jueves, 30 de mayo de 2024

Sánchez, Milei y otras circunstancias

 


Ciudadanía atónita (2024)

Desde la seguridad de que al Gobierno de España le preocupan más las elecciones y la propaganda que el gobierno de la nación y los problemas cotidianos que afectan a la ciudadanía, escribo este cronograma del último mes. Lo que sigue, viene a demostrarlo, aunque cada cual debería sacar sus propias conclusiones.

El pasado 24 de abril un juzgado de Madrid hizo público que había abierto una investigación a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, a raíz de una querella por un supuesto delito de tráfico de influencias. La querella, al parecer, se basa en publicaciones periodísticas sobre las supuestas conexiones de Begoña Gómez con conocidos empresarios que se habrían beneficiado económicamente de fondos públicos.

Horas después, el mismo 24 de abril, miércoles, el presidente del Gobierno de España publicó una carta donde comunicaba que cancelaba su agenda para reflexionar sobre su posible renuncia a la presidencia tras la investigación y denuncia contra su esposa.

El 26 de abril comenzó la campaña electoral en Cataluña. El 12 de mayo era la fecha que legalmente correspondía con las votaciones.

Han pasado cinco días. Es 29 de abril, lunes. Por la mañana se anuncia que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya ha comunicado al Rey la decisión sobre su continuidad en el poder y que lo anunciará ante la ciudadanía a las 11.00 en una declaración institucional. Así lo confirmaron fuentes de la Moncloa a RTVE, que explican que el jefe del Ejecutivo se ha desplazado hasta el Palacio de la Zarzuela para comunicar al monarca sus próximos pasos tras su extraño periodo de “reflexión”. A la hora prevista Pedro Sánchez anunció, en una mal llamada declaración institucional, su intención de continuar como Jefe del Ejecutivo.

A la vista de lo visto y escuchado, todo hace pensar que el periodo de reflexión de Sánchez fue un descarado montaje para desviar la atención sobre su esposa y focalizarla en él. Son muchos los que pensamos que fue un ganar tiempo para decidir qué hacer. Ningún soporte legal sustenta esa dejación de funciones como Presidente de todos. En esos días se produjeron movimientos incondicionales de adhesión en socios y militantes que lo consideraron un “ser casi imprescindible” y además irrumpió en la campaña catalana dos días antes que nadie. Ya se sabe que “el que da primero, da dos veces”. Además, con su maniobra, Sánchez dejó claro que no hay posible sustituto-a a la vista. Sectores del PSOE quedaron entre desolados y ojipláticos. Conclusión: la preparada y calculada ausencia de cinco días fue una artimaña para reforzar su persona y su presencia política, una manipulación total de la opinión pública. La carta que escribió fue un fraude, clara estrategia, puro tacticismo. Salvo por electoralismo puro y duro, no se entiende que todo un Presidente de Gobierno haga de un tema personal una crisis institucional arrastrando además al Jefe del Estado hacia un charco que nada tiene que ver ni con la Monarquía ni con la Jefatura del Estado. Cosa muy diferente hubiera sido si hubiera renunciado.

Era el tres de mayo cuando el ministro Óscar Puente atacó al presidente Milei insinuando que se drogaba con «no sé qué sustancias». Desde la Casa Rosada, además de tomar nota, le respondieron que eran calumnias e injurias. El malévolo y gratuito comentario del señor Puente era todo un aperitivo de lo que vendría después. Algunos, bastantes, intuíamos motivos electorales en ese ataque. Milei ha sido utilizado en la campaña de Cataluña y por supuesto en las europeas.

12 de mayo se celebran elecciones en Cataluña. Victoria del PSOE. El independentismo no suma por primera vez en Cataluña, pero ERC tiene la llave (pese a su batacazo) para hacer presidente a Illa o repetir elecciones. Junts, ERC y la CUP se quedan en 59 diputados. Las inversiones, los indultos, las concesiones a Cataluña y por supuesto, la ley de amnistía han recogido sus frutos en modo de apoyo electoral, aunque la formación de gobierno podría tener algunas curvas.

El 19 mayo 2024, ante la grave arremetida de Milei a Sánchez y a su esposa en Madrid, Exteriores llama a consultas a la embajadora en Buenos Aires y amenaza con más medidas si el mandatario sudamericano no pide disculpas tras los insultos lanzados en el mitin de VOX en la Plaza de Toros de Las Ventas. La señora del Presidente se convierte así en asunto de Estado. Craso error.

22 de mayo: Sánchez anuncia en el Congreso que España reconocerá a Palestina como Estado este 28 de mayo, en una decisión tomada junto a otros países como Irlanda y Noruega. El anuncio encabrona al Gobierno de Israel. Dentro de dos días comienza la campaña para las elecciones europeas. Sánchez, se anticipa.

24 de mayo: a las cero horas comienza la campaña oficial electoral de las elecciones europeas, que durará 15 días finalizando a las 24 horas del 7 de junio. Ya tenemos en danza a España con Argentina e Israel. En Rusia no quiero ni pensar. Marruecos permanece extrañamente callado e ignorado.

24 de mayo: El anuncio de Pedro Sánchez de reconocer el estado palestino ha iniciado un tenso conflicto diplomático con Israel: este país ha retirado a su embajadora de España y ha prohibido al consulado español en Jerusalén asistir a la población palestina de Cisjordania. Los motivos que ha expuesto la diplomacia israelí no son otros que la decisión de España de reconocer a Palestina, y el mensaje de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, tras pronunciar la expresión “Palestina será libre desde el rio hasta el mar”, lo que llevaba implícito que los judíos acabarían en el agua. El país de Oriente Próximo dijo que ese mensaje “fomenta el odio y la violencia”. Israel ya calificó el movimiento español como “retorcido”. “Es una recompensa para Hamás. Hamás les felicita por ello. La decisión tendrá consecuencias más graves para nuestras relaciones con sus países”, sostuvo el director general del Ministerio de Exteriores de Israel, Yaakov Blitshtein. Yolanda rectificó. Es momento de aclarar que estamos de acuerdo con la legalidad de los dos Estados y que el infierno de Gaza tendría que terminar, así como el terrorismo de Hamas. Mi duda es sobre la fecha del reconocimiento de Palestina. Creo que hoy los esfuerzos y la presión deberían centrarse en firmar una paz. El silencio de los misiles y los cañones es lo básico, lo imprescindible, lo absolutamente necesario y primordial.

26 de mayo: el PP se manifiesta en Madrid contra la amnistía y logra concentrar alrededor de 80.000 personas. No se admite que una amnistía solamente sirva de beneficio para unos pocos españoles y que rompa el principio de igualdad que la Constitución defiende.

27 de mayo, lunes. Zelenski visita al Rey en La Zarzuela. Posteriormente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha reunido en La Moncloa con Zelenski que ha agradecido “el afecto y el respeto” del pueblo español y ha pedido a los aliados más sistemas de defensa antiaérea para frenar los ataques rusos. “Putin lanza más de 3.000 bombas al mes dirigidas a la población civil ucrania”, ha dicho. Sánchez y Zelenski han firmado un acuerdo de seguridad bilateral, que incluye suministros militares por 1.129 millones de euros. Zelenski ha llegado al Congreso pasadas las 17.00, donde se reúne con los portavoces de los grupos. Podemos y Bildu le han plantado; mientras que ERC y BNG se han excusado por problemas de agenda. SUMAR, socio de Gobierno de Sánchez, lo acusa de falta de transparencia y considera que la venta de armas a Ucrania tenía que haberse tratado en el Congreso de los Diputados y no en La Moncloa. Se consideran engañados.

29 de mayo: España da el paso definitivo a nivel diplomático para consumar la crisis con Argentina. Este miércoles, el Boletín Oficial del Estado ha publicado el cese definitivo de María Jesús Alonso como embajadora del país en Buenos Aires. La decisión, con carácter irrevocable, llega 10 días después de que el presidente porteño, Javier Milei, visitara España y en el mitin de Vox insultara a la mujer del presidente. Llama la atención que Begoña Gómez no haya dado ninguna explicación.

30 de mayo: La ley de amnistía quedará previsiblemente aprobada de forma definitiva en el pleno del Congreso. Fuentes parlamentarias han señalado a RTVE que la Junta de Portavoces ha aprobado el orden del día de la sesión plenaria de hoy, jueves, a las 9:00 horas, cuando se debata el veto que impusieron los populares a la amnistía en el Senado el pasado día 14.

