.
 
El presente artículo, escrito en 1996 por Dª Mª Dolores GÓMEZ MOLLEDA, recoge con muy buenas palabras una interesante reflexión que suscribo. La pena es que su intuición de que el tiempo de tirarnos piedras entre españoles iba a ser sustituido por el de la recogida para construir un refugio en el que quepamos todos, no termina de cristalizar en la realidad. En estos tiempos de tanta campaña política y de tanta prepotencia e intereses por parte de todo el espectro político viene bien leer a personas que defiendan valores válidos que a todos nos interesan. La concordia es uno de ellos.
 
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martes, 5 de mayo de 2015

Secretos

Una vez más ha sido el ambiente político el que me ha motivado a escribir estas líneas. Ciertas personas – la verdad es que demasiadas -  iluminadas por todas las estrellas del universo transmiten todo lo que les llega o casi todo. Hubo un tiempo en el que la palabra civil era sagrada. Un trato verbal, una confidencia, un secreto familiar o unas fotos comprometidas eran respetados. La dignidad de las personas estaba en juego. Siempre hubo traidores a la confianza depositada, pero los criterios de honradez y respeto a la profesión, amigos o familiares prevalecían y se valoraban por encima del dinero, la fama o posibles ascensos. Da cierta vergüenza ver como compañeros de partido filtran a los medios pruebas inequívocas de las malas prácticas de algún padrino o camarada; en el ambiente judicial las filtraciones son continuas a pesar del secreto sumarial; la vida más íntima de los famosos se va conociendo por precisas y calculadas entregas en revistas y en los platós de TV; la policía – a veces – filtra detalles de operaciones que se van a realizar por razones que desconozco; los periodistas con el derecho a informar que la Constitución les reconoce rozan límites de dudosa legalidad; ¿Qué decir de los amantes despechados que cuelgan fotos íntimas de su pareja o revelan secretos “a deux” por celos o por desacuerdos?. Prueba de todo lo anterior es que los juzgados están repletos de causas, querellas y denuncias por estos motivos o similares. Siempre creí que es mejor un acuerdo dialogado – aunque no sea el mejor - que un buen pleito.
Los motivos de tantas filtraciones pasan por venganzas personales, dinero, envidia, vanidad, ganas de hacer daño, posibles ascensos o descensos en el ámbito compartido, publicidad, ganancias electorales……a veces se filtran hasta mentiras y ¡ hasta se insiste en ellas con el ánimo de convertirlas en verdad!. Otro factor importante es el tiempo: Hay personas que son capaces de guardar un secreto durante años y ante una incidencia de última hora, publican todos los dimes y diretes tan concienzudamente guardados. La fecha, el tiempo de la difusión es clave. También se dan casos de que sea el mismo /a interesado/a el/la que revela detalles y matices para arrastrar al fango a la persona que fue su cómplice.
Quiero pensar y pienso en los secretos de la sociedad que deben seguir siéndolos. Pienso en las conversaciones privadas que han de mantenerse como tales y en las informaciones íntimas que, lógicamente, tienen que formar parte de la intimidad. No es mi intención fomentar la cultura de la boca cerrada, no. Si creo que las personas y los medios tenemos que aprender qué cosas podemos y debemos decir y qué cosas podemos y debemos callar.
Es normal que los profesionales de la medicina se enteren de las enfermedades que padecen sus enfermos. A veces los enfermos tienen grandes responsabilidades públicas. En otros casos lo importante son las circunstancias familiares que rodean a enfermos y enfermedades. En otros son las repercusiones sociales de su enfermedad….estoy pensando en artistas, toreros o futbolistas. Creo que no estaría bien que los médicos hicieran fotocopias de determinados informes y los repartieran a los medios. Si un medio publicara la enfermedad de un ciudadano traicionado por su médico ¿estaría bien? ¿Qué pasaría si eres tú - periodista - el traicionado, el perjudicado? ¿Comprenderías que un compañero hiciera pública tu enfermedad filtrada por tu sanitario?.
¿Cómo veríamos que un sacerdote compartiera las confesiones de sus feligreses en un reality show? ¿Cómo se sentiría una persona al ver que sus “faltas” son comentadas y analizadas en una tertulia? ¿El medio – canal de TV, emisora de radio, el periódico – y el periodista serían asépticos en un caso así?.
¿Qué podríamos decir del secreto profesional de un maestro? . Como docente y tutor he tenido la oportunidad de conocer detalles de mis alumnos, enfermedades o situaciones familiares de compañeros, familias y adolescentes. He realizado miles de anotaciones de reuniones, de problemas......Son pormenores que permanecerán en el baúl de los recuerdos y no estaría nada bien que yo cediera información o lo publicara directamente en las redes sociales….por mucho morbo o mucho interés que mis revelaciones pudieran tener.
Nunca me pareció bien el secreto bancario y más cuando se usa para tapar evasión de impuestos, dinero del narcotráfico o de la venta de armas. Unas entidades privadas que ayudan a esconder las ilegalidades de otros hay que denunciarlas y cerrarlas. Comprendo que en el ámbito de la investigación científica o industrial haya secretos siempre que estos no perjudiquen a la vida cotidiana de la ciudadanía. Temas de patentes o de fórmulas, dónde suele haber grandes inversiones de recursos humanos y económicos, deben de tener el ambiente necesario para que nadie diferente a sus autores se apropien de ellas. Asunto difícil – este de la investigación - cuando se trata de multinacionales: Tengo claro que las multinacionales deben de estar “por debajo” del Gobierno de un país y no al revés. 
Sobre secretos de los Estados – muchos de ellos militares – puedo decir que es un tema que se me escapa por completo. Desconozco ese ámbito y digo que no me gustan pero creo que resultan inevitables. Sí tengo claro que deben de ser los mínimos. Hay ámbitos – que la democracia debe definir - que llevan circunstancias intrínsecas y una de ellas es no revelar determinadas informaciones. Todo el mundo no puede saberlo todo.
 