De esta forma, la ley de amnistía, redactada por los beneficiarios de la misma, JUNTS y erc para apoyar la investidura de Pedro Sánchez, verá la luz seis meses después de que la proposición de ley fuera registrada por el PSOE bajo el trámite de urgencia. En cualquier caso, los indultados y amnistiados consideran que esta ley no pone fin a sus reivindicaciones.

Mi conclusión de todo esto es que Pedro Sánchez vive en permanente estado electoral, único estado posible de su personalidad política. Todas sus actuaciones convergen en mejorar su imagen, aumentar su presencia y sus tentáculos de poder. Hemos de admitir que no se le da mal, pero el precio es carísimo, sobre todo el deterioro de las instituciones y de la convivencia. Impunidad de los delincuentes por la Presidencia del Gobierno de España. ¡Pena de amnistía!. Por cierto que PSOE y PP, dada su incapacidad de diálogo o el tamaño del muro levantado, deberían de admitir ya el sorteo como método para renovar el Consejo General del Poder Judicial.

Concluidas las elecciones en el País Vasco y Cataluña, se meten en el congelador los resultados junto a las posibilidades de formar Gobierno. Los Gobiernos vasco y catalán se formarán cuando finalicen las elecciones europeas pues, algunos acuerdos, podrían perjudicar la imagen y la autoridad del Gobierno de absorción, digo de coalición, o de cuotas como dicen algunos. Pedro se está merendando a Yolanda sin contemplaciones, de ahí lo de engullir.

Los cinco días de reflexión fueron la tarjeta de visita de Pedro Sánchez para irrumpir, con estruendo, en las elecciones en Cataluña, campaña donde ya se incluyeron guiños a las europeas, lo mismo que en las vascas.

Nada se deja a la casualidad. Como en España hubo investidura pero no hay legislatura (No hay presupuestos, el PSOE retira la Ley del Suelo, Sumar y los socios del Gobierno hacen que se estrelle la ley socialista contra el proxenitismo, …) el gabinete electoral de la Moncloa ha tenido que echar mano del exterior.

No es casualidad que en nuestro panorama nacional, en plena campaña de las europeas, esté presente la extrema derecha argentina e israelí ya que la de VOX parece quedarse corta. No es casualidad que esté presente el simbólico reconocimiento de Palestina, en plena guerra de Hamás con Israel y viceversa. No es casualidad que ahora, ahora, Zelenski visite España y se le prometan –desde La Moncloa- más de mil millones de euros en armamento, porque ahora mismo –aunque solo sea de palabra- no hay nada más europeo que defender a Ucrania. Sinceramente pienso que nada de eso es casualidad. Y no es casualidad que en nombre de una engañosa mejora de la convivencia se apruebe hoy la ley de amnistía. Lo que realmente está detrás de esta ley –a mi modo de ver reforma de la Constitución por la puerta de atrás- es el mantenimiento de Pedro Sánchez en el poder: siete votos por la amnistía de unos pocos. Es insostenible una amnistía “a la carta”. La convivencia seguirá igual. Lo mismo que las exigencias de los independentistas (Hacienda propia, referéndum de autodeterminación, convenios autonómicos por encima de los nacionales, etc, etc)

Cuentan que la España de las Autonomías lleva el camino de convertirse –sin decirlo claramente- en un estado confederal asimétrico, es decir con privilegios para unos pocos. Cuentan que cuando se produce una amnistía como esta se abre un nuevo régimen. Así ocurrió con la amnistía dada por Franco el 23 de septiembre de 1939: se parió un nuevo régimen. Igual sucedió con las amnistías concedidas en 1976 y 1977, se parió un nuevo régimen. La amnistía del 2024, resquebraja, si no rompe, el modelo constitucional de 1978: los españoles hemos dejado de ser iguales ante la ley. Con el tiempo, por esa abertura, se dará a luz a un nuevo régimen, asunto que no me importaría si fuera votado por todos los españoles.

Para comprender lo que está ocurriendo en España tenemos que salirnos del sistema de referencia Razón y Ley y hay que instalarse en los ejes de la conveniencia, el poder, el populismo, las influencias, los bulos, el marketing, en los cambios repentinos de opinión, política de muros, propaganda, consignas, redes sociales, fango, fango y fango etc…Un nuevo régimen está naciendo. En palabras de Jorge Bustos: “Pedro y sus asesores han volteado el sistema inmune de la nación para que ataque el remedio y no al virus” y todo por el proyecto personal de un Sánchez que tiene al PSOE abducido. ¿Quo vadis PSOE?

Hay otras formas de hacer política.

31 de mayo, viernes: El Congreso aprobó ayer la ley de amnistía por 177 votos contra 172. Llama la atención:

a) Ausencia de Pedro Sánchez durante el debate. Asistió lo justo para votar y salió del Congreso sin hacer ningún tipo de declaración. Junts sacó un video donde constan varias intervenciones recientes de ilustres socialistas (Sánchez, Carmen Calvo, Marlaska, Illa, etc...) declarando la imposibilidad de la amnistía y su no cabida en la Constitución.

b) Previsiblemente, el Gobierno de España retrasará la publicación de la ley de amnistía en el BOE por "razones burocráticas". Esto se interpreta como que no quiere dar lugar a que se puedan llevar a cabo determinadas acciones judiciales que podrían interferir, negativamente, en la aplicación de la ley y en su campaña de las elecciones europeas. 

c) Deplorable actuación de los diputados de VOX en la sesión de ayer en el Congreso. Lamentable espectáculo el intercambio de insultos. En cualquier caso el PSOE necesita a VOX y viceversa, se retroalimentan, siempre en perjuicio de los que están en medio de los dos. 

Algunos anuncian el final del régimen de 1978, la Transición. La etapa de mayor progreso de España, el tiempo de la mejor convivencia, el periodo del mayor reconocimiento a la reconciliación,... todo eso se lo quieren cargar unos pocos insolidarios, egoistas y desleales....esperemos que no. La Transición no fue ningún régimen, con datos en la mano han sido los mejores años de toda la Historia de España. 



domingo, 19 de mayo de 2024

Otro tipo de política es posible

 

Coloque la foto de su lider o lideresa preferido-a.
Si no podemos cambiar de política, cambiemos de políticos

Hace tiempo que el discurrir político de España, a mi juicio, no lleva buen camino o al menos no es el camino que a mí me gustaría.

Demasiados han elegido la polarización, hacer oposición a la oposición, no responder a lo que se pregunta, mentir y ocultar hasta la saciedad, atacar a los jueces si no defienden lo mío, disminuir y ofender a las fuerzas del orden, sustituir la verdad por la mentira, el silencio o la postverdad como respuestas, tapar un escándalo con otro escándalo mayor, acusarse mutuamente gobierno-oposición con el y tú más, insultarse con vulgaridades, lanzar fakes y bulos increíbles, comparar lo que se hace aquí con lo que se hace en otros países sabiendo que son comparaciones imposibles, atacar a los medios de comunicación no afines con nombres y apellidos, negar las evidencias, repetir una mentira, descontextualizar, tergiversar, buscar hemerotecas de quince o treinta años, exagerar, decir medias verdades, se divulgan secretos profesionales e inviolables, negar la entrada a la prensa no afín, utilizar lo público estatal como si fuera propiedad del político de turno, etc, etc...

Los gabinetes de los partidos, los portavoces y los mismos políticos se han convertido en manantiales de inmundicias que ensucian todo, sean empresarios, asociaciones, justicia, agricultores, instituciones, cargos, familias, informes, historia, ética, religión o economía. No hay límites y el “hoy te insulto más que ayer pero menos que mañana compite con el hoy te miento más que ayer pero menos que mañana”. La crispación y las continuadas faltas de respeto están alcanzando cotas máximas y generan un ambiente absolutamente desagradable, profundamente fétido e insoportable para la ciudadanía. Todo vale menos aceptar una crítica del contrario. La autocrítica y la sensatez se califican como actitudes de débiles mentales o de incapaces para la política. Estamos huyendo hacia delante en el tremendo bosque de los despropósitos.

Se aprovechan todas las tribunas, sean nacionales o internacionales, partidistas o institucionales, propias o ajenas, para dar un repaso, muy malintencionado, a todo lo que se cruce en tu camino y no vaya en la dirección de tus ambiciones políticas. El conmigo o contra mí. Los buenos y los malos. Los dictadores y los demócratas. Los sucios y los limpios. Cuanta mediocridad y cuanta sinvergonzonería destilan los defensores de este mundo simplista vestido de blanco y negro. No nos cansaremos de repetir la infinidad de matices, la multiplicidad de colores que adornan la Naturaleza y la Vida.

La verborrea, la locuacidad, la ocurrencia estúpida, el discurso vacuo, la oratoria ignorante, las frases interminables en sánscrito o en cirílico, la excusa fácil, etc… se han apoderado de unos políticos populistas y populacheros y han convertido los medios y las instituciones en estercoleros que alimentan a diario para que sigan desprendiendo olores nausebundos y provoquen cánceres incurables a la convivencia entre los españoles.

La última ocurrencia que he escuchado, repetida hasta la saciedad por los esclavos voceros de turno, es que se trata de una polarización asimétrica: es decir, España se divide en dos –una vez más: unos son los que insultan y otros los insultados, malos y buenos, blancos y negros,… cuando todos sabemos que esa pureza de grupos jamás se dio y nunca se dará. Aquellos que renuncian a expresar los matices, aquellos que simplifican lo que socialmente es complicado sabemos que son unos embaucadores con raíces totalitarias.

Las víctimas están claras. La primera la sociedad española, la ciudadanía. Tanta marrullería impide conocer el fondo de cualquier cuestión que es en el gran objetivo que se pretende: que los votantes no nos aproximemos, ni de lejos, a la verdad y que el político de turno, léase partido, imponga su versión, siempre benévola para él y sus socios y perjudicial para el contrario. Una sociedad de idiotas que no se enteren de nada.

Las segundas grandes víctimas son los valores de la convivencia, el respeto por el contrario, el amor a la ética y a la verdad. Unos políticos con tan bajo perfil ciudadano provocan, como mínimo, la abstención y el hastío y canalizan hacia la sociedad la crispación y el enfrentamiento. Es curioso como la polarización que el proceso independentista generó y genera aún en Cataluña, se ha trasladado al resto de España. Hablar de política en el seno familiar o con un grupo de amigos se ha convertido en “rara avis” porque se termina discutiendo. La gente preferimos no hablar de ciertos temas a perder una amistad. Prueba de todo esto es el lenguaje y las formas que se utilizan en las redes sociales para desprestigiar o insultar a alguien que te lleva la contraria. El salvajismo dialéctico se ha impuesto.

Echo de menos lo que me cuentan de Finlandia donde los partidos están todos juntos en la misma sala la noche del recuento y cuando los datos son casi definitivos el perdedor se levanta, aunque sea por un estrecho margen, y le da la enhorabuena al ganador. El que gana le dice que será un honor contar con él para compartir, sino tareas de gobierno, si al menos la mesa de un despacho, un cambio de impresiones o un café en algún parque al aire libre.

Echo de menos que los puestos y cargos se les dé al personal, sea para aquellos-as que tienen mayor capacidad y mejores méritos y no al más obediente al líder. No se puede sustituir a funcionarios por políticos aborregados. Entiendo que eso es una aberración social, una injusticia, un empobrecimiento y una bomba de relojería en las entrañas del Estado.

Echo en falta ese primer ministro que vive en un pisito de 60 metros cuadrados y va al despacho en bicicleta y compra en el supermercado y conoce a sus vecinos y los problemas de su barrio. Si necesita un Falcon o una limusina, los va a tener, pero en su vida diaria predominan comportamientos de seres mortales, no de personajes endiosados.

Echo en falta esas dimisiones decididas ante la sombra de la corrupción o frente a los pérfidos aromas del tráfico de influencias o como solución a las mentiras contrastadas en un inflado curriculum diseñado para cubrir las apariencias.

Echo en falta que los adversarios políticos sean cómplices en asuntos de estado que están por encima de ellos y de sus resultados en las urnas. Temas como la política exterior, el ejército, los compromisos internacionales (OTAN, CEE, acuerdos bilaterales con otros países,…), el asunto del agua o las pensiones, la inmigración, la independencia judicial, la Jefatura del Estado, la Constitución, etc… nada de eso, creo, puede depender de un solo partido. Es imprescindible contar con los otros … porque nadie se puede atribuir la propiedad de España ni de su futuro.

Sí, estoy convencido de que existen otras maneras y otros resultados acordados. La palabrería barata de los líderes no puede convertirse en marco de confrontación y de pensadas provocaciones. Estoy harto de escuchar “Todo no vale” para que a la hora de la verdad, “Valga todo”.

No pido equidistancia, ni soy equidistante. Pudiera resumir, con brevedad, que mis pensamientos comparten puntos de la derecha y de la izquierda, depende del asunto. Eso para mí es sensatez y entra de lleno en lo que sería el bien común. No creo en ningún “paraíso” y menos terrenal, pero sí creo en los hombres y en las mujeres de buena voluntad que trabajan por la convivencia y el interés general. Las utopías no pueden alcanzarse pero sí se puede tender hacia ellas. Lo que no puede hacerse es arrastrar a la gente hacia una distopía que nos enfrenta y nos destruye y que ese jodido ambiente encima esté alimentado por las élites políticas por puras ansias de poder. Sí, otras políticas y otros políticos son posibles. Las espirales de soberbias, ambiciones, narcisismos y provocaciones terminarán por reventarnos.

En efecto, en España necesitamos una regeneración política que vaya refrendada –fundamentalmente- por los hechos de quienes nos gobiernan y de la oposición.

¿Es posible otro tipo de política? Si.

sábado, 11 de mayo de 2024

La formación

 


Define la RAE la formación como la preparación intelectual, moral o profesional de una persona o de un grupo de personas. Es decir todas las personas necesitamos unos conocimientos y unas habilidades para desarrollar determinados trabajos, cargos o funciones. Dentro de esa formación se considera necesaria la presencia de unos principios morales para no perder la referencia de aquello que está bien y lo que está mal.

Un sencillo ejemplo puede ilustrar lo anterior. Entro en una joyería y le comento a la primera persona que me atiende: “A este anillo le falta una piedrecita ¿Lo pueden arreglar?”.

Nivel 1: Le tiene usted que poner un brillante, me responde la dependienta.

Nivel 2: Se le pueden hacer dos presupuestos, uno con un brillante y otro con una circonita. Usted decide. Fue la respuesta-solución de la dueña.

Nivel tres: El joyero, pendiente de la conversación desde la parte de atrás, se levanta, examina el anillo, lo gira, lo mira, lo remira y comenta: Por la profundidad del agujero, la forma y el grosor del anillo, lo que ponga no tendrá mucho agarre … Será mejor colocar una circonita que además resulta más barato.

               Una situación similar me comentó un amigo al que se le descargaba la batería del coche. Pasados dos, tres días, el vehículo se negaba a arrancar salvo a empujones.

Taller 1: Lo más seguro será colocar una batería nueva, le contestó un mecánico que siguió trabajando. Para este auto le costará 90 euros. Por la mano de obra no cobraremos nada.

Mi amigo, que esperaba un diagnóstico más elaborado y alguna comprobación de algo, decidió visitar el taller de la casa oficial –Taller 2- y les comentó el problema. “Lo más probable es que no cargue el alternador. Necesitará un alternador nuevo más un par de horas de mano de obra. Los alternadores oscilan entre 200 y 750 euros, dependiendo de marca y modelo. Creo que para usted se puede arreglar todo por unos 385 euros”.

Esta segunda respuesta tampoco le satisfizo así que decidió llevar su problema al taller que un mecánico, algo mayor, tenía en las afueras –Taller 3. Siempre que pasaba por allí veía un montón de coches aparcados. Pensó que por preguntar no pasaría nada. Abra usted el capó, le pidió aquel mecánico. Arranque el vehículo si puede. Arrancó. Cogió su multímetro digital y se puso a medir la intensidad de la corriente en diferentes puntos. Pare el motor. El hombre siguió con sus mediciones. Arranque otra vez. Párelo. Con cara de satisfacción le dijo: Tanto la batería como el alternador están perfectamente. En algún punto hay una derivación, un contacto que descarga la batería. Si no tiene prisa en media hora se lo miro, quizás menos. Tómese un café y vuelva. En veinte minutos mi amigo estaba allí. Arreglado, son 20 euros. ¿Seguro? dijo mi amigo incrédulo. ¡Seguro! Le respondió el viejete.