Por último está el secreto ibérico, que no se refiere a ningún secreto de la península como todo el mundo sabe, sino a la parte interna del lomo de cerdo – lomito – en lo que sería su axila, con una textura y sabor excepcionales. Este secreto está para revelarlo a voces por su exquisitez, en particular si procede de los cerdos ibéricos del Valle de los Pedroches.

Secretos  del alma, secretos compartidos, secretos de mujer, secretos y mentiras, secretos del paraíso, secretos grandes, secretos de cocina, secretos del corazón, secretos del abuelo, secretos de amor, secretos cantados y secretos contados.....son secretos.

viernes, 24 de abril de 2015

El zorro y el Principito


ANTOINE DE SAINT - EXUPÉRY

EL PRINCIPITO                        Cap XXI

 

Entonces apareció el zorro:

—¡Buenos días! —dijo el zorro.

—¡Buenos días! —respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada.

—Estoy aquí, bajo el manzano —dijo la voz.

—¿Quién eres tú? — preguntó el principito—. ¡Qué bonito eres!

—Soy un zorro —dijo el zorro.

—Ven a jugar conmigo —le propuso el principito—, ¡estoy tan triste!

—No puedo jugar contigo —dijo el zorro—, no estoy domesticado.

—¡Ah, perdón! —dijo el principito.

Pero después de una breve reflexión, añadió:

—¿Qué significa "domesticar"?

—Tú no eres de aquí —dijo el zorro— ¿qué buscas?

—Busco a los hombres —le respondió el principito—. ¿Qué significa "domesticar"?

—Los hombres —dijo el zorro— tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?

—No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? —volvió a preguntar el principito.

—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa "crear vínculos... "

— ¿Crear vínculos?

—Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...

—Comienzo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...

—Es posible —concedió el zorro—, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.

— ¡Oh, no es en la Tierra! —exclamó el principito.

El zorro pareció intrigado:

—¿En otro planeta?

—Sí.

—¿Hay cazadores en ese planeta?

—No.

—¡Qué interesante! ¿Y gallinas?

—No.

—Nada es perfecto —suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:

—Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:

—Por favor... domestícame —le dijo.

—Bien quisiera —le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.

—Sólo se conocen bien las cosas que se domestican —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!

— ¿Qué debo hacer? —preguntó el principito.

—Debes tener mucha paciencia —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

El principito volvió al día siguiente.

—Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

—¿Qué es un rito? —inquirió el principito.

—Es también algo demasiado olvidado —dijo el zorro—. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:

—¡Ah! — dijo el zorro—, lloraré.

—Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...

—Ciertamente —dijo el zorro.

—¡Y vas a llorar!, —dijo él principito.

—¡Seguro!

—No ganas nada.

—Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo.

Y luego añadió:

—Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

—No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros.

Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:

—Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

—Adiós —le dijo.

—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.

—Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

—Es el tiempo que yo he perdido con ella... —repitió el principito para recordarlo.

—Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
 
—Yo soy responsable de mi rosa... —repitió el principito a fin de recordarlo.