La formación, el saber hacer las cosas bien, el hacer las cosas con jeito en palabras de Luis Landero, aumenta la autoestima y la satisfacción porque ponemos en juego lo mejor de nosotros mismos, aparte de la satisfacción moral que proporciona. La gente que hace las cosas bien son una puerta a la esperanza, una luz que se proyecta en el futuro.

Si no se está preparado para un oficio, un cargo o una responsabilidad, hay que tener la humildad de no aceptarlo y de ponerse a aprender si es eso lo que quieres hacer. Los chapuceros –actúen donde actúen- deben de ser denunciados y, llegado el caso, perseguidos por la justicia.

No deja de ser irónico que a un trabajador de lo que sea, se le exigen títulos, diplomas, certificados y exámenes y los ministros cambian de ministerios o de cargos como quien cambia de camisa. ¡Sólo necesitan tener un carné y obedecer al Jefe! ¡Si es que hay gente que sirve para todo! Pues no, va a ser que no. Cualquiera no sirve para ministro de Justicia o Economía ni para embajador por mucho carné que tenga y muy obediente que sea. Tampoco uno cualquiera puede ser fontanero. Con frecuencia admitimos que fulano era maestro, ahora es alcalde y quién sabe si mañana será Director General de Correos. La ciudadanía, en su acriticidad, acepta disparates y situaciones inverosímiles. Sin ser exhaustivos flaco favor nos hace el hedonismo dirigido y dominante que nos distrae, un bienestar que nos hipnotiza y unas subvenciones que nos esclavizan … y los políticos lo saben.

Debido a la falta de formación de la clase política, los asesores han florecido como setas. ¿Qué menos que exigirle a un ministro, a una consejera o a un director general que tenga conocimientos sobre el área que quiere dirigir? Siempre me ha llamado la atención que para ser presidente de un gobierno se necesiten menos requisitos que para abrir una clínica dental, una charcutería o concurrir a las oposiciones de barrendero, con todos mis respetos para el charcutero y el barrendero. Así ocurre que los españoles pagamos cursos de aprendizaje y profesores a los recién llegados a la Moncloa. También a muchos de los ministros, presidentes autonómicos, consejeros, etc... No saben pero aceptan el cargo. Es la nueva política. ¿Cómo se puede ser un buen ministro de sanidad con la licenciatura en Filosofía y Letras? ¿Cómo ser presidente de gobierno sin haber trabajado ni un mes en una empresa? Ciertamente que cuesta gran esfuerzo entenderlo. Es evidente que no personalizo en nadie pero sí critico la situación, sean hombres o mujeres. A nuestros dirigentes públicos se les otorga una confianza y ellos y ellas deben de estar preparados. Es lo mínimo para dignificar la función pública.

La formación debe ser general y contextualizada. Su simbiosis es lo que hace progresar a las personas y al país en el que viven. Sobre gente formada se puede construir el futuro de una empresa o de una nación. La formación de calidad propicia innovaciones y autocrítica. Las personas formadas detectan sus errores, los admiten y los corrigen. Entiendo que una de las razones por la que la Iglesia Católica ha perdurado a través de los siglos es porque siempre se ha preocupado por la formación de sus miembros, incluidos fieles y todo el escalafón que componen la jerarquía.

Donde esté el hombre, o la mujer, siempre existirán errores, ambiciones y problemas… pero todo irá mejor siempre con personas capacitadas por su esfuerzo, conocimiento y referencias morales. No entiendo defender lo público desde la pereza, la ignorancia, la tergiversación de la ética y el sectarismo.


La formación es imprescindible para crear y para entender

jueves, 18 de abril de 2024

El doctor de las mujeres dignas


Xavier Aldekoa (Barcelona, 1981) es periodista y siente una pasión especial por África y sus gentes. Quijote en el Congo es la historia de un sueño hecho realidad: navegar el río Congo desde su nacimiento hasta el mar. Es un relato de un viaje duro y difícil por una tierra efervescente, acogedora, herida que te puede herir. La historia, la cultura y la realidad de los pueblos que habitan sus orillas te atrapan por su aroma de aventura y sorpresas. Hablamos de una tierra diversa, remota y brutal. Se trata de un recorrido de 4.700 kilómetros por una autopista de aguas imprevisibles. Xavier se convierte en un congoleño más. Todo el libro impresiona. Entre sus 349 páginas he entresacado -con dificultad- solamente estas seis. Me han parecido las más duras y las más llenas de esperanza. La obra está editada por Península Odiseas en el 2023.







 

domingo, 7 de abril de 2024

Al margen de la guerra * Lo que sé por mí.

 

Portada de la obra

Se trata de un librito de setenta y tres páginas, algo extraño. Su autor es José Fernández Escribano “Juan de los Pedroches”, durante cuarenta y un años Jefe de Telégrafos de Pozoblanco. Licenciado en Derecho. Autor de poesías y de diversas colaboraciones. Sobre todas sus actividades valora la de haber sido durante muchos años profesor de la academia Santo Tomás, en Pozoblanco, a cuyos alumnos dedica algunos de los relatos contenidos en este pequeño gran libro.

En mi opinión, el librito es un ejemplo raro. No habla de buenos ni de malos, ni de batallas ni de estrategias. Al margen de la dureza de lo que acontece cuenta cosas sencillas, aunque es inevitable que refleje el ambiente que se vive de intranquilidades, penurias, necesidades y sufrimientos.

Afinando la crítica, incluso lo podíamos clasificar de un libro un poco soso. De su lectura se desprende que el autor debió de ser una buena persona, no hizo daño a nadie y supo vivir con los unos en la guerra y con los otros en la postguerra.

El libro lo dedica a Pozoblanco y a sus vecinos que sufrieron, como él, en esa época, la maldad de los hombres. Está publicado en 1985. Lo escribe por un deseo vehemente de dar a conocer como fueron los personajes, de uno y otro bando, que se citan en la contienda. Dice actuar por un imperativo de conciencia. En medio de tanto horror, las páginas están llenas de sana humanidad. Quiere decir la verdad, su verdad.

Estamos seguros que la libertad para escribir sobre la maldita Guerra Civil del 36 ha ido aumentando con el paso de los años. Así los hijos de la guerra tenían muy poco margen porque eran prisioneros de la proximidad, de todo lo que habían visto, oído y sufrido en primera persona. Para los nietos aumentó la libertad y por tanto el espacio del relato, disminuyeron las ataduras. Lo sabido fue por leído y contado pero no por sufrido, aunque algunos si fueron privados de derechos y libertades por ser familia o simpatizantes de la causa, mal llamada a mi juicio, republicana. Si sufrieron, su desgarro fue menor porque nada es comparable con la dureza vivida en los frentes o con las imágenes de cadáveres semienterrados entre las ruinas de un bombardeo. La carga emocional, por lógica y fortuna, ha ido disminuyendo a pesar de que algunos se empeñan en alimentarla y son más guerracivilistas que los que combatieron en primera fila hace ya casi noventa años. Me sumo a las palabras de David Uclés (Úbeda, 1991) que asegura que “los biznietos podemos escribir con más libertad sobre aquella guerra que partió España en dos en 1936”. Me gustaría añadir que seguramente con mayor objetividad también.

Es por todo eso que me asombra que José Fernández Escribano, testigo directo de los tres años de guerra en Pozoblanco encontrara su margen durante la propia guerra y escriba sobre la humanidad de personajes decisivos en el desarrollo de las hostilidades en aquella zona. Asegura que “su amistad fue tan íntima con el Aquiles como con el Héctor de aquella contienda. Amigos entrañables fueron Juan García y Joaquín Cabrera, nacionalistas. Igualmente se encontraban entre sus amigos Joaquín Pérez Salas, Rafael Rodríguez, Emiliano Mascaraque, Manuel Castro Molina e Ildefonso Castro, republicanos. Con todos ellos conviví, comenta, y todos me tuvieron por cordial amigo”.

Achaca a su buena suerte, y sobre todo a la Providencia, el haber podido desempeñar el cargo de telegrafista en Pozoblanco durante más de cuarenta años, puesto de máxima confianza, desde antes de la guerra, durante la guerra y después de la guerra. Por su mano pasaron documentos vitales e históricos secretos. Él siempre mantuvo el secreto profesional.

Su afición literaria le llevó en 1985 a narrar y valorar lo que “a su entender” debe ser contado. Además, está seguro, que si vivió y sobrevivió, si conservó cierta ecuanimidad y libertad de espíritu –en circunstancias tan críticas- debe hacer partícipes de sus conocimientos a quienes así lo deseen.

Termina su pequeño prólogo con un párrafo que se me antoja delicioso. Dice así: “Si el lector encuentra demasiado bondadoso a algún personaje que creyó malvado, o viceversa, debe recordar la frase del clásico que hace suya: “Amigo de mis amigos, pero más amigo de la verdad”. Esta frase en los tiempos que corren de fake, postverdades, medias verdades, baratos politiqueos y mentiras galácticas es un torpedo en la línea de flotación de ese perverso mundo que tantas falsedades e intereses esconde.

El libro es una pequeña colección de valores éticos y morales. Está lleno de buenas y bonitas enseñanzas cualitativamente importantes.

Sus coordenadas temporales se sitúan entre el 17 al 30 de marzo de 1937, fecha en la que los nacionales lanzaron una tremenda ofensiva sobre los Pedroches y en concreto sobre Pozoblanco, plaza que se les resistió por el buen trabajo de Pérez Salas.

Tiene observaciones realmente interesantes sobre las condiciones de vida que atravesó la gente durante la guerra y primeros años de postguerra: comidas, pueblos evacuados (Pozoblanco sin tarugos), clima de ciertos días, reflexiones sobre lo que estaba ocurriendo, ambiente alrededor de los pueblos (mucha gente se fue a vivir a las huertas, al campo, a los cortijos para evitar los bombardeos), soledad, impunidad de la soldadesca, miedo …..

A pesar de los años, por los temas que toca y el tremendo humanismo del autor es un libro que transmite paz y serenidad. ¡Lástima que no tuviera más páginas!

Contraportada




miércoles, 13 de marzo de 2024

Amnistía de los 24

 

Protestas de Tsunami contra la sentencia del "proceso"

Amnistía tiene la misma raíz que amnesia. La RAE define la primera como un perdón retroactivo de cierto tipo de delitos que extingue la responsabilidad de sus autores y la correspondiente pena. Yendo a nuestro caso concreto, Amnistía de los 24 (24 de julio 2023 y aplicada en el 2024): si el Estado amnistía es que reconoce que se equivocó y por tanto pide perdón por los daños causados. Craso error en el asunto del procés. Explicaré por qué.

Resulta difícil añadir algo nuevo a todo lo que los medios han comentado desde el pasado 24 de julio 2023, fecha clave inmediata posterior a las elecciones generales, sobre la ley de amnistía que el Estado Español va a conceder a los, hoy, delincuentes del proceso catalán. Pero es tan grave todo esto que, aún a riesgo de repetición, hay que volver a dejar constancia. La definición de la RAE lleva explícito que se concede a “cierto tipo de delitos” o sea a personas que han delinquido. Aunque resulte trabajo arduo, nunca estéril por muchas cortinas gubernamentales que el Gobierno de Sánchez coloque, es solidario, y casi obligatorio moralmente, sumarse a la inmensa mayoría de la sociedad española que clama en contra de una amnistía que tergiversa la realidad, su sentido y su significado. El Estado no tiene que pedir perdón por aplicar la legislación vigente. No quiero circunscribir mi rechazo a “esta amnistía” a España. Estaría en contra de esta medida en cualquier otro país del mundo si coincidieran las mismas circunstancias. Es una amnistía “contra natura”.

Estoy en contra de esta amnistía porque para nada refleja el sentir de la sociedad civil. La mayoría –se habla del sesenta o setenta por ciento de la ciudadanía- la rechaza, incluidos sectores de la izquierda. El Gobierno, con un detestable paraguas paternalista, nos trata como si fuéramos niños que no sabemos lo que nos conviene y nos dice: “Tú déjate querer que yo sé lo que te viene bien”. El Senado está en contra, medio Congreso de los Diputados también además de Gobiernos Autónomos, Diputaciones, Ayuntamientos, asociaciones y entidades de todo tipo …incluso hay ilustres letrados e instituciones que dicen que es ilegal ¡Esta amnistía tiene demasiada gente en contra! Pedro Sánchez lo sabe, pero pasa con tal de consolidar su propio interés.

No estoy de acuerdo con esta amnistía porque su texto está dictado por los mismos delincuentes que atentaron gravemente contra el bien común, sin importarles la convivencia ni el dinero público. Solo miraron su ombligo y sus intereses. Sánchez se ha limitado a tomar apuntes de los deseos dictados. Los nacionalistas radicales catalanes golpearon la Constitución con toda su mala intención. Fue un acto consciente, pleno de insolidaridad, deslealtad y egoísmo. Aparte de su ilegalidad. De ahí su judicialización. El texto de esta ley “ad hoc” está impuesto por aquellos que se benefician. Una vergüenza y un despropósito. Es una autoamnistía en toda regla. Solo le falta poner los nombres y apellidos de los que se aprovechan.

Estoy en contra de esta amnistía porque rompe por completo el principio de igualdad entre españoles. Muchas personas por mucho menos están en la cárcel y tienen hipotecado su patrimonio personal. Los independentistas catalanes que protagonizaron el llamado “proceso” son unos privilegiados y para colmo son políticos. En mi cabeza no cuadra tanta cesión por parte de un primer ministro y su gobierno en un estado de derecho.

No estoy de acuerdo con esta amnistía porque es un espantoso intercambio de cromos: Amnistiar a Puigdemont y a los suyos a cambio de la investidura de Pedro Sánchez como Presidente. La Moncloa por impunidad. Y todo esto ocurre en el ámbito de la élite política. Si eso no es corrupción política ¿qué otra transacción podría serlo? Yo te perdono tus contrastados delitos a cambio de que votes en el Congreso mi permanencia en la Moncloa. Podrá ser una medida legal –doctores tiene la iglesia- pero es terriblemente injusta e inmoral. Para más inri, no podemos olvidar que, ante el golpe independentista, Pedro Sánchez estuvo de acuerdo en la aplicación del artículo 155 y se ha pasado casi cinco años presumiendo de su interés por colocar a Puigdemont delante de la justicia. Incluso habló de endurecer las penas.

Estoy en contra de esta amnistía porque aquí no se ha negociado nada. Pedro Sánchez se ha limitado a obedecer. Siento una terrible impotencia viendo que nuestro Presidente se arrodilla ante el chantaje de un prófugo, animador del terrorismo callejero que está pendiente de ser culpable de alta traición por los contactos mantenidos con Putin. Todo es demasiado grueso.

No estoy de acuerdo con esta amnistía porque debilita la dignidad de un Gobierno ya débil, debilita al Estado, debilita a la Administración de Justicia y, a mi juicio, debilita el estado de derecho y la separación de poderes. Aquí solamente ganan Puigdemont y un Sánchez marioneta de este.

Estoy en contra de que una ley tan importante como esta, que ha dividido al país, se tramite por el procedimiento de urgencia, pese al aviso del Senado, letrados, Comisión de Venecia, etc… saltándose informes, debates y filtros. Demasiadas prisas impuestas por el de Waterloo.

No estoy de acuerdo con esta amnistía porque la actitud de los independentistas es prepotente, avasalladora y chulesca. Su comportamiento y declaraciones son del más puro estilo caciquil. Su tono es humillante y causa bochorno ajeno. Además estoy convencido que esta amnistía no ayudará ni a la convivencia ni a la normalización de Cataluña porque los radicalismos nacionalistas son insaciables y no dejarán de pedir y pedir y pedir. Según ellos la represora España tiene una deuda eterna e infinita con Cataluña, impagable. Por mucho que se les dé, querrán más. Aún no fueron amnistiados y ya está diciendo que lo volverán a hacer –declaración unilateral de independencia- que se publiquen las balanzas fiscales[1] para que se vea el maltrato monetario a Cataluña, que si un concierto económico especial, expulsión del español de las aulas, etc, etc… Creerse únicos y exclusivos es lo que tiene. Lo peor de todo es que Sánchez les hace caso sabiendo que son de los más ricos de España y que asumen ideas de la extrema derecha, aparte de una malísima gestión económica a lo largo de los últimos años.

A veces pasa por mi cabeza que Marruecos y Puigdemont están en conexión y disponen de información privilegiada sobre Sánchez y su gobierno, ya sean documentos, cintas, los móviles del propio Sánchez, Marlaska y Margarita o la injerencia rusa. Aparte de eso Puigdemont tiene los siete votos que lo mantienen de Presidente y Marruecos –muy apoyado por EE.UU. últimamente- controla la emigración ilegal, tráfico de drogas, comercio por el estrecho, etc… y no deja de tener en su punto de mira a Ceuta y Melilla y varios islotes más. Uno y otro, Puigdemont y Marruecos pueden hacer mucho daño a Sánchez. Ambos le han tomado la medida y ambos obligan al Presidente a aceptar sin responder o a hacerlo muy débilmente.

Todo esto ocurre en medio de un escandalazo que huele mal: varios Ministerios aparecen implicados en una sospechosa trama de comisiones, caso Koldo, por la compra de mascarillas. Fue durante el estado de alarma, en plena pandemia. Para colmo, por medio de un tal Víctor de Aldama, presidente del Zamora CF, existen sospechosas conexiones con ayudas que el Gobierno concedió a Air Europa y con las maletas venezolanas del Delcygate. Un Ábalos, piedra angular de Pedro Sánchez, abandonado a su destino se ha pasado al Grupo Mixto. Por aparecer hasta aparece el nombre de Francina Armengol, tercera autoridad del Estado, ligada a una dudosa compra de mascarillas inservibles y la esposa del presidente del Gobierno con unos extraños contactos con empresarios que recibieron dinero –al parecer excesivo- por parte del Gobierno de Sánchez para reflotar sus empresas. Todo esto se investiga. Cada día salen nuevos datos y mascarillas, Delcygate y Air Europa se extienden como una mancha de aceite. Por cierto que me parece una burla y una tremenda falta de respeto que a Sánchez le pregunten por el caso "Koldo" y utilice los asesinatos del 11M para responder.

Ante todo esto, amnistía y corrupción, la Administración de Justicia es la presa más codiciada en esta lucha política sin cuartel. Al poder político le sienta muy mal la ley y una Administración de Justicia independiente. Por ahí navegan, con mayor o menor acierto, la Fiscalía General del Estado, el Consejo General del Poder Judicial –pendiente de una horripilante renovación- la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo. El mejor favor que pueden hacer Gobierno y oposición es dejar en paz a los jueces, que los dejen trabajar, que dejen de manosear al Poder Judicial, pero me temo que eso será difícil.

Espero que la ciudadanía, tintada de una polarización provocada e interesada, opte por la moderación y la crítica argumentada y exija a los políticos un comportamiento digno y respetuoso porque la sana convivencia entre todos los españoles es, desde la Transición, nuestro mejor tesoro. Las actuaciones políticas deplorables, tienen que ser deploradas y desde luego no necesitamos a ningún mesías político que nos salve y nos diga lo que tenemos que hacer. 

Si la mayoría social española no quiere la amnistía, esta no debería de producirse. La amnistía debería de haber ido en el programa electoral del PSOE o bien someterla a referéndum. Esto de todo para el pueblo pero sin el pueblo ya sabemos que es puro despotismo, ilustrado, pero despotismo. Por coincidencia de fechas, que no de hechos, siempre nos quedará Portugal y Antonio Costa.



[1] Las balanzas fiscales que la Agencia Tributaria va a dar a conocer es un dato incompleto ya que faltará el conjunto de inversiones que el Estado realiza en Cataluña, pero servirá a Puigdemont y a su gente para seguir pregonando su victimismo como región poco favorecida.

martes, 5 de marzo de 2024

La serenidad

 

Clevedon, UK, febrero 2024

La serenidad es de color azul o de un verde esmeralda como el color del mar. Imaginar la serenidad no es fácil pero la podemos soñar como un océano sin oleaje, similar a la superficie del agua que puede contener un plato. Serenidad significa quietud o movimiento armónico, una danza suave, acompasada y rítmica, más bien un poco lenta como le ocurre a algunas de las obras de Peteris Väsks, compositor letón. Väsks, enormemente influenciado por las cuestiones medioambientales, escribió “obras tonales largas, lentas y contemplativas con un fuerte sentimiento por los lagos, los bosques y el paisaje en general.” Su Música serena lo identifica pues no parece tener principio, centro, ni fin, nada amenazadora. De sus notas se desprende el lamento por su país ocupado, Alemania y Rusia, pero tiene la virtud de no caer jamás en lo enfermizo. Siempre le queda una serena puerta a la esperanza. Es llamativo como la serenidad se asocia con frecuencia con la Naturaleza, a pesar de la violencia que encierran algunas de sus manifestaciones.

Hay espacios propicios al cultivo del sosiego. Así resulta indiscutible que el ambiente de recogimiento y silencio que en general se desprende en el interior de centros de meditación, iglesias, salas de spa, etc. ayudan a las personas a encontrarse con su serenidad y así participar de cierta plenitud. Es una sensación parecida a volar, comparable con el vuelo de un águila estática que avanza suspendida en el aire. La introspección eleva el espíritu. Curiosamente, esa desconexión te conecta contigo y te produce paz.

Geuensee, CH, enero 2024

La serenidad se aprende, se ejercita, se entrena como un músculo. Se logra con esfuerzo al calor de una lumbre interpretando el fuego, el color de las llamas y el crepitar de un tronco. La montaña en su cima te premia con dosis calculadas de tranquilidad. La altura parece estimular una calma interior que te acaba saliendo por las extremidades, a modo de masaje oficiado por manos invisibles. Desarrollar un hobby o la práctica del yoga ayuda a rebajar los niveles de estrés y de ansiedad y por tanto aumenta tu equlibrio.

Observar a diario el rostro sereno de un anciano que sonriente te anuncia buenos días es un tremendo privilegio. Un premio de lotería emocional que supera con creces los premios en metálico, aunque, ciertamente, es cuestión de valores. La cara de un bebé que sueña con despreocupación al calor de un hogar o en unos brazos que lo abrazan es otro manantial de sosegada luz.

Es grato leer noticias sobre la serenidad que manifiesta el cirujano en una complicada operación o aquellas que se refieren al éxito de un piloto de avión de pasajeros ante un viento difícil en el aterrizaje. Sorprende la firmeza tranquila del cuerpo de bomberos frente a la atrocidad de un fuego o la calmada y rápida actuación de un equipo de emergencia en un inesperado desastre natural. Todos, templados por unos nervios de acero y una compacta formación, suelen ser un ejemplo de profesionalidad y de eficacia.

La Morra, Los Pedroches, Córdoba, España

Ante el tamaño y cantidad de barbaridades que con frecuencia destila el ambiente político –auténticas provocaciones y enormes tomaduras de pelo en muchas ocasiones- la serenidad es un auténtico bálsamo que conduce a la reflexión y al análisis antes de pronunciar estentóreas respuestas. La serenidad es el hogar donde se cuecen las posibles réplicas u objeciones porque desde ella se trazan los puentes. En un contexto político que alimenta la crispación y las pinturas en blanco y negro, la serenidad se alía con la empatía como manantiales de valores civiles que deben prevalecer. Ante la serenidad, el conmigo o contra mí fallan en su intento de marcar las pautas de una sociedad dominada por la prisa y unas endemoniadas redes sociales.

Es evidente que la serenidad no tiene nada que ver con la resignación ni con el conformismo y mucho menos con la pasividad. La serenidad es el óptimo marco de nuestras argumentadas críticas, es una cualidad de la persona que tiene que ver con las formas. Se puede vivir serenamente, tomar decisiones muy duras y refutar sin contemplaciones y sin levantar la voz.

Por desgracia con serenidad, con frialdad, se puede destilar mucho daño. Como otras cualidades de las personas hay quien las emplea para el bien o para el mal. Aquí hemos querido centrarnos en sus aspectos más virtuosos.

Caminar, atravesar un bosque, andar sobre la nieve, escuchar a los pájaros, dejar que te penetre el rumor de las olas, prestar atención a los rezos en las mezquitas, contemplar una aurora boreal, escucharse entre cómplices, dejarse arrastrar por voces que te acompañan, sentir la lluvia a modo de nana, disfrutar de una copa de vino, … La serenidad, en positivo, tiene muchas columnas. Lástima de su fragilidad.

Serenidad


miércoles, 7 de febrero de 2024

Antenas y demás artefactos

 

En un paseo matutino por pueblos de Los Pedroches, en medio de una despoblación[1] que hasta ahora nadie ha intentado frenar con seriedad, me da por elevar la vista y observar terrazas y tejados. Me sorprendo al darme cuenta de lo poblados que están algunos. Artilugios y dispositivos que el progreso conlleva han anidado en las alturas a modo de erguidos pájaros abstractos y metálicos.

En la década de los setenta del siglo pasado tejados y azoteas se cubrieron de antenas de televisión y también de algunos aparatos de aire acondicionado, aunque buena parte de estos últimos se instalaron, fundamentalmente, en fachadas. Se hablaba de la contaminación del paisaje urbano por la selva de antenas y la acumulación de compresores. Los alzados y shunts[2] se convirtieron en albergues de cables, tubos y aparatos de los más atrevidos y frescos vecinos, provocando que algunos shunts perdieran, por completo o parcialmente, su importante función extractora de malos olores de cocinas y aseos. Con el tiempo se impusieron las antenas colectivas de TV y terrazas y azoteas recuperaron su imagen primitiva, aunque rápidamente nos invadieron las antenas parabólicas que, aun siendo menos numerosas, volvieron a metalizar y colonizar las alturas. Incluso algunos balcones cambiaron flores por parabólicas y aparatos de aire. A todos ellos se unieron algunas altísimas antenas de radioaficionados que pinchaban las nubes, dando la sensación de que cualquier bloque podría ser un centro de oscuro espionaje o una pequeña sucursal de la NASA.

               Después vinieron los teléfonos móviles y volvimos a las andadas. Muchas azoteas y terrazas fueron alquiladas para la instalación de gruesas antenas y enormes repetidores. Algunas comunidades de vecinos se resistieron por aquello de que la concentración de ondas electromagnéticas pudiera resultar perjudicial para la salud, pero al final, si no la ponías tú la ponían tus vecinos. Tus vecinos cobraban un alquiler y tú padecías un nivel similar de la posible contaminación electromagnética. Resultado: ciudades y pueblos, también los campos –sobre todo las proximidades de las carreteras- se poblaron de unas super gigantes antenas que aseguraban la cobertura de millones de móviles. A miles de montañas le salieron unos cuernos metálicos, receptores y emisores de trillones de conversaciones e imágenes cifradas que, con demasiada frecuencia, publican las revistas y los periódicos porque todo se graba. Los “Grandes Hermanos”, que almacenan cantidades gigantescas de información, nos siguen, nos vigilan y nos persiguen. Si no que se lo pregunten a Elon Musk, Nueva Divinidad en el templo del ChatGPT.

Ahora las azoteas se han convertido en elevadas parcelas de negocio de las eléctricas. ¡Ponga un panel en su bloque y si son cuarenta, muchísimo mejor! El asesino efecto invernadero ha encontrado en el Sol y en el Viento su mayor enemigo. Será a costa de poblar los campos de centrales eólicas y solares y también tejados de las casas y las partes altas de los bloques. Como decía al principio, las azoteas y la creatividad humana van de la mano, no tienen límites. Igual te encuentras un helipuerto, una piscina, un restaurante, un bar de copas que una minicentral de energía solar. Otra vez el paisaje, tanto rural como urbano, alterado, aunque esta vez parece que es por una buena causa: mejorar la salud de la Tierra y de paso la nuestra.

De todas formas creo que ingenieros, arquitectos, constructores y gobiernos deberían de ser más previsores y lo mismo que se hace una red interior en los bloques de teléfono, agua, internet, TV, calefacción o frio, en las próximas construcciones deberían de incluirse sistemas integrados que no alteren tanto el paisaje. Supongo que como la ciencia avanza una barbaridad nos proporcionará paneles mucho más eficaces, más duraderos y de menor tamaño y con nanocélulas metidas en molduras del tamaño de una tableta de chocolate podamos atender las necesidades energéticas de un hogar medio.

La Ciencia y Tecnología en el 2050 seguro que nos sorprenderán. Solo tenemos que mirar la evolución de la industria del sonido en las últimas décadas. En música, el recorrido de los vinilos a youtube ha sido vertiginoso, pasando por las cassettes, los CDs, el pen, Spotify, etc… Qué decir de la peregrinación del teléfono por medio de operadora a los móviles de hoy, pura acrobacia tecnológica. Si aterrizamos en el campo de la energía, estamos sustituyendo el carbón por el hidrógeno lo que supone un salto descomunal. Robots que operan o que acompañan. Todo irá bien siempre que el planeta azul siga siendo verde y un bosque de pinos o una dehesa no se transformen en frondosos parques de paneles, antenas o aerogeneradores. ¿Alguna solución para quitar de en medio las viejas torres que soportan la red de alta tensión?

De todas formas, he de advertir que lo que más me preocupa es que nos cambien la humanidad del hombre y nos hagan esclavos de una tecnología o de ambiciosos y fanáticos líderes populistas. Los asedios a nuestra libertad y a nuestra democracia son reales. El espíritu crítico se está sustituyendo por el pesebre de unos miles de euros y obediencia. Espero que siempre permanezca una masa crítica de personas que inicien la reacción en cadena del sentido común, de la honradez, sin demagogia ni cuentos chinos. Los dictadores no descansan y últimamente se disfrazan de urna y de pueblo. Un peligro sin duda.



[1] Según el blog Solienses Los Pedroches han perdido 5.303 habitantes en los últimos quince años.

[2] El shunt de ventilación es un conducto que parte desde su vivienda hasta la salida del tejado y sirve para evacuar el humo y los olores que se acumulan en la habitación dónde está, p.e. baño y cocina.

miércoles, 24 de enero de 2024

La gran ocasión

 


Aún se me agría la leche y se me cuaja el pensamiento cuando recuerdo la posibilidad que tuvimos, en abril de 2019: al PSOE + Ciudadanos se les presentó la oportunidad de gobernar España. Con desazón, no comprendí –ni comprendo- por qué el PSOE no quiso formar gobierno con su eterno rival el PP. En Europa fuerzas similares lo hacen y no pasa nada, pero el PSOE de Pedro Sánchez pudo elegir también al C’s de Rivera y no lo hizo. La estadística lo avalaba con 123 diputados socialistas más los 57 de Ciudadanos. La suma daba una holgada mayoría absoluta: 180. Con el Congreso bien amarrado, el Gobierno podría haber establecido diálogo con todos los demás partidos y conseguir mejores números para acuerdos puntuales o en temas concretos. Socialistas y Liberales, dentro de la más pura tradición europea, hubiera sido un buen tándem. Guardo la impresión de que aquel resultado deslumbró a C´s y descolocó al PSOE. El caso es que por ambición, inmadurez o desconfianza –de líderes o de partidos- aquella alianza se difuminó en el tiempo. C’s lo gestionó peor que el PSOE y lo pagó caro en la repetición de elecciones, pasando en noviembre de ese año de decisivo a testimonial.

Hoy, a 19 de enero de 2024, con el Gobierno de la nación, PSOE + Sumar, en manos de un prófugo de la justicia investigado por la Audiencia Nacional por terrorismo, recuerdo aquella enorme ocasión perdida del 2019 y considero que antes de que cristalizara definitivamente esa ley de amnistía –denostada por la mayoría de los españoles y –recientemente- por un exhaustivo informe de los letrados del Congreso que sostienen que su aplicación implicaría una reforma constitucional- debería de producirse lo que llevo pidiendo desde hace años: un acuerdo PSOE-PP & PP-PSOE. Es la gran ocasión en este 2024.

El acuerdo se desprende fácilmente del resultado de las elecciones del pasado mes de julio: En el Congreso ambas fuerzas suman el 73’71% de los diputados (137 PP + 121 PSOE: 258 de 350). Esos diputados están avalados por el 64’74 % de los votos. La ocasión es única e irrepetible para construir una España que encare con seriedad, en paz y sana convivencia otros cincuenta años de futuro por medio de trabajos y personas responsables que tengan visión de Estado y como referencia a todos los españoles. Ni la nación ni el gobierno pueden estar al capricho y confusas legalidades de un partido xenófobo de ricos independentistas con cuentas pendientes con la Justicia.

La Constitución necesita ajustes imprescindibles –cambiar una palabra ha sido importante- pero se necesitan bastantes cambios más y de mayor calado. Debe ponerse orden en la Administración de Justicia y despolitizar sus órganos clave. La Economía es lo que nos permite el estado de bienestar y el ejercicio de las libertades: ponerse de acuerdo en déficits, balanzas fiscales, financiación autonómica, Seguridad Social, política de rentas, fondos europeos, impuestos etc…. le sentaría de maravilla al país y a la gran mayoría de los españoles. A mi modo de ver Sanidad y Educación, vitales, vitales, vitales, necesitan mantener parámetros esenciales comunes en esta España diversa y plural porque corremos el riesgo de desintegrarnos. Siempre he dicho que la diversidad tiene un elevado porcentaje de cosas en común. La misma gestión del agua, en el ámbito nacional, puede resultar un tremendo problema: los acuerdos entre trasvases, desalinizadoras, regadíos, turismo, etc… a mi juicio son insoslayables. Es absurdo que media España tenga agua de sobra y la otra media se quede con sed. El asunto de las relaciones exteriores requiere una pensada y actuaciones en común … Exteriores no puede ser una veleta loca que se mueva a bandazos. A mi entender faltan criterios y embajadores de carrera. Sobran criterios de partido y embajadores de partidos. Los funcionarios siempre han sido vitales para el funcionamiento diplomático de un país: los políticos se van o cambian, los funcionarios permanecen por mucho que cambie un gobierno.

Si PSOE y PP no aprovechan esta coyuntura, como todo por desgracia parece indicar y hacemos depender el futuro de los españoles, de TODOS Y DE TODAS, de partidos independentistas que están hartos de decir que el resto les importamos un pimiento, nos vamos a arrepentir. Personalmente no me gusta ni la letra ni la música. Creo que la sensatez que necesitamos habita en las zonas de empatía entre la izquierda y la derecha, ambas civilizadas. Admito la existencia de los extremos pero no los comparto, porque la ciudadanía española sensata siempre ha estado alejada de las extremidades. Es sano rehuir de los extremos como el gato del agua….. el problema es que hay provocadores interesados en que los extremos existan. Opto por la moderación y la medida sabiendo que eso molesta en los extremos. Los sectores izquierdistas y derechistas proclives a tender puentes con el adversario no podemos perder la batalla frente a quienes a ambos lados proclaman “al enemigo, ni agua”. En la clase política, echo de menos mayor madurez, más pensar en la España de todos, más humildad. Ante populismos exacerbados, nacionalismos insolidarios, independentismos ombliguistas y cerriles y dañinas crispaciones no es fácil mantener la calma, pero tenemos que hacerlo.

viernes, 5 de enero de 2024

¿Disciplina de voto?

 


El asunto de la investidura de Pedro Sánchez como presidente del gobierno de todos los españoles presenta múltiples recovecos y variados matices. Ser presidente constitucional con el apoyo de las fuerzas políticas que pretenden cargarse la Constitución, no deja de ser una tremenda paradoja, solo entendible por el catálogo de concesiones y vaselinas que nacionalistas e independentistas reciben de su parte. Cada vez que haya una votación en el Congreso somos muchos los que pensamos que “la disciplina de voto” no es una postura digna, si el diputado-a piensa lo contrario.

En Normas / Reglamento del Congreso Cap IV – Art 79.2 podemos leer: “El voto de los Diputados es personal e indelegable”. Está más que claro que el dueño, el responsable último del voto, es la persona que directamente ha elegido la ciudadanía de Cuenca, Sevilla, o Barcelona. La relación que un-a diputado-a tenga con el partido por el que se presenta es también de su exclusiva responsabilidad. De hecho, los partidos, por su interés, admiten entre paréntesis aquello de “independiente”. Lo que resulta transparente y de fácil entendimiento es que ni el diputado ni su voto pueden ser “secuestrados” por los aparatos de los partidos ni por sus líderes. Nuestro Estado de Derecho ampara la libertad de voto, la libertad de votar en conciencia y a veces ocurre que la conciencia del diputado no coincide con la que su líder o el partido le quieren imponer.

Hay que recordar que en unas elecciones generales, un diputado es elegido por un territorio, en concreto por una provincia, lo cual implica una correlación directa entre voto y defensa de los derechos e intereses de esa circunscripción electoral, consideración que muchos diputados subastan en el Rastro de la política, con todos mis respetos para ese mercadillo madrileño. No creo que nadie vote en Pamplona pensando en defender los intereses de Valladolid, ni viceversa.

Yendo a lo concreto, y con la ley por delante, un diputado del PP podría haber votado a favor de la investidura de Pedro Sánchez aunque su partido hubiera ordenado lo contrario. También hubiera podido ocurrir que algún diputado del PSOE votara contra esa investidura. Ambas posturas las ampara la legalidad.

Con seguridad podemos afirmar que a los diputados rebeldes, del PSOE o del PP, o de cualquier otro partido, les caería un aluvión de insultos, apertura de expedientes y presiones de todo tipo … porque la partitocracia no perdona … pero conviene recordar que esa rebeldía forma parte de nuestro sistema democrático. Otra posibilidad, cuando no se está de acuerdo con las directrices del partido es renunciar al acta. Lo único que un diputado no puede hacer es defraudar a sus electores y optar por posiciones que nunca se dijeron en campaña electoral o incluso se recomendó lo contrario. Eso es un engaño imperdonable, una sinvergonzonería total y una bomba de hidrógeno contra la Ética y contra la democracia.

Entiendo que en la investidura de Pedro Sánchez todos los diputados socialistas votaran que sí, por cierta coherencia y responsabilidad –aunque eso ya no se lleve en el ámbito político- a pesar de que a algunos-as los pactos comprometidos con los independentistas no les agrade para nada, pero su militancia socialista les llevó a elegir, por lógica, un presidente idem. La elección entre política pasión frente a política razón se repite a diario.

Considero que “la cosa” se puede complicar en cualquier votación de la legislatura, sobre todo cuando a un socialista de Extremadura, Castillas o Andalucía, el partido o el efímero líder le pida su voto para perjudicar a su región a cambio de beneficiar a otras más ricas y privilegiadas –léase Vascongadas y Cataluña. Si un elegido vota contra sus propios votantes, la esquizofrenia se instalará en las cámaras y acabaremos todos contagiados con los ojos cruzados mirando la nariz en su punta. Esta locura parece ya afectar al señor Sánchez pues según se ha publicado –a bombo y platillo- se aprobarán leyes que solo beneficiaran al País Vasco y a Cataluña, lo que aumentará la desigualdad y quebrará el equilibrio social de la solidaridad. Esperemos que cambie de opinión y opte por el mayor bien común posible.

Es que un diputado no se puede reducir a un muñeco mecánico que aprieta el botón que su jefe le indica. Sabemos que la obediencia cotiza en el ascensor de la política, pero el límite de perjudicar a la ciudadanía que lo votó es una línea que la digna conciencia no debe  transgredir.

Si los independentistas van a analizar con lupa todas las leyes que pasen por el Congreso para beneficiar a su tierra y a los suyos en detrimento de todos los demás, diputados socialistas y populares haciendo uso de su libertad de conciencia y sus promesas, deben de procurar el bienestar del resto del mapa, evidente mayoría social, claramente en desventaja al no contar con fuerzas políticas nacionalistas. En el PSOE se ha cambiado de potenciar lo común a potenciar las diferencias y eso, en mi opinión, es nefasto y nada ético.

Un diputado no es marioneta ni esclavo de su líder y mucho menos prisionero de su partido. Aquí tenemos mucho que aprender. Mantener el poder, a toda costa, el poder por el poder, es un suicidio moral para la dignidad de las personas y un mal ejemplo para todos. Es bochornoso el espectáculo de las votaciones en bloque por sistema. Eso solo ocurre en las democracias de baja calidad. Cobrar por apretar el botón que te digan e irte luego de copas o a tu casa es humillante. Ay lo de la democracia interna de los partidos. Los partidos tienen que modificar esos aberrantes comportamientos que asocian al diputado-a con un encefalograma plano haciéndolos invisiblemente necesarios.

Es que lo de los partidos manda hue ….! Si un diputado vota en conciencia y decide con arreglo a su ética, rápidamente es acusado de transfuguismo y le cae un diluvio de insultos, acoso, vacío, expedientes, amenazas de dejar al pariente en el paro, etc… A veces me pregunto ¿por qué vence casi siempre la versión más nefasta de la política, los acuerdos infames, puestos inmerecidos, favores incorrectos, enchufes, privilegios, etc, etc…? Mientras tanto la ciudadanía que paga el festín permanece impotente y olvidada y los diputados, en su mayoría, pensando en el pesebre. ¿Es eso la política?